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Cuba, del desgarramiento a la esperanza

La bandera cubana ondea sobre la Fortaleza de El Morro al atardecer, en La Habana, Cuba.
La bandera cubana ondea sobre la Fortaleza de El Morro al atardecer, en La Habana, Cuba.

Voces opositoras dentro de Cuba describen la agonía del pueblo cubano y entienden que el régimen de La Habana no puede resolver el caos que él mismo creó.

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La poeta y novelista María Elena Cruz Varela, quien, por pedir libertades fundamentales en la Cuba de la década de los noventa, sufrió hostigamiento, tortura y prisión política, dijo una frase que no puede olvidarse al mirar la realidad cubana hoy: “Es preferible un final espantoso a un espanto sin fin”. La poeta salió de prisión convencida de que era urgente sacar de la Isla de Cuba el horror de la dictadura comunista. Han pasado más de treinta años.

María Elena Cruz Varela
María Elena Cruz Varela

El 13 de julio, el intelectual cubano Dagoberto Valdés publicó en su columna habitual de los lunes en el portal del Centro de Estudios Convivencia, una reflexión de vital importancia. “De la agonía final a la visión de la vida nueva”.

Tal vez en el momento que Cruz Varela expresó esa convicción, no todos estaban convencidos de que con el régimen imperante en la Isla desde 1959, no se podía lograr ningún cambio real. Aún en ese tiempo, algunos creían que era posible reformar el monstruo totalitario. Pero los poetas son profetas, intuyen lo que aún no ha germinado, preveen lo que nadie vislumbra.

Valdés, y el think tank Convivencia, son un referente necesario para analizar el presente y delinear el futuro. Están dentro de Cuba, y pensando en Cuba.

“Por lo que veo y escucho diariamente, a casi nadie en Cuba le queda la menor duda de estas tres realidades: 1- Cuba ha llegado a una situación límite que no tiene vuelta atrás, ni tiene solución si no cambia el régimen político; 2- La actual agonía terminal que vivimos los cubanos es inaguantable, es inhumana y es éticamente inaceptable. Es un desastre humanitario; 3- El cambio estructural y sistémico, político, económico y social, que podría sacar a Cuba de esta catástrofe, no lo pueden realizar los mismos que han provocado esta crisis total”, afirma Dagoberto Valdés en su reflexión.

Dagoberto Valdés, director Centro de Estudios Convivencia
Dagoberto Valdés, director Centro de Estudios Convivencia

Mientras los representantes de la familia Castro en Cuba y fuera de ella, y los testaferros del régimen comunista se aferran a una visión de reformas superficiales y a un cambio de imagen hacia el mundo (el cambio fraude sobre el cual alertó Oswaldo Payá antes de ser asesinado), el pueblo cubano entiende, cada vez con mayor claridad, que no es posible lograr la libertad y la prosperidad que anhela sin que salga completamente del poder ese régimen.

La urgencia de la reflexión de Valdés es la misma urgencia de las reflexiones del sacerdote católico Alberto Reyes.

“No creo que quepan muchas dudas de que la sociedad cubana necesita destrabarse y salir de la crisis sistémica en la que vive. Para esto, es ineludible un cambio de gobierno y de sistema político, por la evidente razón de que, en casi 70 años, los que nos han gobernado no sólo no han logrado garantizar las condiciones básicas de vida de la población, sino que estas condiciones han ido progresivamente empeorando hasta llegar a límites infrahumanos. Después de tanto tiempo, ¿qué puede hacernos suponer que el mismo gobierno, el mismo partido y el mismo sistema político van a ser capaces de hacer salir al país de esta crisis generalizada?”, afirma el Padre Reyes en su reflexión “He estado pensando”, publicada el pasado 19 de junio.

Imagen tomada de la cuenta de Facebook del padre Alberto Reyes.
Imagen tomada de la cuenta de Facebook del padre Alberto Reyes.

Por su parte, Dagoberto Valdés afirma: “El tiempo del diagnóstico, del ensayo y del invento se acabó” […] “Si ya no se pueden hacer esos cambios con las personas y estructuras que están hoy, entonces todos sabemos que hay cubanos honestos, patrióticos, capacitados y sacrificados que pueden asumir la conducción y el protagonismo de los cambios politicos, económicos, sociales y antropológicos que Cuba necesita urgentemente”.

Mientras la tensión aumenta entre el régimen de la Isla y el gobierno de Estados Unidos, muchos miran hacia el norte en busca de una solución radical porque la desesperación es terrible, y el régimen ha querido inutilizar la voluntad del pueblo cubano para que crea que no puede hacer nada para cambiar su realidad.

Lo cierto es que en estos 67 años de dictadura, nunca antes el pueblo cubano ha estado tan claro de quién es el culpable de su terrible realidad, y nunca antes se ha mostrado que el miedo inculcado por años de adoctrinamiento no es suficiente para impedir que la gente salga a la calle y proteste, toque cazuelas, se enfrente a los militares y reclame sus derechos.

Sin dudas, el espanto sin fin que ha vivido el pueblo cubano está llegando al ocaso. El final espantoso lo está causando el régimen con su ambición desmedida, su intolerancia irrevocable, y la intransigencia ante el modelo comunista para el pueblo, mientras los jerarcas del país viven como capitalistas.

Si bien es cierto que el pueblo cubano necesita hoy más que nunca el apoyo internacional para lograr zafarse del yugo que lo asfixia, el protagonismo debe estar en el pueblo, y las calles pertenecen a ese pueblo hambreado, cansado, enfermo que, a pesar de todo, no deja de luchar y de soñar.

“Cuba respira ya, con sus dos pulmones, Isla y Diáspora, los aires de su propia libertad. Y tú, ¿no sientes ni presientes esos aires de libertad? No te dejes aplastar por esta agonía, abre los ojos de tu alma y de tu cuerpo a esta visión apasionante de cómo vivirán, tú y tu familia, esa vida nueva en la que Cuba será la perla del Occidente, el Milagro del Caribe”, concluye Dagoberto Valdés su reflexión desde Pinar del Río.

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    Janisset Rivero

    Periodista y escritora nacida en Camagüey. Licenciada en Comunicaciones y Publicidad por el Instituto Universitario de Nuevas Profesiones en Caracas y máster en Literatura Hispanoamericana por la FIU. Fundadora del Directorio Democrático Cubano y asesora del Centro por una Cuba Libre. En la actualidad se desempeña como periodista en Radio Martí, en los programas "Barrio Adentro" y "El futuro es ya".

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