La cooperación del gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, con el régimen de Cuba contribuye a reducir el impacto de las sanciones impuestas por Estados Unidos contra La Habana, dijo a Martí Noticias Liliana Obregón, directora de la organización Gobierno y Análisis Político.
A su juicio, los acuerdos y programas de asistencia promovidos desde México funcionan como un mecanismo de apoyo para la isla en medio de su crisis económica y social: "Definitivamente, un elemento que va en contra es esta cooperación que se está generando en favor de la isla, que contrarresta un poco el tema de las sanciones".
La especialista agregó que no se ha explicado con suficiente claridad la dimensión de la emergencia que atraviesa la población cubana ni la forma en que la cooperación mexicana beneficia directamente a los ciudadanos.
Los gobiernos de México y Cuba anunciaron recientemente un acuerdo de cooperación turística, interpretado por algunos expertos como un intento de ayudar al régimen cubano a enfrentar la profunda crisis económica de la isla.
El anuncio se produce en momentos en que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, elevó la presión contra La Habana e incorporó al Ministerio de Turismo cubano a su lista de entidades restringidas.
La medida puede generar implicaciones para empresas y operadores que mantengan relaciones comerciales con ese organismo.
Obregón señaló que uno de los episodios más relevantes de la relación bilateral ocurrió en mayo de 2025, cuando el partido oficialista Morena suscribió un convenio de colaboración con el Partido Comunista de Cuba.
“Fue el convenio que firmó directamente el partido Morena de colaboración con el Partido Comunista Cubano. En su momento fue una noticia de preocupación, principalmente para quienes nos dedicamos a temas de democracia”, explicó la politóloga.
La experta en el estudio de las tendencias autoritarias en América Latina considera que ese entendimiento forma parte de una serie de acuerdos que reflejan la afinidad política entre ambas organizaciones y que han generado inquietud en distintos sectores mexicanos.
La investigadora también cuestionó la falta de información pública sobre el destino de los alimentos, medicamentos, combustible y otros recursos enviados por México a Cuba.
“Alimentos, medicamentos, todo eso; tampoco hemos tenido claridad sobre cuáles han sido los destinatarios, a quiénes se les ha entregado o cuál ha sido la población atendida”, sostuvo.
Obregón advirtió que la ausencia de mecanismos claros de rendición de cuentas dificulta determinar si la asistencia llega efectivamente a los sectores más vulnerables o si es administrada directamente por las estructuras del régimen cubano.
Pese al respaldo que Cuba recibe desde México, la especialista considera que las medidas de presión de Washington continúan teniendo efectos dentro de la isla.
“El tablero se mueve rápido. Creo que lo más importante ahora es cuidar a las poblaciones que están en una situación vulnerable: gente que lleva días sin comer, que no tiene acceso a servicios públicos y presos políticos”, expresó.
Según Obregón, cualquier política de cooperación internacional debe distinguir entre las necesidades de la población civil y el respaldo institucional al Estado cubano.
La académica agregó que la sociedad mexicana permanece dividida sobre la relación con Cuba y que una parte importante de la ciudadanía desconoce las condiciones que enfrentan los habitantes de la isla.
En una próxima entrega, Martí Noticias presentará las opiniones de otros analistas y periodistas mexicanos sobre las críticas que genera esta relación bilateral en distintos sectores del país.
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