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En 1998 el FBI propuso a Cuba cambiar a Joanne Chesimard por los 5 espías


Página del FBI pidiendo información sobre Joanne Chesimard, una de los 10 terroristas más buscados.

En medio del anuncio el pasado diciembre por parte de Obama de restablecer relaciones con el régimen la asesina prófuga de la Justicia, Joanne Chesimard, vive tranquilamente en Cuba como Assata Shakur.

Años antes de que Joanne Chesimard fuera colocada en la lista de terroristas más buscados por el FBI y de que la recompensa por su captura se incrementara a 2 millones de dóalres, las autoridades federales estadounidenses infructuosamente y en secreto se acercaron a sus homólogos cubanos con un plan para traer de vuelta a EE UU a la asesina condenada en el estado de Nueva Jersey.

En medio del anuncio el pasado diciembre del mandatario estadounidense Barack Obama del restablecimiento de relaciones con el régimen, Joanne Chesimard vive aún refugiada en Cuba como Assata Shakur, según publica NorthJersey.com.

Era el otoño de 1998, el FBI elaboró una propuesta para el intercambio de cinco espías cubanos capturados por la asesina Chesimard, quien había sido condenada dos décadas antes por matar a un policía estatal de Nueva Jersey en un tiroteo en una autopista, pero escapó de la cárcel y huyó a Cuba, donde se le concedió asilo político. Pero las autoridades comunistas cubanas se negaron a discutir el acuerdo propuesto por EE.UU.

Tres de esos espías fueron enviados de vuelta a Cuba en diciembre a cambio del contratista estadounidense Alan Gross y un agente de los servicios de espionajes de EEUU. Dos espías de Castro habían sido liberados con anterioridad, tras cumplir sus penas de prisión en Estados Unidos. Pero Joanne Chesimard sigue viviendo tranquilamente en Cuba como Assata Shakur.

El intercambio propuesto en 1998, que nunca ha sido reconocido públicamente por cualquiera de los implicados, Estados Unidos o Cuba, se describe en detalle en dos entrevistas recientes a The Record concedidas por parte del ex director del FBI, Louis Freeh.

En Nueva Jersey, sin embargo, la discusión renovada por la condición de fugitiva refugiada en Cuba de Chesimard ha reabierto viejas heridas que datan de un tiempo inquietante en América - un momento en que se manifestó una confrontación horrible en el Turnpike de New Jersey entre policías estatales y miembros del Ejército de Liberación Negro que estaban llamando a una revolución armada.

En Nueva Jersey, sin embargo, la discusión renovada por la condición de fugitiva refugiada en Cuba de Chesimard ha reabierto viejas heridas

Justo antes de la medianoche del 2 de mayo de 1973, Chesimard, entonces de 25 años, estaba viajando hacia el sur con dos acompañantes masculinos cuando dos soldados detuvieron su coche. En cuestión de minutos un tiroteo salvaje estalló, dejando al oficial Werner Foerster muerto y a su compañero herido. Chesimard, quien también resultó herida, más tarde fue capturada, acusada de asesinato y condenada a cadena perpetua. Pero en 1979, se escapó de la prisión estatal de mujeres en Clinton y desapareció, sólo para aparecer cinco años más tarde en Cuba como heroína del régimen comunista.

Chesimard, de 67 años, se dice que vive en el área de La Habana bajo el nombre de Assata Shakur, es considerada como una peligrosa criminal por las autoridades estadounidenses. Cuba nunca ha mostrado ninguna intención de rescindir su asilo político, la cual fue concedida por el dictador Fidel Castro a mediados de la década de 1980.

En el otoño de 1998, el FBI elaboró una propuesta para el intercambio de 5 espías cubanos capturados por la asesina Chesimard, quien fue condenada décadas antes por matar a un policía estatal de Nueva Jersey

En el otoño de 1998, sin embargo, Freeh creyó ver una oportunidad para que las autoridades de Estados Unidos pudieran poner sus manos sobre Chesimard. Tal como señala el ex director del FBI en las mencionadas entrevistas, esa agencia esperaba iniciar conversaciones para extraditar a Chesimard y posiblemente a otros fugitivos estadounidenses, incluyendo a William Morales, un nacionalista puertorriqueño que fue implicado en una serie de atentados terroristas en Estados Unidos, incluyendo uno en Manhattan Tavern que mató a un residente de Fair Lawn.

Freeh, quien creció en North Bergen y era un estudiante en la Escuela de Leyes de Rutgers en Newark a mediados de la década de 1970, dijo que había albergado durante mucho tiempo un interés especial en el caso Chesimard. Y con la detención de los 5 espías cubanos en la Florida, Freeh, quien se convirtió en director del FBI, cinco años antes, dijo que pensó que podría tener suficiente influencia para persuadir a los cubanos para que la entregaran a ella. "Siempre pensé que el intercambio sería una buena idea", dijo, recordando su entusiasmo. Pero Freeh, quien ahora dirige una firma de consultoría de seguridad privada, agregó que los cubanos comunistas no consideraron siquiera la más mínima de las discusiones. "La respuesta fue ninguna respuesta", dijo.

Hoy en día, ese mensaje de complicidad con el terrorismo enviado desde Cuba aparece sin cambios.

Días después de que el presidente Obama anunció planes para restablecer las relaciones diplomáticas con la nación comunista, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, en respuesta a preguntas de los periodistas en La Habana, dejó clara la posición de continuar la protección y defensa de la asesina Chesimard. "Cada nación es soberana y tienen los derechos legítimos de conceder asilo político a las personas que considere fueron perseguidas", dijo la cabeza del Ministerio de Asuntos de América del Norte, Josefina Vidal. "Hemos explicado al gobierno de Estados Unidos en el pasado que hay algunas personas que viven en Cuba a los que Cuba ha concedido legítimamente asilo político", dijo.

En una reciente entrevista, Guillermo Suárez, un consejero en la misión de la ONU en Cuba, dijo que la extradición de Chesimard no formaba parte de las negociaciones para restablecer relaciones diplomáticas con los EE.UU.

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