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En el mundo existe la falsa creencia de que el sistema de salud cubano es todo un éxito, y que existen razones de sobra que lo demuestran

Al finalizar este 2017 se enarbolaron como arbolitos de navidad, cifras que destacan la baja tasa de mortalidad infantil y datos que ilustran la "buena salud" -valga la redundancia- del Ministerio de Salud Pública.(MINSAP).

Es casi imposible que ninguno de los casi 11 millones de habitantes de esta isla antillana haya visitado durante el pasado año el médico. Sin embargo, muchos evitan por todos los medios pisar algún centro hospitalario por la sencilla razón que allí coexisten más bacterias y enfermedades que en el ambiente callejero.

Hospitales sin ventanas, cucarachas por doquier, mala atención por parte de los trabajadores unido a una deprimente calidad humana, ilustran un contexto muy distinto al que venden los medios nacionales. Hace poco el canal Cubavisión mostró un spot que mencionaba el cuidado e inserción social de las personas que vagan por las calles.

Algunos dementes y otros sin hogar, pero la mayoría poseen una característica en común, y es que casi todos son adultos-mayores o de la tercera edad. Entonces ¿Realmente estas personas reciben la atención social y médica necesaria?

Alejandro Salerno es un joven sicólogo de 27 años que tuvo un familiar de 70 años que murió en los últimos días de este diciembre producto a un leve accidente automovilístico.

"Realmente no fue el accidente lo que la mató sino negligencia médica. Mi tía llegó al hospital consciente. Luego de la operación fue que el cirujano preguntó si era insulino-dependiente. Días después hizo una peritonitis causada por una bacteria que cogió en el mismo hospital. A la negligencia médica se suma las malas condiciones del hospital", comentó Salerno.

La Agencia Cubana de Noticias (ACN) con fecha 29 de diciembre menciona que el Minsap aumentó servicios para mejorar la calidad de vida de este grupo etario. La apertura de 287 casas de abuelos, la existencia de 150 hogares de ancianos, así como aperturas de salas de geriatríasuman un total de más de 101 mil 582 personas de entre 60 y 75 años beneficiadas. Dicha agencia acota que la tasa mortalidad del adulto mayor en la isla es de 29 por cada 100mil habitantes de más de 60 años.

Personas que se vuelven números porque hay que cumplir el plan de baja morbilidad y esperanza de vida geriátrica, servicios donde debería primar el factor humano y que carece del mismo. Macabro, hostil y agobiante son adjetivos que, según los entrevistados, caracterizan las salas de geriatría de un hospital en Cuba.

Ogilda Álvarez es una bayamesa radicada en la capital cuya madre de 90 años falleció hace menos de un año en el hospital de Contramaestre, municipio que pertenece a la provincia de Santiago de Cuba.

"No quiero acordarme de ese mes que me pasé en el hospital. Los enfermeros eran pésimos, no había lidocaína para poner las sondas, ni mercurio o gaza para curar las escaras. Además”, dijo Álvarez. “Las curas las teníamos que hacer los mismos familiares. A eso se suma que mi mamá entro por un catarro y murió de bronconeumonía bacteriana.”

Un médico director de un hogar de ancianos de La Habana cuya identidad pidió mantener bajo discreción acotó:

"Acá nosotros hacemos lo que podemos, ayudamos a los ancianos terminar lo que les resta de vida en tranquilidad. El estado ayuda en cuestiones mínimas. Da mucha lástima ver ancianos en las calles, pero los hogares como este no dan abasto. Creo que deberían incrementarlos porque espacios constructivos en La Habana hay".

En tanto, continúan acreciendo la cantidad de abuelos en las calles pidiendo limosnas o hurgando en los basureros buscando pomos plásticos para cambiarlos por comida en lugar de estar disfrutando de su vejez. Esa que según dicen los medios nacionales, es un derecho de los cubanos llegada esa edad.

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