Enlaces de accesibilidad

Malos presagios en Cumbre de las Américas


El presidente de Ecuador, Rafael Correa, no irá a la cumbre porque el general Raúl Castro no fue invitado.

EE.UU. y los países latinoamericanos llegan a la cita hemisférica con intereses cada vez más divorciados, destaca el diario argentino La Nación.

La Cumbre de las Américas que comenzará a fines de la semana entrante en Colombia tendrá efecto en momentos en que la influencia de EE.UU. en la región muestra señales de retroceso, según un informe de la institución Diálogo Interamericano citado por el diario argentino La Nación.

"Lo que se ve es que, cada vez más, América latina y los Estados Unidos bifurcan sus caminos e intereses", dice el estudio a propósito de la cita que reunirá a 32 mandatarios del hemisferio en la ciudad de Cartagena el 14 y 15 de abril próximos, incluido el presidente de EE.UU., Barack Obama.

El diario afirma que el encuentro “llega cargado de presagios de disputa, sobre todo, por el malestar de los países del llamado bloque bolivariano, que lidera Hugo Chávez, por la ausencia de Cuba, cuya participación es rechazada por Washington”.

La reunión, dice, será una ocasión propicia para “medir la salud política” de las asociaciones “estratégicas” que el presidente Obama propuso para la región en los últimos años.

La Nación reproduce declaraciones del director del programa para las Américas del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), Stephen Johnson, quien dijo que Washington trabaja como "socio" con países como Brasil, Chile, Colombia y México "más de lo que nunca lo hizo" antes.

Sin embargo, con Argentina “la relación entre ambos gobiernos se ha vuelto a complicar con recientes sanciones comerciales de Washington”, señala el diario.

Johnson dijo al periódico que más allá de los enfrentamientos con Washington de los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, hay por lo menos otros tres focos de controversia entre EE.UU y los países de la región.

Estos serían, uno, la disputa sobre si Cuba debe formar parte o no del mecanismo de las cumbres, después de que Brasil llamó a que ésta sea la última reunión sin La Habana; dos, el reclamo para que el bloque tome partido -o no- en el renovado conflicto entre Gran Bretaña y Argentina por Malvinas, y tres, la eventualidad de despenalizar el consumo de drogas.

La última cumbre --recuerda La Nación-- fue hace tres años, en Trinidad y Tobago, y sirvió para demostrar las divisiones políticas que anidan en la región. “Es posible que esta nueva experiencia, la sexta en su tipo, sirva para algo muy parecido”, dice.

Tu opinión

Mostrar los comentarios

XS
SM
MD
LG