La Comisión de Derechos Humanos Tom Lantos del Congreso de Estados Unidos realizó este miércoles una audiencia titulada “Human Rights in Venezuela: Status and Opportunity”, donde se analizó la grave situación humanitaria y de derechos humanos en el país, especialmente tras los terremotos de junio de 2026 y en el contexto de la transición política posterior a la captura de Nicolás Maduro.
Los comisionados subrayaron que “el pueblo venezolano ha sufrido durante mucho tiempo violaciones sistemáticas de sus derechos civiles, políticos, económicos y sociales”, incluyendo detenciones arbitrarias, tortura y ejecuciones extrajudiciales, según informes de la ONU y la CIDH.
"El pueblo de Venezuela lleva mucho tiempo sufriendo violaciones de sus derechos civiles y políticos, así como de sus derechos económicos y sociales. Esto ha incluido la restricción del espacio político, detenciones arbitrarias, torturas y ejecuciones extrajudiciales, tal como han documentado organismos como la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, establecida por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y el Mecanismo Especial de Seguimiento para Venezuela, creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Los dos fuertes terremotos ocurridos en Venezuela el 24 de junio han provocado un sufrimiento humano adicional en una población que ya luchaba por cubrir sus necesidades básicas debido a las políticas económicas y a la corrupción del gobierno de Maduro", denuncia la Comisión en las declaraciones principales de la audiencia.
La presidenta de WOLA, Carolina Jiménez Sandoval, presentó datos que contrastan la versión oficial con la realidad en las zonas afectadas por los sismos. Enfatizó la falta de transparencia en la distribución de ayuda humanitaria, alimentos y medicinas, y alertó sobre el riesgo de que la asistencia sea utilizada con fines políticos.
Testigos como Martha Tineo, del grupo Justicia, Encuentro y Perdón, y Beatriz “Bibi” Borges, del CEPAZ, denunciaron la persistencia de la represión, la crisis humanitaria agravada por los terremotos y la necesidad urgente de una reconstrucción transparente con participación de la sociedad civil.
Los legisladores estadounidenses coincidieron en la oportunidad histórica que representa el actual momento de transición para avanzar en la recuperación democrática, el respeto a los derechos humanos y una ayuda internacional efectiva que llegue directamente a la población afectada.
Andrés Martínez-Fernández, analista sénior de políticas de la Heritage Foundation, testificó en la audiencia, en donde citó "una encuesta muy sólida, realizada este año mediante 1.000 entrevistas presenciales, que reveló que el 72 % de los venezolanos consideraba que el país avanzaba en una dirección positiva, el 92 % estaba agradecido al presidente Trump por la destitución de Nicolás Maduro y el 90 % apoyaba que Estados Unidos se convirtiera en el principal aliado de Venezuela".