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Arrestan a sospechoso de crimen de periodista en México


Sepelio de Rubén Espinosa, periodista asesinado en Ciudad de México.

El estado de Veracruz, de donde venían Espinosa y Vera, es considerado el más peligroso para el ejercicio del periodismo en México.

Las autoridades mexicanas detuvieron el miércoles a un hombre sospechoso del quíntuple homicidio en el que murieron un fotoperiodista amenazado y cuatro mujeres en un departamento del Distrito Federal.

Rodolfo Ríos Garza, procurador general de Justicia del Distrito Federal, dijo en una rueda de prensa que el sospechoso, del que no se ha facilitado la identidad, rendía declaración y que su identificación fue posible gracias a la concordancia de huellas dactilares encontradas en el lugar del crimen con las fichas de personas con antecedentes penales previos.

Informó que una de las mujeres asesinadas junto al fotoperiodista Rubén Espinosa era de nacionalidad colombiana. Pero tampoco facilitó su identidad y no respondió a preguntas ni dio más detalles sobre una investigación que avanza ante el escrutinio de los periodistas del país, que le piden que no descarte que el móvil del homicidio esté relacionado con el ejercicio de la información por parte de Espinosa, que había llegado a la capital en junio tras recibir amenazas en el estado de Veracruz.

Otra de las asesinadas, Nadia Vera, que vivía en la vivienda de la colonia Narvarte en la que las cinco víctimas fueron asesinadas, era también activista política y social en varios movimientos sociales del estado de Veracruz. Fue ahí donde hizo amistad con Espinosa, quien desde su llegada a la capital frecuentaba la vivienda de Vera.

También fueron asesinadas la compañera de apartamento de Vera, la colombiana y empleada doméstica. Según la información ofrecida el martes por el procurador, Espinosa, Vera y un amigo no identificado llegaron a la vivienda la madrugada del viernes con el objeto de comer. Se quedaron despiertos hasta las seis de la mañana. El amigo no identificado se fue por la mañana.

Espinosa se comunicó varias veces la tarde del viernes con otro fotoperiodista que le monitoreaba para velar su seguridad y tenerle localizado. Entre las 13:58 y las 14:13 intercambiaron mensajes de WhatsApp en los que se contaron la noche sin mencionar ningún incidente. Espinosa se despidió a las 14:13 porque tenía que incorporarse a su trabajo en una agencia de noticias.

Un vecino dijo a The Associated Press que la ciudadana colombiana que vivía con Vera se encontró en la calle frente a la casa con un hombre de raza negra que llegó en un vehículo modelo Ford Mustang rojo en torno a las 14:30 y que subieron juntos al apartamento.

En un vídeo hecho público por el Procurador se ve cómo tres hombres, a los que calificó como sospechosos, dejan la vivienda a las 15:02 con una maleta y uno de ellos se va en el Mustang rojo.

Si ellos fueron los responsables, tuvieron entre 49 y 32 minutos para subir a la vivienda, reducir a las cinco personas que se encontraban en su interior, que se resistieron, atarlas, abusar de ellas, golpearlas, revisar la vivienda con intención de saquearla, seleccionar lo que querían llevarse y abandonar la vivienda sin ninguna prisa, como se ve en las imágenes.

Las autoridades, que dicen que no descartan ninguna línea de investigación, incluida la de que Espinosa y Vera fueran asesinados por algún motivo relacionado con su activismo y trabajo en el estado de Veracruz, pero no han interrogado a la última persona que se comunicó con el fotoperiodista muerto, lo que arroja sombras sobre la investigación.

El estado de Veracruz, de donde venían Espinosa y Vera es considerado el más peligroso para el ejercicio del periodismo en México. Desde que el gobernador Javier Duarte asumió el cargo en 2010, 13 periodistas han sido asesinados; 11 dentro del estado y 2 después de abandonarlo. Otros 3 están desaparecidos según el Comité de Protección de Periodistas, una organización internacional con sede en Nueva York.

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