Obispos se ofrecen como mediadores con EEUU y piden que Cuba se abra a su propio pueblo

La Embajada de los Estados Unidos en Cuba mostró una imagen de la reunión de su Jefe de Misión, Mike Hammer, con el Cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez y el actual Presidente de la Conferencia Cubana de Obispos Monseñor Arturo González Amador.

La Iglesia Católica de Cuba se ofreció como mediadora para bajar hostilidades con Estados Unidos, según revela un comunicado de la Conferencia de Obispos Católicos, que alude directamente a la nueva medida de presión contra el régimen comunista, anunciada por el presidente Donald J. Trump.

La Iglesia Católica en Cuba, a través de su Conferencia de Obispos Católicos (COCC), ofreció mediar para "rebajar el tono a las hostilidades entre partes”, en clara referencia a la orden ejecutiva del presidente Trump, declarando emergencia nacional por la amenaza de La Habana a su seguridad nacional.

La Iglesia Católica en Cuba manifiesta que "continuará ofreciendo su disponibilidad para, si así se lo solicitaran, contribuir a rebajar el tono a las hostilidades entre partes y crear espacios de fecunda colaboración en orden al bien común".

Lee también MENSAJE DE LOS OBISPOS CATÓLICOS DE CUBA A TODOS LOS CUBANOS DE BUENA VOLUNTAD

El clero cubano ha sido protagonista en ocasiones anteriores de importantes negociaciones entre Cuba y los Estados Unidos, como sucedió en el acercamiento impulsado por la Administración de Barack Obama y en varios procesos de excarcelación de presos políticos.

El mensaje apunta a la necesidad de resolver también el problema al interior del país: "El respeto a la dignidad y al ejercicio de la libertad de cada ser humano dentro de la propia nación, no puede supeditarse ni condicionarse a las variables de los conflictos externos. En múltiples ocasiones, la historia ha mostrado que un ambiente de sana pluralidad y respeto recíproco dentro de un país, precisamente es lo que ha contribuido, y no poco, a la distensión y al intercambio fructífero a nivel internacional".

"Parafraseando a San Juan Pablo II, “que el mundo se abra a Cuba”, pero que Cuba se abra a su propio pueblo, a todos los cubanos, sin exclusiones ni estrategias que busquen favorecer solamente a algunos", expresa el documento.

En el mensaje divulgado entre parroquias este sábado, la COCC asegura que en junio pasado dieron a conocer una carta donde expresaron el sentir del pueblo cubano, que vivía una realidad dolorosa y apremiante que exigía cambiar el rumbo de esta situación y hacían referencia a “cambios estructurales, sociales, económicos y políticos que Cuba necesita”.

Las cosas no podían ir peor ...

“En todos los lugares de la geografía nacional, para los oídos atentos y respetuosos del sufrimiento del prójimo se escucha continuamente que las cosas no están bien, que no podemos seguir así, que hay que hacer algo para salvar a Cuba y devolvernos la esperanza”, escribieron los obispos en su mensaje a mediados de 2025.

De acuerdo con los Obispos católicos, en aquel momento imaginaron que “las cosas no podían ir peor y que, por tanto, se abrirían caminos que permitieran, progresivamente, mejorar la vida de todos los que vivimos en esta tierra”; sin embargo, “la situación ha empeorado y se ha agravado la angustia y la desesperanza”, escribieron.

Lee también En qué consiste la Acción Presidencial de Trump sobre Cuba

Tras conocerse la orden ejecutiva firmada por el presidente Trump, que impone aranceles adicionales a los países que suministren petróleo a la dictadura cubana, la COCC advierte que un “riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real. Ningún cubano de buena voluntad se alegraría de ello”, dijeron.

“Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor”, alegan en su mensaje los Obispos católicos cubanos. “Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos, de los niños cubanos”, afirmaron.

En su carta, que será leída este fin semana a lo largo y ancho de la geografía cubana, la COCC retoma las palabras del Papa Juan Pablo II en 1998, cuando al despedirse de la Isla les instó a crear vínculos con otros pueblos. Y para ejemplificarlo se refirieron a recientes muestras de solidaridad tras el paso del huracán Melissa por el Oriente cubano.

“Nos ha alegrado la solidaridad reciente con nuestros hermanos. Llegue nuestra gratitud a los fieles de todas nuestras diócesis, los familiares, los amigos de otros países, las Cáritas, gobiernos e instituciones internacionales, que han mirado con amor y compasión a los damnificados, y se han implicado en mitigar tantas penurias”, dijeron.

Entre las iniciativas que llevaron asistencia humanitaria directamente al pueblo cubano afectado por el fenómeno meteorológico a través de Cáritas Cuba estuvo la ayuda organizada por la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, que entregó kits de alimentos e higiene en comunidades orientales afectadas.

Este viernes, arribó al aeropuerto de Holguín un vuelo con donativos destinados a “familias damnificadas de Bayamo y Manzanillo. “Esta es la cuarta carga por vía aérea que llega a Cuba con el donativo humanitario de Estados Unidos, en apoyo a quienes sufrieron los peores daños del huracán Melissa”, escribió Cáritas Cuba en su página en Facebook.

Al compartir la publicación en su cuenta en la red social X, la Embajada de Estados Unidos en La Habana aseguró que “la Administración Trump continúa enviando asistencia humanitaria a las víctimas del huracán Melissa y está dispuesta a aumentar este apoyo concreto a los cubanos de a pie”.

Contactos con Estados Unidos

En el contexto de la alianza entre la Iglesia Católica y la Embajada de EEUU en La Habana para distribuir la asistencia humanitaria, trascendió un encuentro entre Mike Hammer, el jefe de la misión diplomática estadounidense en Cuba y el Cardenal Juan de la Caridad García Rodríguez y Monseñor Arturo González Amador, presidente de la COCC.

En la reunión, se repasó la “distribución de la ayuda humanitaria de EEUU a través de Cáritas Cuba para los damnificados del huracán Melissa en el Oriente. Si todo va bien y la distribución está llegando a los más necesitados, la Administración Trump está lista para mandar más ayuda dada las grandes necesidades del cubano de a pie”, publicó la Embajada.