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Suu Kyi pide ayuda para que Myanmar logre la democracia


La Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi se dirige a las dos cámaras del Parlamento británico el jueves 21 de junio de 2012 en Londres, Reino Unido.

Afirma que "quedan muchas colinas por escalar, muchos puentes por cruzar, muchos obstáculos que derribar"

La opositora birmana Aung San Suu Kyi urgió el jueves al Reino Unido y al resto del mundo a ayudar a su país a completar el camino hacia la democracia, en un histórico discurso ante las dos cámaras del parlamento británico.

"Mi país se encuentra hoy en el principio de un viaje hacia, espero, un mejor futuro", declaró la premio Nobel de la Paz a las 2.000 personas entre miembros de la Cámara de Representantes, de la de los Lores y otros invitados de marca que la recibieron con una atronadora ovación en Westminster Hall.

Pero, señaló, "quedan muchas colinas por escalar, muchos puentes por cruzar, muchos obstáculos que derribar". "Nuestra determinación sólo puede llevarnos hasta un punto, el apoyo de la gente del Reino Unido y del resto del mundo puede llevarnos mucho más lejos", agregó precisando que hablaba como "amiga e igual".

La agencia AFP dijo que Suu Kyi se convirtió así en la primera mujer, sin contar a la reina Isabel II de Inglaterra, en dirigirse a todo el parlamento en el salón más antiguo del palacio de Westminster, donde antes que ella sólo habían pronunciado discursos cuatro extranjeros, todos jefes de Estado.

La icónica activista agradeció el "extraordinario honor" de poder seguir los pasos del francés Charles de Gaulle, del surafricano Nelson Mandela, del papa Benedicto XVI y del estadounidense Barack Obama.

"El parlamento británico es tal vez el símbolo supremo de la libertad de expresión para los pueblos oprimidos del mundo", declaró Suu Kyi, que iba vestida con un sencillo vestido de color violeta.

"Nosotros en Birmania hemos tenido que luchar dura y largamente por lo que ustedes dan por sentado. Mucha gente lo ha dado todo en la lucha por la democracia y sólo ahora estamos empezando a ver los frutos", agregó en el impecable inglés aprendido en los años que vivió en Oxford antes de meterse en política.

Antes del parlamento, Suu Kyi se reunió en Downing Street con el primer ministro británico David Cameron, quien defendió en una rueda de prensa conjunta la invitación que cursó al presidente de Birmania, Thein Sein, a visitar el Reino Unido en los próximos meses.

"Hay un proceso de reforma en Birmania (...) si queremos que tenga éxito, tenemos que trabajar con el régimen", declaró 15 meses después de la autodisolución de la junta militar que dio paso al actual gobierno integrado por ex militares reformadores.

Cameron efectuó en abril, poco después de las elecciones parciales que condujeron a Suu Kyi a obtener un inédito escaño de diputada, la primera visita de un líder occidental a Birmania en varias décadas.

"No nos queremos quedar anclados en el pasado. Queremos utilizar el pasado para construir el futuro, señaló por su parte la activista, que instó sin embargo a mantener la vigilancia sobre lo que ocurre en el país.

Suu Kyi, que pasó alrededor de 15 años en arresto domiciliario en su país, recuperó recientemente su pasaporte, lo que le permite llevar a cabo esta primera gira en 24 años por las capitales europeas que respaldaron su lucha pacífica por las reformas democráticas desde 1988.

Ese año abandonó el Reino Unido, dejando atrás a su esposo, Michael Aris, y a sus dos hijos apenas adolescentes en Oxford, donde el martes celebró su cumpleaños 67º cumpleaños con amigos y familiares y en cuya prestigiosa universidad fue investida el miércoles doctor honoris causa.

Suu Kiy permanecerá hasta el próximo martes en este país, antes de cerrar en Francia este viaje histórico de 15 días que le llevó también a Ginebra, Oslo y Dublín.
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