Ciudadanos y activistas dentro de Cuba reaccionaron a las nuevas medidas anunciadas este jueves por el gobierno de Estados Unidos, las cuales imponen sanciones contra familiares cercanos del gobernante Miguel Díaz-Canel y de la familia de Fidel y Raúl Castro. La acción amplía la presión de la administración del presidente Donald Trump sobre la dirigencia de la isla y su entorno más próximo.
Las medidas, emitidas por el Departamento del Tesoro, incluyen el bloqueo de activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de realizar transacciones con ciudadanos, empresas o entidades de ese país.
El listado de penalizaciones individuales alcanza de forma directa a Miguel Díaz-Canel y a su esposa, Liz Cuesta Peraza; a Manuel Anido Cuesta, hijastro del mandatario; así como a Alejandro Castro Espín y a su hijo Raúl Alejandro Castro Calis, hijo y nieto respectivamente de Raúl Castro.
"Estoy de acuerdo con las medidas"
Desde La Habana, la activista Dunia Medina aseguró a Martí Noticias que la implementación de estas restricciones era necesaria, argumentando que los recursos destinados al bienestar de la población son desviados por la cúpula gobernante para beneficio personal.
"Estoy de acuerdo con las medidas que han tomado porque se tiene que acabar de tomar una decisión con ellos para ver resultados. Tener una vida próspera es lo que necesita el pueblo, el cubano de a pie. Las casas, todo se está cayendo, entonces ese dinero lo están pidiendo para ellos", declaró Medina, cuestionando además el origen de los fondos con los que el hijastro del mandatario, Manuel Anido Cuesta, habría adquirido propiedades en España.
No les cabe más dinero
Por su parte, el periodista independiente Guillermo del Sol, residente en Santa Clara, señaló el contraste entre la crisis económica de la isla y el nivel de vida de los altos mandos y dirigentes.
"Estas personas que hoy en día aparecen como los nuevos ricos de Cuba y ahora no aparecen como grandes millonarios. Todas esas sus cúpulas de generales que no les cabe más dinero. Cuba es un caos. Porque quieren vivir de una ideología y una dinastía que no da ni va a dar", expresó el comunicador.
Asimismo, Washington impuso sanciones al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar), a los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y a su agencia de viajes, Amistur Cuba.
Presión sin precedentes que los deja expuestos
Manuel Cuesta Morúa, activista y presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba, analizó desde La Habana el impacto político de la medida, calificándola como una presión sin precedentes que expone públicamente a los grupos de poder.
"Una presión realmente sin precedentes que, de paso, expone con claridad frente al pueblo cubano y frente al mundo a la protooligarquía que se fue formulando y creando en torno al poder de una manera opaca, oculta, silenciosa, de espaldas al país", señaló Cuesta Morúa.
A juicio del opositor esta medida evidencia los lazos de carácter económico establecidos por este sector de poder con el capitalismo global.
El historiador e investigador concluyó que la situación genera resentimiento en la sociedad civil debido al deterioro acumulado en las últimas décadas.
"La insistencia nuestra es la de que los ciudadanos somos la mayoría y debemos tomar con inteligencia y poco a poco las riendas del país para que de una buena vez podamos construir la Cuba de los ciudadanos que merecemos", finalizó.
Foro