A continuación, un editorial que refleja la postura del Gobierno de los Estados Unidos:
Un ciudadano cubano se declaró culpable el 13 de agosto ante un tribunal estadounidense de los delitos de tráfico de migrantes, fraude en solicitudes de asilo y lavado de dinero.
Según documentos judiciales, Yuniel Lima-Santos, de 31 años y residente en Tampa (Florida), conspiró con otras personas para operar una organización de tráfico de migrantes (ASO, por sus siglas en inglés).
Esta organización alentaba o inducía a miles de migrantes cubanos a ingresar a Estados Unidos a través de la frontera sur, utilizando solicitudes fraudulentas del Sistema Electrónico de Autorización de Viaje (ESTA) y exenciones de visa.
Los acusados promocionaban sus servicios de tráfico de personas y de gestión de visas falsas en diversas plataformas de redes sociales para captar a ciudadanos cubanos y otros migrantes, incitándolos a intentar ingresar ilegalmente a Estados Unidos y a obtener fraudulentamente un estatus legal en el país.
Los servicios ofrecidos por la organización incluían ayudar a cubanos a ingresar a Estados Unidos mediante declaraciones falsas de ciudadanía europea —aprovechando las exenciones de visa de turista o el sistema ESTA para europeos— y la presentación de cientos de solicitudes ESTA fraudulentas ante la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EE. UU., utilizando direcciones falsas y documentos fabricados.
Los ciudadanos cubanos no son elegibles para el programa ESTA; sin embargo, los acusados afirmaban falsamente que los solicitantes no habían estado en Cuba desde 2011. Los acusados sabían que los cubanos no cumplían los requisitos para el programa ESTA y que, en realidad, los solicitantes se encontraban en Cuba en el momento en que se presentaron dichas solicitudes.
Lima-Santos impulsó la conspiración ayudando a trasladar a migrantes desde sus países de origen —incluida Cuba— hacia Estados Unidos.
Junto con el coacusado Frandy Aragón Díaz, Lima-Santos introdujo ilegalmente a cinco migrantes en Estados Unidos y admitió haber ayudado a Aragón Díaz a traer mujeres cubanas al país de manera ilegal; una vez allí, estas mujeres trabajaban en clubes de estriptis para saldar la deuda contraída por el tráfico de personas.
En el marco de los delitos de lavado de dinero de la conspiración, Lima-Santos registró en Florida una empresa pantalla que carecía de empleados, nómina o ingresos declarados, pero que se utilizaba para mover dinero obtenido del tráfico de migrantes y ocultar el origen y la naturaleza reales de los fondos ilícitos.
El grupo cobraba a los migrantes entre 1.500 y 40.000 dólares por sus servicios de tráfico de personas. Lima-Santos y sus coacusados conspiraron para transferir fondos regularmente a empresas y otros lugares fuera de Estados Unidos.
Entre 2021 y 2024, Lima-Santos transfirió internacionalmente más de 600.000 dólares desde Estados Unidos para comprar vuelos que permitieran a los migrantes ingresar ilegalmente al país.
Yuniel Lima-Santos se declaró culpable de un cargo de conspiración para cometer tráfico de migrantes con fines de lucro, cinco cargos de tráfico de migrantes con fines de lucro, un cargo de conspiración para defraudar a Estados Unidos, un cargo de conspiración para lavar instrumentos monetarios y un cargo de conspiración para ocultar instrumentos de lavado de dinero.
Lima-Santos se enfrenta a una pena máxima de 20 años de prisión. La audiencia de sentencia se programará para una fecha posterior.
Como parte de la conspiración, 12 personas fueron acusadas en una imputación formal sustitutiva por su participación en los hechos y están a la espera de un juicio programado para comenzar el 21 de septiembre.
Estados Unidos está comprometido a hacer cumplir sus leyes de inmigración. Quienes infrinjan estas leyes deberán rendir cuentas.
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