El Observatorio Cubano de Libertad de Prensa y Expresión (OCLE) denunció una nueva ola de hostigamiento y represión por parte del régimen cubano contra la prensa independiente en la isla, tras registrarse arrestos arbitrarios, amenazas y torturas físicas en días consecutivos contra comunicadores del medio Cubanet.
En declaraciones a Martí Noticias, Arailaisy Rosabal, especialista del OCLE, alertó sobre el ensañamiento del aparato de Seguridad del Estado contra los reporteros que visibilizan la crisis socioeconómica del país.
Según detalló la especialista, el pasado 2 de noviembre el colaborador Adel Bonne Gamboa fue interceptado en plena vía pública por efectivos de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) mientras se disponía a realizar su labor periodística.
"Lo trasladaron a una unidad policial, lo interrogaron, le quitaron sus equipos, lo multaron y lo amenazaron con la cárcel si continuaba colaborando con Cubanet y publicando en redes sociales la realidad del país", precisó Rosabal.
Al día siguiente, 3 de noviembre, la periodista Camila Acosta fue víctima de una detención arbitraria que el observatorio ha calificado directamente como un secuestro. Acosta permaneció incomunicada durante unas ocho horas en paradero desconocido, periodo en el que sufrió sometimiento físico y humillaciones.
"La trasladó esposada, la tuvieron con esposas aproximadamente una hora, bajo el sol en una patrulla cerrada herméticamente unos 30 minutos, que ella llegó a sentir que se asfixiaba", relató la especialista del OCLE, añadiendo que la comunicadora fue amenazada con el inicio de un proceso penal tras firmar un acta de advertencia por haber grabado a un agente represor semanas atrás.
El OCLE, perteneciente al Instituto Cubano de Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP), enfatizó que estos hechos no son casos aislados, sino parte de una estrategia institucionalizada para asfixiar el flujo de información independiente dentro de la isla.
De acuerdo con las cifras del organismo, desde 2024 se han registrado 124 violaciones a los derechos de 14 periodistas y colaboradores vinculados a Cubanet. Camila Acosta encabeza la lista de comunicadores más perseguidos con un acumulado de 49 agresiones, 26 de ellas ocurridas en lo que va del año 2026; mientras que Adel Bonne suma 17 hechos violatorios en el mismo periodo.
"Las estrategias suelen ser siempre las mismas: cercos a sus casas, cortes de internet, multas, amenazas de cárcel y presión sobre sus familias... Esto lógicamente es una política de Estado que tiene un propósito muy claro: que quienes informan desde Cuba renuncien, se exilien o sencillamente se callen", afirmó Rosabal.
Ante el agravamiento de las tácticas de represión en las calles cubanas, el observatorio instó a organismos multilaterales como las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), así como a los gobiernos democráticos del mundo, a pronunciarse con firmeza e incorporar estas denuncias en sus informes oficiales.
"El OCLE está haciendo un llamado a los gobiernos democráticos a condenar estos hechos [...] porque, como decimos siempre: informar no es un delito", concluyó la representante del observatorio en sus declaraciones a Martí Noticias.
Foro