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Muerte y resurrección en La Habana


Vista de la función número 135 del artista austríaco Hermann Nitsch, el lunes 15 de mayo de 2012, en La Habana (Cuba), como parte de la XI Bienal de Arte de La Habana. EFE/Alejandro Ernesto

El artista austríaco, Hermann Nitsch, tiñe de sangre la XI Bienal en la capital cubana, en un performance titulado "Jesús contra el Universo".

Una docena de jóvenes vestidos con batas blancas maceraron este lunes pescado crudo, un cerdo entero y frutas tropicales para extraer sus jugos y dárselo a beber a personas desnudas, vendadas y crucificadas, informó la agencia de noticias AP.

Al tiempo, describe el informe, una mujer lavaba los pies descalzos de jóvenes salpicados con sangre, se escuchaba de fondo una música estruendosa y con el sol del caribe comenzaba a heder la mezcla de todos los ingredientes que les dieron a beber. El show se realizó en el enorme campo de golf que rodea al Instituto Superior de Arte en la capital cubana.

Esta fue la función del polémico artista austríaco, Hermann Nitsch, quien viajó a Cuba para trabajar con jóvenes estudiantes y presentar junto a ellos la obra en la XI Bienal Internacional de La Habana.

"Muestro intensidad. Yo muestro la vida entera. Yo muestro muerte y resurrección. Dolor y pena. Todo es importante para mí. Lo que yo estoy haciendo es como un retrato del mundo, acerca de ser, acerca del cosmos", comentó Nitsch.

El espectáculo titulado "Jesús contra el Universo", tuvo una duración de dos horas y fue una de las más importantes de la Bienal.

"Estoy feliz de estar aquí en este maravilloso y especial país. Es fácil ir a París o Nueva York. Para mí es mucho más importante hacer mi trabajo donde es realmente nuevo", declaró el artista en entrevista con The Associated Press.

El artista es considerado uno de los padres del performance y sus propuestas suelen generar toda clase de controversias por los materiales elegidos.

El artista, dijo que a lo largo de su carrera ha expresado un completo desinterés por la política o los enfrentamientos partidarios y aseguró que su viaje a Cuba no tiene tintes de este tipo.

Las obras del artista donde combina el teatro con la pintura utilizando sangre animal y recreando rituales paganos ha enfrentado la animadversión de grupos que van desde ecologistas y asociaciones de protección a los animales hasta instituciones religiosas.

La presentación de Cuba es la número 135 y a pesar de las críticas que ha recibido por otras de sus piezas, dijo estar conforme, según AP.

"Disfruto muchísimo de la vida, y porque la disfruto tanto, debo saber que hay muerte", comentó Nitsch.
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