La Habana pierde a un aliado histórico, Meliá confirma cierre de hoteles en Cuba

Vista del Melia International Varadero.

Meliá Hotels International ha puesto fin a más de tres décadas de presencia en Cuba al anunciar la salida inmediata de 15 hoteles, una decisión tomada por su filial portuguesa Ilha Bela Gestao E Turismo, Ltd.

La cadena hotelera española Meliá Hotels International anunció este miércoles, mediante un comunicado oficial remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España, la salida inmediata de 15 hoteles en Cuba.

La decisión, adoptada por su filial portuguesa Ilha Bela Gestao E Turismo, Ltd., pone fin a décadas de presencia de la empresa en la isla y marca el colapso práctico de uno de los principales socios extranjeros del régimen cubano en el sector turístico.

El gigante hotelero lo anuncia así en el comunicado al que tuvo acceso Martí Noticias:

"Ante los acontecimientos y circunstancias que van sucediendo en el contexto geopolítico social, legal y económico de la República de Cuba, la Sociedad, en el ámbito de su ejercicio continuado de evaluación de riesgos, informa que su filial, la entidad portuguesa “Ilha Bela Gestao E Turismo, Ltd” (“Ilha Bela”), ha adoptado la decisión de concluir de forma inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de nuestras marcas hoteleras, con relación a los siguientes quince (15) hoteles, todos ellos ubicados en la República de Cuba: Gran Hotel Bristol Habana Vieja (Member of The Meliá Collection), Innside Catedral Habana, Meliá Buena Vista, Meliá Cayo Santa María, Meliá Jardines del Rey, Meliá Las Dunas, Meliá Península Varadero, Paradisus Los Cayos, Paradisus Princesa Mar, Paradisus Río de Oro, Paradisus Varadero, Sol Caribe Beach, Sol Cayo Santa María, Sol Río de Luna y Mares y Sol Varadero Beach."

Hasta hoy, al menos cuatro cadenas hoteleras internacionales han anunciado o confirmado su salida total o el cese parcial de sus operaciones en Cuba, en un movimiento que se ha acelerado por las sanciones secundarias de Estados Unidos contra GAESA que entrarán en vigor el próximo 5 de junio.

La retirada completa e inmediata de Blue Diamond Resorts, que gestionaba alrededor de 62 hoteles y fue anunciada entre el 30 de mayo y el 1 de junio, se suma a la de Iberostar, que desde el 1 de junio cesó la operación y comercialización de 12 hoteles vinculados directamente a Gaviota/GAESA, unque mantiene seis con otras entidades estatales como Cubanacán y Gran Caribe, a la de Archipelago International, de la cadena Aston, que el 2 de junio dejó de operar varios establecimientos clave como el Grand Aston Habana y el Grand Aston Varadero, y ahora a la de Meliá Hotels International.

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El amparo de Fidel Castro y la promesa de "no defraudarla jamás"

La historia de Meliá en Cuba comenzó en mayo de 1990, en plena “Período Especial” tras la caída de la Unión Soviética.

Fue el propio Fidel Castro quien inauguró el primer hotel de la cadena, el Sol Palmeras en Varadero, junto al fundador de Meliá, Gabriel Escarrer Juliá. Aquel acto marcó el inicio de una relación privilegiada entre la familia Escarrer y el régimen castrista.

En 2010 Meliá otorgó a Fidel Castro el reconocimiento de "fundador honorífico" y el magnate hotelero agradeció a él y a su hermano, el general Raúl Castro, "la confianza depositada" en la compañía y aseguró "no defraudarla jamás".

La muerte de Escarrer Juliá, en noviembre de 2024, generó numerosos mensajes de condolencias desde las más altas esferas del régimen cubano así como muchos comentarios que condenan su papel como fuerte pilar del castrismo.

El gobernante cubano Díaz-Canel dijo entonces que en Cuba estaban "conmocionados todos por el fallecimiento de Gabriel Escarrer", y Marrero se refirió a su partida como una sensible pérdida.

Durante más de tres décadas, Meliá se convirtió en la principal operadora hotelera extranjera de Cuba, gestionando en su momento hasta 36 hoteles y más de 14.000 habitaciones en polos como Varadero, Cayo Santa María, Cayo Coco y La Habana.

Los hoteles eran propiedad del Estado cubano (a través de empresas estatales), pero Meliá aportaba la marca, la gestión y el acceso al mercado internacional.

La familia Escarrer mantuvo siempre un control accionarial mayoritario y una relación fluida con los máximos dirigentes del régimen. Al punto que, según testimonios recogidos tras la muerte de Escarrer Juliá, Fidel Castro consultaba directamente con él cualquier inversión española relevante en la isla.

El CEO sancionado por EEUU

Gabriel Escarrer Jaume, hijo del fundador y actual presidente ejecutivo de Meliá, continuó esa línea. Incluso en febrero y marzo de 2026, cuando la crisis energética ya había obligado a cerrar temporalmente la mitad de su capacidad en Cuba, la empresa insistía públicamente en que “no tenía intención de retirarse” y se sentía “muy cómoda” con su posición en la isla.

En febrero de 2020, la cadena hotelera confirmó que Estados Unidos prohibió la entrada de su consejero delegado, Gabriel Escarrer, en aplicación de la Ley Helms-Burton. En este caso por la explotación de dos hoteles en Holguín, en una parcela expropiada por el régimen de La Habana a la familia Sánchez Hill.

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"Desafiliación ordenada"

La decisión anunciada hoy refleja el desastre económico y social que vive Cuba bajo el régimen comunista que gobierna la isla por más de seis décadas. Meliá ya había reducido drásticamente su actividad: al cierre del primer trimestre de 2026 operaba solo alrededor del 50% de su planta hotelera en la isla.

"Esta decisión, ya avanzada el pasado 26 de mayo a la propiedad de estos hoteles y que les ha sido confirmada en el día de hoy, ha sido tomada desde un profundo sentido de responsabilidad empresarial, y responde y es consecuencia de una combinación de circunstancias sobrevenidas ajenas a la capacidad de gestión o actuación de Ilha Bela, las cuales, todas ellas, han impactado de forma significativa en la operativa, legalidad y seguridad en la prestación de los referidos servicios para estos hoteles", indica el comunicado al que tuvo acceso Martí Noticias.

Para el gigante hotelero, "el impacto de esta decisión es limitado en tanto la gran mayoría de los hoteles antes indicados se encuentran actualmente cerrados y carentes de actividad como consecuencia de los problemas energéticos y de caída de la demanda que viene sufriendo la República de Cuba. No obstante, Ilha Bela está activando y llevando a cabo planes específicos para acometer una desafiliación ordenada de estos hoteles. Igualmente, se están implementando los oportunos protocolos para informar de manera transparente a proveedores y clientes".