Qué es GAESA, cómo opera y cuánto dinero maneja el emporio militar con sede en La Habana son interrogantes para la mayoría de los cubanos dentro y fuera de la isla, a pesar de la declaración oficial divulgada esta semana en defensa del Grupo de Administración Empresarial Sociedad Anónima, al que La Habana identifica como GAE.
En opinión de la periodista Yoani Sánchez el desmentido oficial de las crecientes acusaciones de corrupción contra GAESA emitidas en las últimas semanas por la Administración del presidente Donald Trump, está dirigido a calmar a la base de seguidores del régimen dentro de la población.
“Tengo la impresión de que está hecho para la audiencia cubana y específicamente para los militantes y para estas personas cercanas al aparato institucional que se estaban haciendo muchas preguntas”, dijo la fundadora del diario digital 14ymedio en entrevista con el programa de Radio Martí Las noticias como son.
La declaración del régimen asegura que "el GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana".
El comunicado oficial difundido por el diario del Partido Comunista de Cuba asegura que el emporio no es "fruto del secretismo, ni de las élites, y mucho menos una vía de enriquecimiento para unos pocos".
La agencia Reuters llama la atención sobre el hecho de que los dirigentes cubanos rara vez hablan en público sobre GAESA, argumentando que tal hermetismo es necesario para eludir las sanciones estadounidenses. Al mismo tiempo recuerda que “no existe información pública sobre qué porcentaje de la economía cubana es controlado por GAESA. está dirigida a ciertos sectores dentro del país”.
El pasado 20 de mayo, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en un mensaje en idioma español dirigido al pueblo cubano, puso a GAESA en el centro de la crisis económica cubana.
Rubio recordó que fue Raúl Castro, ahora imputado por la justicia estadounidense, el fundador de Gaesa que, según el Departamento de Estado estadounidense, posee activos por valor de 18.000 millones de dólares y controla hasta el 70% de la economía cubana.
De ahí que el régimen cubano haya salido súbitamente a defender este conglomerado militar, dijo a Martí Noticias el periodista José Luis Tan Estrada.
Según la declaración oficial, GAESA no tiene una estructura opaca y no se mueve de forma paralela al gobierno y ha estado involucrada en obras sociales e invertido en plantas eléctricas y otras obras de infraestructura, incluso hasta en un campamento de pioneros.
“Una nota presionada. Muchas personas se están haciendo muchas, muchísimas preguntas, como decía Yoani, muchos que están ahí sin comida, sin electricidad, muchos militares que están pasando muchísimo trabajo, pero siguen defendiendo eso. Se están haciendo muchas preguntas”, dijo el periodista exiliado.
“Se ha hablado mucho sobre GAESA; es la entidad responsable, en última instancia, de haber construido y gestionado las finanzas involucradas en la edificación de los hoteles más recientes en Cuba: todos ellos. GAESA es una entidad militar, dirigida por militares y, sin embargo, se aprobó una ley en el Parlamento que establece que las entidades militares del país —incluyendo el Ministerio del Interior y las Fuerzas Armadas— no pueden ser auditadas. ¿Consultaron al pueblo? No, no lo hicieron. ¿Es lícito que GAESA actúe de la manera en que lo hace? Por supuesto, si existe una ley que los ampara”, dijo a Reuters Yuri Fuentes, un residente en la capital.
Al menos la prensa internacional sabía hace mucho tiempo el poderío de la empresa creada por Raúl Castro.
"¿Quieres invertir en Cuba? Conoce a tu socio: el yerno de Castro", recomendaba hace más de una década un artículo de Bloomberg que presentaba a Luis Alberto Rodríguez López-Calleja como líder de GAESA.
El reporte del 30 de septiembre de 2015, lo presentaba explícitamente como el hombre fuerte al frente del conglomerado militar GAESA, describiéndolo como el socio inevitable para cualquier negocio extranjero en la isla y destacando su control sobre el entramado empresarial de las Fuerzas Armadas, que ya por entonces dominaba el turismo, las remesas, el comercio y gran parte de la economía cubana.
Como apunta en una investigación reciente para Martí Noticias el periodista Rolando Cartaya, "hasta hace relativamente poco, GAESA era un organismo nebuloso para los cubanos, ya que ni sus cuentas ni su nombre suelen aparecer en los debates del Partido Comunista, la Asamblea Nacional o los medios oficiales. Pero gracias a las redes sociales y medios independientes, los cubanos han ido desenmascarando a este pulpo empresarial-militar que ha desplegado sus tentáculos sobre prácticamente toda la moneda dura que entra al país".
Cuando comenzó la construcción del Hotel Iberostar de 42 pisos en 23 y K, en pleno Vedado habanero ─una vergüenza hoy con todas sus luces encendidas en medio de la penumbra de los apagones en La Habana─ los cubanos enseguida lo bautizaron como “la Torre López-Calleja” en referencia al presidente de GAESA, fallecido el julio de 2022.
Foro