La Corte Suprema de los Estados Unidos anuló el viernes los aranceles que el presidente Donald Trump impuso mediante una serie de órdenes ejecutivas, un fallo que generó una respuesta inmediata del poder presidencial.
Trump prometió usar “otras alternativas” para restablecer sus aranceles y planteó la posibilidad de implementar embargos comerciales a otros países.
"Con efecto inmediato, todos los aranceles de seguridad nacional bajo la Sección 232 y los aranceles existentes bajo la Sección 301 se mantienen vigentes... Hoy firmaré una orden para imponer un arancel global del 10% bajo la Sección 122, además de los aranceles normales que ya se aplican", declaró ante la prensa.
En la conferencia el mandatario dijo que los intereses de potencias extranjeras han quedado en evidencia, así como las personas que anteponen esos intereses a los de Estados Unidos.
"Nos estaban comiéndo vivos", declaró Trump, en relación al impacto económico para EEUU que a su juicio traía el comercio desigual amparado por los acuerdos comerciales previos a la imposición de aranceles.
Por decisión de seis votos a favor y tres en contra, los jueces dictaminaron que los aranceles exceden las facultades otorgadas al presidente por el Congreso en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) de 1977.
“El fallo de la Corte Suprema sobre los aranceles es profundamente decepcionante, y me avergüenzo de ciertos miembros de la corte, absolutamente avergonzados, por no tener el coraje de hacer lo correcto para nuestro país”, dijo el presidente.
La Corte Suprema dictaminó que el Ejecutivo estaba invadiendo las competencias del Congreso, pero no aclaró si el gobierno federal deberá reembolsar a los importadores que pagaron los aranceles impuesto por la Administración Trump.
"Hemos recibido cientos de miles de millones de dólares... y entonces, me pregunto: '¿Qué pasa con todo el dinero que recibimos?'. No se discutió. ¿No crees que habrían incluido una frase diciendo: quédense con el dinero o no?", comentó en la rueda de prensa el presidente.
La IEEPA autoriza al ejecutivo a utilizar esa ley “para hacer frente a cualquier amenaza inusual y extraordinaria, que tenga su origen total o sustancialmente fuera de Estados Unidos, a la seguridad nacional, la política exterior o la economía de Estados Unidos, si el presidente declara una emergencia nacional con respecto a dicha amenaza”.
Una disposición separada de la ley establece que, en caso de emergencia nacional, el presidente podrá “regular… la importación o exportación” de “bienes en los que cualquier país extranjero o uno de sus nacionales tenga algún interés”.
Tal es el caso de Cuba, declarada el 29 de enero como una emergencia nacional, al considerar que el régimen comunista de la isla es una amenaza inusual y extraordinaria para EEUU.
Lee también Trump decreta emergencia nacional inminente por amenaza de CubaLa orden ejecutiva sobre Cuba comprende la imposición de aranceles adicionales a países que suministren petróleo a la isla, en respuesta a la cooperación cubana con actores hostiles como Rusia, China, Irán y grupos terroristas.
El presidente Trump agradeció la postura del juez Brett Kavanaugh, quien escribió la principal opinión discrepante al fallo del Supremo, a la que se sumaron los jueces Clarence Thomas y Samuel Alito.
En su opinión, Trump tenía la autoridad bajo la IEEPA para imponer los aranceles porque "son una herramienta tradicional y común para regular las importaciones".
“Aunque discrepo firmemente con la decisión de la Corte hoy, la decisión no limita sustancialmente la capacidad de un Presidente para ordenar aranceles en el futuro. Esto se debe a que numerosos otros estatutos federales autorizan al Presidente a imponer aranceles y podrían justificar la mayoría (si no todos) de los aranceles aplicados en este caso… Esos estatutos incluyen, por ejemplo, la Ley de Expansión Comercial de 1962 (Sección 232); la Ley de Comercio de 1974 (Secciones 122, 201 y 301); y la Ley Arancelaria de 1930 (Sección 338)”, argumentó Kavanaugh.