El activista cubano Roilán Álvarez Rensoler, detenido por la Seguridad del Estado desde finales de enero, lleva más de cuatro semanas en huelga de hambre para exigir su libertad inmediata. Se encuentra recluido bajo condiciones precarias en la cárcel conocida popularmente como “Todo el mundo canta” en Pedernales, Holguín.
“Está cumpliendo 27 días en huelga de hambre. Su vida corre serio peligro”, dijo a Martí Noticias, el líder de la Unión Patriótica de Cuba(UNPACU), organización a la que pertenece el huelguista.
“Sus hermanas, Ariadna Álvarez Rensoler y la menor Irina, salieron desde Mella, en la provincia Santiago de Cuba, hacia la provincia Holguín y bajo vigilancia, dificultades de todo tipo, llegaron y les mantuvieron en la unidad de operaciones policiales de Holguín, durante más de 6 horas, para al final no dejarle ver a Roilán.
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Activista de la UNPACU cumple veintisiete días en huelga de hambre
Natural del municipio Mella, en Santiago de Cuba, Álvarez Rensoler fue arrestado el pasado 30 de enero junto a otros tres coterráneos: Dariel Calderín Rensoler, Jorge Luis Hernández Haber y Jordán Méndez Martínez.
La policía política del régimen los señala como responsables de una serie de acciones de protesta que han tenido lugar en diversas localidades de la provincia de Holguín, como pintar carteles con consignas antigubernamentales en Marcané, Cueto y Alto Cedro y dañar una valla publicitaria con la imagen de Fidel Castro en Birán, sitio de alto valor simbólico para el oficialismo por ser el lugar de nacimiento del fallecido dictador.
Oficiales del centro de detención donde están encarcelados los cuatro miembros de la UNPACU, propusieron a las hermanas del ayunante que trataran de convencerlo de abandonar su protesta, mediante el ofrecimiento de comida.
“Ellas dijeron que no podían hacer eso que ellas respetaban la determinación de su hermano y que le apoyaban completamente, que su hermano es inocente y que debía ser liberado”, relató Ferrer, que hace unos días llevó a cabo un ayuno de 72 horas como gesto de apoyo a los presos políticos en la isla, énfatizando en la situación del activista santiaguero y las arbitrariedades de su detención.
En los últimos meses, Cuba ha experimentado un aumento significativo en la aparición de grafitis y letreros que exigen "Libertad" y claman "Abajo la dictadura". Estos mensajes, que a menudo incluyen críticas directas a Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro, son el reflejo de un descontento popular que se agrava cada día.
A pesar de la vigilancia y la represión, la aparición de este tipo de propaganda contestataria parece indicar que el temor a las represalias está siendo superado por la desesperación de una población sumida en una crisis sistémica.
Activistas señalan que "las calles están hablando lo que la prensa oficial calla", relacionando este fenómeno a la asfixiante crisis económica, la escasez de alimentos y los prolongados apagones.
Aunque no hay una cuenta oficial pública de "personas juzgadas solo por carteles", reportes de grupos de la sociedad civil y la prensa independiente indican que es una de las causas frecuentes de detención y que las condenas pueden oscilar entre 5 y 10 años de prisión bajo el nuevo Código Penal.
Dos de los casos más recientes son los del profesor universitario Ariel Manuel Martín Barroso, condenado en septiembre de 2025 a diez años de privación de libertad por pintar carteles críticos en Villa Clara; Moisés Legrá Díaz, aún sin ser juzgado; y Leonard Richard González Alfonso, para quien la Fiscalía solicita ocho años por la misma causa. Estos dos últimos residen en La Habana.