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China celebra el 120 aniversario nacimiento de Mao


China celebra el 120 aniversario del nacimiento de Mao Zedong

Sin que haya ningún atisbo de reforma política en el corto plazo en China, resulta inviable para el Gobierno separar al Partido de la imagen de Mao.

En China recuerdan hoy el 120 aniversario del nacimiento de Mao Zedong con una nueva generación de líderes políticos que ha pedido "contención" -pero sólo económica- en los fastos, para rendirle tributo.

Para este jueves se esperan ceremonias de conmemoración del nacimiento del fundador de la China socialista (1949), sobre todo en su Hunan natal (sur), este año las autoridades han ordenado reducir los gastos, más en la línea oficial de frenar el dispendio público que como mensaje de alejamiento político.

La efeméride suscita un repaso a la verdadera influencia de Mao en un Gobierno que acaba de aprobar reformas pro-mercado, absolutamente contrarias al modelo maoísta, y en una sociedad que ha abrazado el consumismo y que ya cuenta con una generación adulta nacida tras la muerte del "Gran Timonel" (1976).

La prensa oficial tiende estos días a dar un espaldarazo a la popularidad del líder, embalsamado en la plaza de Tiananmen, y publica artículos o encuestas favorables, como una del diario "Global Times" que hoy asegura que más del 85 por ciento de los consultados piensan que los logros de Mao superan sus errores.

El 90 por ciento de los participantes de la encuesta del diario, próximo al Partido Comunista chino (PCCh), también consideraron que el "mayor mérito de Mao fue el de fundar la nación independiente a través de la revolución". No obstante, reconoce que la "población más joven y mejor preparada" tiende a ser más crítica hacia Mao, mientras los encuestados de "más edad y con una formación hasta secundaria" son los que más le reverencian.

Una razón posible para explicar esa nostalgia entre los mayores, añade, es el aumento de la desigualdad social, ya que "la justicia" es la segunda principal alabanza hacia el máximo dirigente del PCCh. En un tono crítico poco usual, el "Global Times" admite que las autoridades censuran "duramente" lo ocurrido durante los 27 años al mando de Mao, y que nunca ha habido un informe completo de sus acciones en el país.

A Mao se le critica especialmente por su política del "Gran Salto Adelante", un paquete de medidas económicas, sociales y políticas implantadas a finales de 1950 que, junto a una serie de catástrofes naturales, derivaron en una masiva hambruna que acabó con la vida de alrededor de 20 millones de personas, dependiendo de las fuentes.

Asimismo, se le acusa del caos surgido de la "Revolución Cultural", iniciada en 1966 en principio contra los intelectuales y altos cargos del Partido acusados de traicionar los ideales revolucionarios, y que acabó convertida en una caza de brujas. Pero si resulta casi imposible saber cuál es la verdadera influencia de Mao en la sociedad actual china, no es más sencillo discernir hasta qué punto su pensamiento determina las políticas del Gobierno.

Desde su muerte, la línea oficial del Partido Comunista ha sido que Mao acertó en un 70 por ciento y se confundió en el 30 por ciento restante, subraya el diario hongkonés "South China Morning Post".

Un vendedor expone un recuerdo con la imagen del presidente chino, Xi Jinping (izq), y del fallecido líder Mao Zedong (dcha) en la Plaza de Tiananmen, en Pekín (China).
Un vendedor expone un recuerdo con la imagen del presidente chino, Xi Jinping (izq), y del fallecido líder Mao Zedong (dcha) en la Plaza de Tiananmen, en Pekín (China).
El nuevo presidente, Xi Jinping, no parece haber alterado el porcentaje, aunque su estilo de líder fuerte y ciertas medidas sobre todo en cuanto al aumento del control del "orden social" (llamado "weiwen" en mandarín) y la prensa, hacen que algunos analistas vean más de Mao en él que en su predecesor, Hu Jintao.

Sin ensalzar explícitamente al líder revolucionario, Xi y su gabinete han advertido de que una "desmaoización" al estilo soviético podría crear gran confusión y debilitar el régimen, cuya estabilidad consideran esencial para llevar a China por el camino de la reforma económica.

De este modo, otros expertos arguyen que Xi, que ha purgado este año a uno de sus rivales de más talla, el ex líder provincial Bo Xilai, conocido por retomar viejas prácticas maoístas cuando estaba al mando de la municipalidad de Chongqing (centro), adopta una postura más práctica que idealista a la hora de respetar el recuerdo del "Gran Timonel"..

Y que, sin que haya ningún atisbo de reforma política en el corto plazo en China, resulta inviable para el Gobierno separar al Partido de la imagen de Mao. Por lo que su nacimiento será conmemorado con la única exigencia de que se restrinjan los gastos, pero no las muestras de afecto hacia el histórico dirigente.
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