La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, realizó este sábado una visita oficial al Aeropuerto Internacional de Miami, donde ofreció declaraciones sobre el futuro de los vuelos y viajes entre Estados Unidos y Cuba, en un contexto de crecientes tensiones bilaterales.
Durante su recorrido por las instalaciones de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), Noem conversó con medios locales y nacionales sobre temas de seguridad, modernización aeroportuaria e inversiones multimillonarias previstas de cara a eventos como la Copa Mundial de la FIFA 2026 y los Juegos Olímpicos de 2028.
Interrogada sobre si el Gobierno estadounidense contempla suspender los vuelos hacia Cuba, Noem evitó confirmar una medida concreta, pero sí aseguró que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Departamento de Estado están evaluando el futuro de estos desplazamientos.
"Estamos trabajando estrechamente con el Departamento de Estado para evaluar cómo será la relación y cómo se manejarán los viajes entre nuestros países en el futuro", declaró la funcionaria.
La semana pasada, los congresistas cubanoamericanos Carlos Giménez y Mario Díaz-Balart se unieron a líderes de la Asamblea de la Resistencia Cubana para pedir a la Administración Trump medidas más severas contra La Habana. Entre las propuestas destacan la suspensión de vuelos y remesas hacia Cuba, con el objetivo de cortar ingresos al régimen de la isla.
"Sabemos que será difícil para muchas familias, pero ninguna transición ha sido fácil. El régimen es un cáncer en el Hemisferio, para EEUU y el pueblo cubano. Muchas veces para curar un cáncer la medicina es dura pero al final se cura el paciente y el paciente es Cuba. Tenemos que quitarle todos los ingresos a estos bandidos", dijo Giménez.
El tema cobró fuerza tras la reciente decisión del presidente Donald Trump de decretar una emergencia nacional inminente por amenaza de Cuba, lo que ha intensificado el debate sobre las relaciones bilaterales y podría influir en futuras decisiones migratorias y de transporte aéreo.
Posibles escenarios ante una ola migratoria
Noem también confirmó que la administración Trump trabaja en protocolos específicos ante un posible éxodo masivo de cubanos, advirtiendo que Washington no improvisará frente a una crisis migratoria de gran escala.
La alta funcionaria señaló que la amenaza de salidas masivas desde la isla ha sido utilizada históricamente por La Habana como herramienta de presión política.
En cuanto al Estatus de Protección Temporal (TPS), reiteró que continúa vigente para ciertos grupos, pero subrayó que su naturaleza siempre ha sido temporal y no constituye una vía permanente de residencia.
Líderes comunitarios y expertos migratorios en el sur de Florida han expresado inquietud sobre un posible endurecimiento de las políticas de viaje, argumentando que cualquier cambio afectaría tanto a los residentes en EEUU con vínculos con Cuba como a sus familiares y allegados en la isla.
Aunque no mencionó plazos o decisiones concretas, Noem sugirió que el tema está bajo evaluación interinstitucional, manteniendo abierta la posibilidad de modificaciones futuras a la política de viajes y remesas hacia la isla, mientras continúa la escalada de tensiones entre Washington y La Habana.
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