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¿Por qué se va la gente de Moa?


Fábrica de niquel Pedro Soto Alba, Moa.

El fenómeno demográfico es tan alarmante que el diario provincial Ahora dedicó un reportaje al tema, aunque como es costumbre en la prensa oficial, sólo se citan los efectos sin mencionar las causas.

El municipio holguinero de Moa se está quedando sin gente. Poco a poco sus pobladores van dejando atrás sus calles y viviendas, alejándose de lo que el castrismo proclamó en sus principios como una futura región industrial, asentada en sus exitosas fábricas de níquel.

El fenómeno demográfico es tan alarmante que el diario provincial Ahora dedicó un reportaje al tema, aunque como es costumbre en la prensa oficial, sólo se citan los efectos sin mencionar las causas.

“El territorio se caracteriza por el éxodo poblacional hacia otros lugares de Cuba. Las principales provincias de destino son La Habana y Matanzas. Por ejemplo, el pasado año se reportaron 895 altas y 2,049 bajas; con un saldo migratorio de “- 1154 personas”, dijo Ahora.

El reportaje abunda en estadísticas demográficas en las que no faltan los consabidos índices de natalidad infantil, la mortalidad y el envejecimiento de la población, entre otros, y cita a Héctor Julio Hernández, director de la Oficina de Estadísticas e Información en Moa, quien asegura “que el saldo desfavorable en el movimiento migratorio del municipio hace que la población tenga tendencia al decrecimiento continuo”.

¿Por qué se va la gente de Moa? Esa pregunta no la responde Hernández, ni tampoco el reportaje. Las respuestas están en un par de comentarios publicados al pie del artículo que, al parecer, burlaron la censura.

“Seguramente conocen por qué la población de Moa disminuye. Claro, es una verdad que a viva voz se conoce, pero difícil de reconocer en público. De todos es conocido que el principal y gran problema de la otrora ciudad del desarrollo es la contaminación ambiental¨, afirma Lázaro, quien a juzgar por su comentario es un residente de la ciudad, conocedor de la situación.

“Los problemas de contaminación son tan evidentes que ya Moa sale en la lista de las 5 ciudades más contaminadas de Cuba, los gases ácidos de las industrias (SO3, CO, CO2, etc.), el fino polvo de la minería, el negro hollín de los hornos de reducción o de las presas de colas, etc. (PM25, PM10), que difícilmente se le apruebe un presupuesto para resolver por los altos costos y otros problemas de desinterés. Calles rotas de principio a fin, construcción de casas solamente cuando hay un interés de la industria, los abastecimientos de comida y artículos. Claro que la gente se va de Moa buscando, salud, prosperidad y futuro para sus hijos", afirmó.

Fábrica de niquel Moa
Fábrica de niquel Moa

El lector, identificado como Lázaro, cita también el problema de las inundaciones en la ciudad y atribuye al gobierno local y al “desinteres nacional” lo que ocurre.

“La otrora ciudad del futuro, donde hasta un ferrocarril urbano tenían concebido, con varias industrias niqueleras (CAME-1, 2. 3, etc.) pensadas. La cosa es que la ex denominada Las Camariocas no ha logrado cuajar un negocio con capital extranjero, por diferentes causas, a pesar de disímiles intentos”, concluyó Lázaro.

La fábrica de níquel Comandante Pedro Soto Alba, (propiedad de la firma norteamericana Moa Bay Mining Company, expropiada en 1960 por el castrismo), funciona desde 1995 como la empresa mixta, Moa Nickel S.A, en asociación con la empresa canadiense Sherrit International Corporation.

Para abaratar sus costos de operación Sherrit instaló en julio de 2017 en Moa una planta de ácido sulfúrico, material prima vital para su empleo en el proceso de extracción del níquel más cobalto, en la fábrica Soto Alba, pero que ha concitado serias preocupaciones ambientales para la región.

Otro lector identificado como Anibal Mora Vázquez, quien pidió el periódico hacer “una investigación completa, un trabajo periodístico que no solo refleje qué pasa, sino también por qué sucede esto”, añadió su propio análisis.

“La calidad de vida de este municipio industrial ha descendido, hoy está en condiciones peores que cuando el llamado periodo especial. Este terruño genera, aun con la caída de los precios del níquel, ingresos sustanciales para la economía del país”, dijo Mora quien enumeró otros problemas que, además de la contaminación ambiental, agobian a la ciudad de Moa.

“No hay una calle que valga la pena”, dijo Mora y se preguntö a quién se le ocurrió la idea de “poner ladrillos reflactarios como adoquines para rellenar los baches de las calles”.

“El abastecimiento de los mercados agropecuarios es deficiente, y los pocos productos que llegan hay que ver los precios. Carencia de productos de primera necesidad en las tiendas recaudadoras de divisa, por ejemplo ahora mismo no aparece la sal en ningún establecimiento, pero esporádicamente siempre falta algo. Muchas insatisfacciones del pueblo que no se atienden y en vez de verse progreso, no se vislumbran a corto plazo”, afirmó.

Para Mora las pésimas condiciones de vida que existen en Moa no le dejan a sus vecinos otra salida que “emigrar hacia lugares donde se pueda mejorar la calidad de vida”.

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