Las autoridades cubanas comunicaron a los familiares de Adriel Adrián Socarrás Tamayo, capitán del Ministerio del Interior (Minint) de 32 años, que no será posible la repatriación ni la entrega de sus restos tras su fallecimiento en Venezuela el pasado sábado.
Fuentes militares y funcionarios del Partido Comunista del municipio Yara, en Granma, donde reside parte de la familia de Socarrás Tamayo, ofrecieron una serie de argumentos para intentar justificar la imposibilidad de retornar el cadáver.
“Que todavía el cuerpo no va a ser posible traerlo físicamente primero, porque el país estaba en guerra, porque hay limitación en los aeropuertos, pero, en realidad, nadie le ha puesto el cascabel al gato, ni ha dicho 'el cuerpo lo tenemos en la mano, murió de esta forma, murió de aquella´. Todavía no tenemos claridad de eso”, afirmó un familiar del oficial fallecido en la operación de captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Socarrás Tamayo fue identificado como uno de los 32 militares fallecidos en territorio venezolano durante los eventos relacionados con la extracción del gobernante que había estado prófugo de la justicia estadounidense hasta la madrugada del sábado.
El oficial, natural de Yara pero residente en Matanzas con su esposa y dos hijos, pertenecía a una unidad militar en dicha provincia. El jefe de esa unidad también contactó a la familia para confirmar la noticia.
“Lo que sí llegó fue la noticia de que él estaba en el combate. Incluso el jefe de él de la unidad donde él pertenecía, que es en Matanzas, comentaba que él sí estaba en el cordón de seguridad de Maduro y murió así, murieron tiro a tiro, según él”, relató la fuente familiar.
El capitán llevaba dos años desplegado en Venezuela, aunque su familia desconocía que formaba parte del esquema de seguridad directa del narcoterrorista.
“Sabíamos que estaba en Venezuela y sabíamos que, de una manera u otra, él estaba cumpliendo una misión. Ellos nunca hablan. Eso nunca lo explicó, nunca lo dijo, ni nada”, sostuvo el pariente.
Durante su despliegue, el oficial ayudaba económicamente a su madre y a su esposa a través de transferencias bancarias de su salario, aseguró la fuente. Su último periodo de vacaciones en la isla fue el pasado año.
De acuerdo con el testimonio, tras recibir la notificación oficial de la muerte, el teléfono móvil de Socarrás Tamayo continuaba dando tono de llamada, un hecho que generó dudas entre sus allegados. Sin embargo, los mandos militares descartaron cualquier esperanza.
“Ayer nosotros estábamos preocupados porque el teléfono de él todavía daba timbre. Llamamos, y entonces me dijo: a ver, si existe una esperanza de vida, quítensela, porque ya nos confirmaron que él murió en el combate. En el cordón donde estaba Maduro, él estaba”, concluyó el familiar.
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