Un panel de discusión en la Universidad Internacional de la Florida, convocado por el Instituto de Estudios Cubanos acerca de las Consecuencias para Cuba de un cambio de rumbo en Venezuela, debatió múltiples aristas del apremiante escenario que vive la isla actualmente.
Helen Aguirre Ferré, estratega política y experta en comunicación del Adam Smith Center for Economic Freedom de FIU; Jorge Piñón, director del programa de Energía para Latinoamérica y el Caribe de la Universidad de Texas; Carlos Díaz-Rosillo, experto en política exterior de Estados Unidos, asuntos latinoamericanos, libertad económica y seguridad hemisférica y director del Adam Smith Center for Economic Freedom; y Darío Moreno, profesor asociado en el Departamento de Política y Relaciones Internacionales de FIU, exploraron el contexto actual de Cuba.
El fin de los suministros de petróleo venezolano y mexicano, tras la capura de Nicolás Maduro, y la presión de la Administración del presidente Donald Trump han colocado al sistema comunista que gobierna la isla por más de seis décadas contra las cuerdas.
El inminente colapso total del sistema eléctrico, que trae consigo un agravamiento de la crisis económica y el decreto de medidas todavía más extremas, incrementan el malestar social y ponen a prueba la capacidad de respuesta de los que gobiernan la isla.
En declaraciones ofrecidas a Martí Noticias, Aguirre Ferré afirmó que “el régimen cubano actualmente está arrastrando al pueblo hacia una crisis humanitaria” y que el país “no tiene petróleo”, estimando que con las reservas actuales “puede llegar a sobrevivir hasta el mes de marzo, quizás el mes de abril”.
A su juicio, “la crisis humanitaria es evidente” y el panorama inmediato es incierto: “Sólo Dios sabe qué es lo que se podría ver de aquí a marzo o abril.”
La analista señaló que, en este contexto, se requiere un viraje político de fondo: “No es negociar para que quede el gobierno cubano de pie, sino para que haya un gobierno democrático, elegido por el pueblo de Cuba; que las cárceles se vacíen de los presos políticos; que haya oportunidad económica, libertad económica, libertad política y libertad cívica. Todo lo que ha estado aclamando el pueblo de Cuba por más de 67 años.”
“Lo que está vendiendo el régimen cubano nadie lo quiere comprar, y por eso está en la quiebra”, sentenció.
La que fuera directora de Asuntos de Medios en la Casa Blanca en el primer mandato del presidente Donald Trump aseguró que existe una "expectativa de que haya un cambio y que se pueda ver un punto de negociación… de manera que haya un cambio positivo a favor del pueblo cubano”.
Por su parte, el profesor Piñón una vez más reiteró su preocupación por el escenario de colapso que le espera a la isla y expreso dudas de cuándo ocurriría con exactitud.
"Yo no sé en qué mes va a suceder, pero yo lo que sé es que a Cuba le está faltando el petróleo, le están faltando los combustibles, ya lo estamos viendo, y eso va a continuar y yo espero que va a durar quizás un par de meses más. Pero de ahí para adelante no hay más petróleo, ese será el gran apagón que Cuba va a sufrir", sentenció.