El presidente de Estados Unidos Donald Trump en su discurso sobre el Estado de la Unión lanzó fuertes acusaciones contra Teherán, un país que "ha esparcido solo terrorismo, muerte y odio" y dijo que no permitirá a ese país tener armas nucleares.
En medio de crecientes tensiones por la cruenta represión a los manifestantes, el despliegue militar estadounidense en la región, y la expectativa de que las conversaciones en Ginebra puedan dar con una solución, la Administración estadounidense anunció una extensa ronda de sanciones.
"Mi preferencia es resolver este problema mediante la diplomacia, pero una cosa es segura: nunca permitiré que el principal patrocinador del terrorismo en el mundo, que lo son con creces, tenga un arma nuclear", dijo Trump, quien mencionó que los iraníes se mantienen trabajando para construir misiles que pronto alcanzarán a Estados Unidos.
El presidente recordó el éxito de la "Operation Midnight Hammer" de junio pasado y aseguró que se están dando conversaciones con los iraníes: "Estamos en negociaciones con ellos, quieren hacer un acuerdo pero no hemos oído esas palabras secretas: Nunca tendremos un arma nuclear".
Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, aseguró que existe un "buen panorama" y manifestó su confianza en la diplomacia para resolver el impasse, en referencia a la tercera ronda de negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear iraní que se incian este jueves en Suiza con la mediación de Omán.
La delegación iraní está liderada por el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, y por la parte estadounidense, participarán el enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes encabezan el principal equipo negociador del presidente Trump en varios conflictos internacionales.
El Ministerio de Exteriores iraní, a través del portavoz Esmaeil Baqaei, calificó las afirmaciones de Trump sobre el programa nuclear, el desarrollo de misiles balísticos y las cifras de víctimas mortales de la protestas de enero, como "grandes mentiras" .
Paralelamente a la tercera ronda de negociaciones nucleares indirectas en Ginebra, este miércoles el Departamento del Tesoro impuso nuevas sanciones que buscan interrumpir el financiamiento de programas de misiles y armas convencionales avanzadas de Irán y de recursos a la Guardia Revolucionaria Islámica.
Las sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, atacan las redes de adquisición de armas; identifican a nueve
individuos y entidades con base en Irán, Turquía y Emiratos Árabes Unidos, que facilitan la obtención de precursores químicos y maquinaria sensible para el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y el Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas (MODAFL).
Las designaciones apuntan a la participación de estas personas y compañías en el desarrollo y reconstrucción de capacidades de misiles balísticos, armas convencionales avanzadas y la proliferación de drones a terceros países.
En la misma ronda fueron sancionados 12 buques y sus propietarios u operadores, que han transportado cientos de millones de dólares en petróleo iraní, productos petrolíferos y petroquímicos a mercados extranjeros, evadiendo sanciones previas.
Esta flota fantasma es la principal fuente de ingresos ilícitos del régimen, que se desvían para financiar la represión de Teherán y a grupos como Hezbolá, los hutíes o Hamás.
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