Aunque entre Cuba y Venezuela existen similitudes como el autoritarismo, la crisis económica, la corrupción, la militarización y la persecución de la disidencia; hay pocas probabilidades de que se repita la historia de la misma manera, de acuerdo con el académico Ricardo Israel.
Tras la captura de Nicolás Maduro en una acción conducida por Estados Unidos, la opinión pública y los analistas, al mismo tiempo que sectores de la sociedad civil independiente cubana, se preguntan si sería factible una operación semejante en la isla.
Opositores cubanos, principalmente radicados en el exterior, ya están llamando a la movilización interna bajo la consigna de que "Cuba tiene un plan y está lista para el cambio".
“Lo que está ocurriendo en Venezuela está lleno de incertidumbres. Evidentemente, hay una negociación con un sector del chavismo y donde Estados Unidos mantiene el control de lo que va a ser la transición, por el momento centrado en el tema del petróleo, pero indudablemente va a tener que abordar el tema de la democracia”, indicó el politólogo en conversación con Martí Noticias.
“No hay ninguna indicación que esto se vaya a repetir en Cuba. Hay diferencias tanto dentro de la política norteamericana como también en la propia isla. No hay ninguna indicación que vaya a repetirse esto mismo y, probablemente, lo que allí esperan es que caiga por su propia ineficiencia el régimen. La situación no es exactamente igual. No hubo elecciones de partida, ni hay en las calles una figura como María Corina Machado”, recalcó.
Venezuela ha sido la principal pilastra energética del régimen cubano por lo que la pérdida del suministro de petróleo agravaría, drásticamente, la ya quebrantada situación de la población de la isla, azotada por apagones y escasez.
No obstante, en la actualidad, Cuba mantiene un control estricto sobre sus fuerzas armadas y de inteligencia, y respondió a la operación militar contra Maduro con arengas, marchas y denuncias de agresiones “imperiales” con el objetivo de reforzar su base interna.
“También hay un temor en Estados Unidos que no se dice públicamente, pero está muy presente, y este no es otro que se repita la experiencia del Mariel y que cualquier alteración del orden público y la caída del régimen lleva a centenares de miles de cubanos llevados por los barcos de sus propios compatriotas a Miami y a otros lugares de las costas de Florida”, consideró el analista.
Después de las multitudinarias demostraciones de 2021, los años posteriores estuvieron marcados por frecuentes protestas aisladas y espontáneas en diversas localidades en reclamo, mayormente, de electricidad, agua y alimentos.
El régimen ha respondido con represión, disolviendo las manifestaciones con la policía y encarcelando a algunos de sus participantes, pero, aun así, los cubanos siguen saliendo a las calles a exigir necesidades básicas que están casi ausentes, la renuncia de los máximos dirigentes y cambios de sistema político.
“Esperemos [a ver] qué ocurre en Venezuela, cómo avanza la movilización, pero en Venezuela, al igual que en Cuba, hay el elemento que marca el origen de las transiciones a la democracia, que es cuando se pierde el miedo, y en ambos lugares se ha perdido, como también es patente la ineficiencia de ambos regímenes”, concluyó Israel.
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