El régimen comunista cubano sigue representando una profunda amenaza multifacética para la seguridad nacional de Estados Unidos y la estabilidad del hemisferio, tal como el Departamento documentó esta misma semana en un informe que detalla siete décadas de subversión por parte del régimen e intentos de socavar y desestabilizar el sistema político estadounidense.
Hoy, en cumplimiento de la Orden Ejecutiva (O.E.) 14404 del presidente Trump, designo a nueve entidades y dos personas cuyas actividades perpetúan el control del régimen sobre los sectores energético y financiero de Cuba, así como sobre la explotación de mano de obra médica en el extranjero.
Los sancionados hoy también han intentado eludir nuestras sanciones previas contra el régimen cubano y sus colaboradores.
Estas designaciones incluyen cuatro entidades asociadas a esfuerzos para evadir sanciones vinculadas al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) —ya designado por Estados Unidos—, tres entidades que operan en el sector energético cubano, y dos entidades y dos personas responsables de la explotación y el trabajo forzoso de trabajadores médicos cubanos a través de las brigadas médicas del régimen en el extranjero.
Las medidas del Departamento se adoptan en virtud de la O.E. 14404, que autoriza sanciones de gran alcance contra Cuba, incluidas aquellas dirigidas a personas que apoyan el aparato de seguridad del régimen cubano y a los responsables de la represión en la isla y de otras amenazas a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Estas acciones también promueven los objetivos tanto de la O.E. 14380, titulada "Abordar las amenazas a Estados Unidos por parte del Gobierno de Cuba", como del Memorando Presidencial de Seguridad Nacional 5 (NSPM-5), que instruye al Poder Ejecutivo a mejorar la situación de los derechos humanos, fomentar el Estado de derecho, impulsar el libre mercado y la libre empresa, y promover la democracia en Cuba.