Autonomía, despegue, promesas de inversión... cubanos no le creen nada a Díaz-Canel

Un hombre transporta recipientes de agua con sus hijos en La Habana, el jueves 28 de mayo de 2026. (Foto AP/Ramón Espinosa)

En medio de la peor crisis energética, económica y humanitaria que vive Cuba en décadas, Miguel Díaz-Canel presentó este viernes un paquete de prioridades gubernamentales.

El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel explicó este viernes las prioridades diseñadas por su equipo para enfrentar la peor crisis energética, económica y humanitaria que enfrenta Cuba en décadas. Su mensaje fue recibido por los cubanos con total apatía y la certeza de que su gobierno no podrá sacar al país adelante.

En este escenario de profundo malestar social, con protestas a diario, Díaz-Canel sale a explicar “prioridades” y medidas de autonomía municipal/empresarial, presentándolas como una oportunidad de “despegue”.

Más poder a municipios que ni siquiera pueden recoger la basura

Muchos usuarios que pudieron ver sus comparecencia en plataformas digitales señalan que se trata de “más de lo mismo”: promesas repetidas de autonomía municipal y empresarial, reducción de burocracia e incentivos a la producción que llevan años anunciándose sin resultados tangibles, mientras la población sigue sufriendo apagones, hambre y escasez.

Las personas critican duramente que se siga culpando exclusivamente al embrago estadounidense sin asumir la responsabilidad interna por la ineficiencia, la corrupción y la falta de cambios estructurales reales, y destacan la ironía de darles más poder a municipios que ni siquiera pueden recoger la basura o garantizar servicios básicos.

“Los municipios que no recogen la basura ahora van a atraer inversión extranjera… ¡qué crack!”, comentó un internauta.

Díaz Canel habla a los medios el 12 de junio de 2026.

Uno de los puntos más concretos que mencionó el sucesor de Raúl Castro fue el de otorgar más facultades a los municipios para decidir sobre empresas locales, actores económicos, importación/exportación, atracción de inversión extranjera, incluyendo cubanos en el exterior y residentes, y gestión de divisas.

Según dijo, las empresas estatales ganarán autonomía: sin intermediarios, con participación de trabajadores en decisiones, sistemas salariales propios, facultades exportadoras/importadoras, uso de utilidades y participación en el mercado cambiario.

“Más autonomía para que los mismos de siempre sigan mandando”, “Despegue en modo avión sin combustible” o “Ya casi vemos la luz al final del túnel… de los apagones”, ironizaron los cubanos.

El mandatario insistió en crear riqueza para distribuirla con justicia social, romper contradicciones entre centralización y descentralización, y aprovechar la crisis como oportunidad de “despegue”, citando a Fidel Castro.

Varios comentarios en redes sociales llaman directamente a que “se vayan” o “dejen el poder”, acusan al discurso de puro parloteo propagandístico para ganar tiempo, y expresan que la gente ya no cree en reformas cosméticas ni en “despegues” que nunca llegan, exigiendo soluciones concretas y libertad en lugar de más planes y reuniones.

“Ya van 67 años de ‘medidas concretas’ y seguimos igual”

Díaz-Canel mencionó que la primera prioridad de su gobierno es la preparación defensiva, la llamada Guerra de Todo el Pueblo; y la segunda es el Programa Económico y Social para 2026, que debe ser aprobado por el Buró Político y la Asamblea Nacional.

Una vez más, explicó la necesidad del estímulo a la producción, especialmente agrícola, de otorgar facilidades para el uso de la tierra, el acceso a insumos y mercados en divisas, trámites más ligeros y asociaciones entre el Estado, las cooperativas, y los privados.

También habló de la reducción de ministerios y cargos, del ahorro presupuestario para programas sociales o reforma salarial. De que hayan menos intermediarios, incentivos arancelarios para insumos productivos, depósitos en divisas para la inversión extranjera y de cubanos.

“¡Ahora sí, esta vez va en serio!”, “Ya van 67 años de ‘medidas concretas’ y seguimos igual”, comentaron los cubanos con incredulidad.

Otros ironizaron sobre "el eterno culpable externo", de acuerdo al relato sostenido por el régimen comunista durante décadas: “Gracias al bloqueo ya sabemos que en 2027 comeremos lo que produzcamos… si producimos algo”.

“Y entonces un buey voló”

El economista cubano Pedro Monreal expresó un fuerte escepticismo ante el anuncio de Díaz-Canel.

"Y entonces un buey voló”. Es problemática la noción oficial de que el “Programa Económico y Social 2026” y las propuestas sobre una veintena de temas “en materia de transformación” pudieran generar la modificación sustancial que necesita el actual modelo económico de Cuba", sentenció el experto en sus redes sociales.

Monreal critica el reciclaje de viejos dogmas económicos mezclados con nociones improvisadas, lo que —a su juicio— explica la propuesta de crear un Ministerio de Información y Comunicación Social para sostener un discurso cada vez más divorciado de la realidad.

El economista concluye que las cuentas simplemente no cuadran: el modelo colapsado en 2026 era un “sumidero económico” que consumía más recursos subsidiados de los que generaba en valor real, y el Gobierno pretende convertir ese problema matemático en uno de mera “voluntad”.