El congresista cubanoamericano Carlos Giménez notificó este miércoles su decisión de abandonar la copresidencia del Grupo de Amistad con España, creado para estrechar la relación bilateral, en protesta por la política española hacia Israel.
"No puedo seguir prestando mi nombre a una organización destinada a celebrar la amistad bilateral mientras su Gobierno trabaja activamente para socavar esos principios", escribe Giménez.
La decisión del representante republicano por Florida ocurre luego que el presidente Donald Trump calificara a España como un “caso perdido” durante una comparecencia junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en la cumbre que se celebra en Ankara, Turquía.
“España es un caso perdido. Ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España”, declaró el mandatario ante la prensa.
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Trump pide poner fin al comercio con España y lo califica de "caso perdido"Giménez, nacido en Cuba, dijo en la carta: "Le escribo hoy para informarle que he renunciado a mi cargo de copresidente del Caucus de Amigos del Congreso de España. Como orgulloso cubano-estadounidense y firme defensor de la democracia, la seguridad internacional y la red de alianzas de Estados Unidos, no he tomado esta decisión a la ligera. España mantiene profundos vínculos históricos, culturales y económicos con Estados Unidos y con la comunidad del sur de Florida que represento. Me enorgullece enormemente la labor que he realizado a lo largo de mi vida para fortalecer la relación entre nuestras naciones".
"La creciente y hostil cruzada de su gobierno contra nuestro principal aliado democrático, el Estado judío de Israel, ha hecho que mi participación continua en este caucus sea totalmente insostenible. En un momento en que Israel se enfrenta a amenazas existenciales por parte de Hamás, Hezbolá, Irán y otras organizaciones terroristas, su gobierno ha optado reiteradamente por el efectismo político en lugar de la claridad moral. España ha normalizado una retórica que traspasa la línea del legítimo desacuerdo político para caer en un antisemitismo crudo, sirviendo de facilitador para movimientos que buscan explícitamente el exterminio del pueblo judío", agregó Giménez.
"Lo más indignante es el decreto, sin precedentes y vergonzoso, de su administración que prohíbe formalmente la entrada en territorio español a miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y a funcionarios del gobierno israelí. Impedir la entrada a los valientes hombres y mujeres de las FDI —que luchan en primera línea contra el mismo terrorismo islámico radical que amenaza a toda Europa Occidental—, mientras su aparato político legitima simultáneamente redes terroristas y políticas de complacencia, constituye una traición a los valores occidentales. Tratar a soldados de una democracia como *personae non gratae* mientras se recompensa a los arquitectos del terror es un insulto para Estados Unidos y para nuestros intereses estratégicos compartidos", consideró.
"El Estado judío de Israel es el mayor aliado de Estados Unidos, y cerca de un millón de estadounidenses residen en la región. Al implementar legalmente embargos totales de armas, cerrar su espacio aéreo y sus puertos al transporte de defensa aliado y vetar activamente al personal de defensa israelí, su administración ha situado a España firmemente en el lado equivocado de la lucha mundial por la libertad", anotó el legislador.
El cubanomericano explicó que el Caucus de Amigos del Congreso de España existe para "fortalecer los lazos entre nuestras naciones basándose en valores democráticos compartidos y en un compromiso mutuo con la estabilidad global".
"Mantengo la esperanza de que España retome algún día una política exterior arraigada en la defensa de los aliados occidentales y en la claridad moral frente al terrorismo. Hasta entonces, ya no puedo prestar mi nombre a una organización destinada a celebrar la amistad bilateral mientras su gobierno trabaja activamente para socavar los principios democráticos", concluyó el congresista.