Nuevas sanciones de EEUU quiebran líneas de financiamiento del régimen y el círculo cerrado del castrismo

La sede de la Presidencia de Cuba, fotografiada el 22 de junio de 2026.

Estados Unidos intensifica su presión sobre el régimen cubano con un nuevo paquete de sanciones anunciado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dirigido a empresas clave del entramado financiero militar y a una figura cercana a la cúpula castrista.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la OFAC, anunció este martes otro paquete de sanciones a entidades del régimen cubano y contra una persona cercana a la cúpula gobernante.

Las medidas descubren a los cubanos el papel de empresas que por años han funcionado como pilares para el sostén de la dictadura y que son relativamente poco conocidas dentro de la isla, como Rafin S.A., y también, en el caso de hoy, a una persona muy cercana al poder que rara vez se vincula al entorno más cerrado del castrismo.

Se trata de Annalie Lilliam Rueda Cardero, nacida en La Habana en 1985, y esposa de Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro, también sancionado por la Administración del presidente Donald Trump en una ronda anterior.

Rueda Cardero es hija del fallecido coronel Hugo Leandro Rueda Jomarrón, un hombre de absoluta confianza de Raúl Castro, fundador del Ejército Oriental. Actualmente, su madre y una de sus hermanas, Meurys Yisell Rueda Cardero, residen en Hialeah, Florida, como reveló recientemente Martí Noticias.

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El destape de Rafin.S.A

En concreto, el Departamento del Tesoro sancionó a cinco entidades bajo la Orden Ejecutiva 14404 relacionada con Cuba, y se trata de empresas clave en el entramado de financiamiento del régimen comunista: el Banco Financiero Internacional S.A. (BFI), Almacenes Universales S.A., la Empresa Siderúrgica José Martí "Antillana de Acero", la empresa Geominera S.A., involucrada en extracción de minerales y sal; y Rafin S.A..

Esta última, con base en La Habana Vieja, maneja servicios financieros no bancarios, desde 1997, como parte del holding GAESA. Rafin S.A. está autorizada por el Banco Central de Cuba para realizar diversas operaciones financieras de manera indefinida y funciona principalmente como una entidad de financiamiento y gestión de recursos para proyectos vinculados al GAESA.

Una de sus participaciones más importantes es en ETECSA, la principal empresa de telecomunicaciones de Cuba, como reveló recientemente una investigación de Martí Noticias.

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En 2011, RAFIN compró el 27 % de las acciones de ETECSA a Telecom Italia por aproximadamente 706 millones de dólares, convirtiéndose en uno de los principales accionistas de la compañía. Según documentos financieros de 2024-2025, la empresa contaba con más de 407 millones de dólares en efectivo, lo que refleja su rol clave dentro del sistema financiero militar cubano.

Varios expertos han señalado que el nombre de RAFIN proviene de las iniciales de Raúl y Fidel (Raúl Fidel Financiera o Raúl y Fidel Internacional / Financiera), lo cual evidenciaría el nivel de pertenencia a la cúpula castrista de esta compañía.

Con la medida de hoy, cualquier activo de estas personas o empresas que esté bajo jurisdicción estadounidense queda congelado y en lo adelante, ningún ciudadano ni empresa de EEUU puede hacer negocios con ellos: ni venderles, ni comprarles, ni transferirles dinero.

En una declaración oficial que acompañó las sanciones, el Secretario de Estado, Marco Rubio, explicó: "La situación en Cuba se deteriora a medida que el régimen comunista de la isla —corrupto, brutal y antiamericano— sigue priorizando su control absoluto por encima de la libertad, las oportunidades y el bienestar básico del pueblo cubano".

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"GAESA, el conglomerado controlado por las fuerzas armadas cubanas, ha servido persistentemente como el principal vehículo para que las élites del régimen se apropien de los escasos recursos de la isla, desviándolos hacia la represión, la subversión antiamericana y el espionaje en lugar de destinarlos a escuelas, plantas eléctricas y artículos de primera necesidad para la población", aseguró el jefe de la diplomacia estadounidense.

"Hoy he designado entidades adicionales de la red de GAESA vinculadas al movimiento de sus fondos y activos físicos, así como entidades responsables de explotar las reservas minerales y metálicas de Cuba para obtener ganancias ilícitas", agredó el cubanoamericano.

El también jefe de Seguridad Nacional de la Administración Trump, advirtió que "cualquier persona que preste servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de ser sancionada también. Los bancos extranjeros y otras empresas que presten servicios a estas entidades deben suspender de inmediato dichas actividades".

El mes pasado, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dejó claro que cualquier modificación en la política de presión contra
La Habana —ya sea endureciendo o aliviando sanciones— dependerá exclusivamente de las acciones que adopte el propio régimen.

Golpe a las mafias de estafas asiáticas

El grueso de las sanciones anunciadas este martes se concentró en desmantelar redes de estafas masivas ligadas al Prince Group, una organización criminal transnacional con base en Camboya.

Con esta medida quedaron sancionadas nueve personas y más de 20 empresas en Hong Kong, Singapur, Reino Unido y otros paraísos que lavaban el dinero robado a miles de víctimas, principalmente estadounidenses.