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Vientos de divorcio entre la Iglesia y la disidencia


Cientos de personas en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana saludan a Benedicto XVI.

Así titula la BBC un artículo escrito desde La Habana por el periodista Fernando Ravsberg tras el escándalo ocasionado por declaraciones del cardenal Jaime Ortega..

La página web en español de la BBC publica este miércoles un artículo del periodista Fernando Ravsberg que subraya que el cardenal cubano Jaime Ortega despertó las iras de los grupos anticastristas de dentro y fuera de Cuba a raíz de la conferencia que dio en la Universidad de Harvard, en Estados Unidos.

En la conferencia, Ortega calificó de “delincuentes” a disidentes que ocuparon varias iglesias antes de la llegada del papa Benedicto XVII a la isla a fines de marzo último, y puso en tela de juicio la conducta del recién fallecido monseñor Agustín Román, Obispo Auxiliar Emérito de la Arquidiócesis de Miami.

Orlando Márquez, vocero de prensa del Arzobispado en Cuba, dijo a BBC Mundo que lo dicho por Ortega en la conferencia fue sacado de contexto, y le entregó al periodista una transcripción de lo dicho por el cardenal para que se entienda bien el “sentido” de sus palabras.

Pero el artículo destaca que según declaró el propio prelado en Harvard, la ocupación de los templos "fue organizada por un grupo desde Miami" y los disidentes recibían órdenes por "celulares de última generación".

BBC entrevistó a Vladimir Calderón, líder del grupo de opositores que dirigió la ocupación de una iglesia en La Habana, quien dijo que ninguno de ellos tenía antecedentes penales, salvo Carlos López, quien pasó seis años preso en EE.UU. y cumplió condena en Cuba por robar un motor para una salida ilegal.

Calderón señaló además que tampoco es cierto que tengan bajo nivel cultural, como dijo el cardenal en su conferencia, y mostró a BBC su título de arquitecto. El disidente aseguró que el promedio de escolaridad entre los ocupantes era de duodécimo grado, aunque ninguno tiene trabajo en la actualidad.

De acuerdo con el disidente, "el cardenal puede ser un simpatizante de la política del régimen y de unas reformas, que el propio Ortega llama pacientes y constructivas”, pero “no es la Iglesia la que toma esta postura sino algunos de sus funcionarios”, precisó.

Osvaldo Payá, dirigente del Movimiento Cristiano Liberación, declaró a BBC que en la cúpula de la Iglesia "hay una politización de algunos sectores o de personas siguiendo la línea del cardenal", una doctrina que a su juicio “establece que Raúl Castro es el único que puede promover los cambios y que la oposición no existe".

Según Payá, ese sector de la iglesia "se está comportando como ‘el otro partido’ e igual que el Partido Comunista actúa sin transparencia y excluyendo. La imagen que estamos dando es la de una iglesia que quiere ser protagonista sustituta de la oposición", subrayó.
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“Durante décadas –dice el artículo-- la disidencia encontró en la Iglesia un aliado político, el opositor Dagoberto Valdés dirigía "Vitral", la principal revista católica, y en no pocos sermones los obispos criticaban abiertamente al gobierno”

Sin embargo,--agrega-- desde el ascenso de Raúl Castro las relaciones mejoraron sustancialmente. El presidente y el cardenal iniciaron un diálogo que minimizó las críticas del clero y devino en una mayor apertura social para la Iglesia.

“Ahora la Iglesia parece abocada a convertirse en un puente entre el gobierno y el exilio para trabajar juntos en la promoción de reformas que les permitan invertir en Cuba—concluye--. Ya se produjeron varias reuniones y, aunque todavía tienen un carácter "académico", avanza con rapidez”.

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