La muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei como consecuencia de un ataque a gran escala de Estados Unidos e Israel, inició la marcha de “operaciones de combate importantes” en Irán que prevén un cambio de gobierno en Teherán.
La pérdida de aliados clave, en particular Venezuela, y ahora Irán, no solo es un golpe simbólico, sino que altera los pilares de la supervivencia del Estado cubano, coincidieron analistas y activistas entrevistados por Martí Noticias.
El analista Pablo Morales Marchant, asentado en La Habana, valoró como un “duro golpe” para los aliados del régimen cubano la reciente ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel contra Irán, país al que describió como uno de los pilares del sostén internacional del castro comunismo en América Latina.
“Es otra petrodictadura que cae y la balanza a nivel de América Latina y en sentido general en el mundo, se inclina a favor de la democracia”, enfatizó en referencia a la utilización por parte del régimen de Cuba de las votaciones anuales en la ONU contra el embargo como una muestra de respaldo global.
En este sentido, sostuvo que el comunismo y, en particular, su variante vinculada a La Habana, han perdido liderazgo tanto en el continente como en los foros internacionales, donde ya no pueden presentarse como “la voz del tercer mundo”.
A su juicio, las acciones recientes en Venezuela y contra el régimen iraní tiene un efecto dominó que incrementa la presión sobre otros sistemas autoritarios, especialmente en un contexto hemisférico en el que han emergido gobiernos de derecha con agendas orientadas a contener la influencia de Rusia, China e Irán, que expolian “los yacimientos naturales y los recursos humanos” e instalan “dictaduras títeres” en la región.
En ese marco, consideró que la estrategia impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, combina acciones directas, presión diplomática y otras herramientas diseñadas para contrarrestar la influencia de estos regímenes.
“Porque las dictaduras no ceden por sí solas. Hay que ponerles mucha presión y derrocarlas porque es la única manera de librarnos de esa nefasta manera de gobernar que arruina tanto a los países, dilapida sus recursos y hace un daño antropológico muy grande a los pueblos que han sido sometidos con ese sistema de gobierno”, precisó Morales Marchant, secretario de prensa del opositor Partido Unión por Cuba Libre (PUNCLI).
El exoficial de contrainteligencia y antiguo militar de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba), Máximo Ruiz Matoses, sugiere un cambio de paradigma en el escenario político de Oriente Medio tras la confirmación de la muerte del líder supremo del país árabe.
El exteniente coronel, exiliado en España, sostiene que la desaparición de la cúpula gubernamental que "sojuzgaba a la población" marca el inicio del fin de la dictadura teocrática.
El descontento social en Irán se ha intensificado desde finales de 2025 debido a una severa crisis económica, con una inflación superior al 42% y la devaluación de la moneda. Las mujeres han encabezado actos de desobediencia civil, como quitarse el velo y destruir imágenes de los ayatolás, buscando el derrocamiento del poder islámico.
Según el experto, este proceso encamina al país hacia el establecimiento de un gobierno progresista que permita la integración de Irán en la comunidad internacional, dejando atrás su histórico rol como principal promotor del terrorismo global.
“Con esto, incuestionablemente, se le acaba a la dictadura cubana, un socio más de los pocos que le quedaban, porque, pase lo que pase en Irán, ya no tiene fuerzas absolutamente para nada, ni siquiera para reprimir a su pueblo, porque el mismo Gobierno estadounidense, aliado con Israel, no lo va a dejar levantar cabeza, al menos con esta administración actual”, considera Ruiz Matose, conocido por sus análisis sobre seguridad y dinámicas de regímenes autoritarios y miembro de la organización Militares Objetores de Conciencia (MOC).
“A Cuba le irá aún más mal porque se le acabará la poca ayuda que recibía de Irán, que es incuestionable que la recibía. ¿Y Cuba con qué va a contribuir? Con nada”, presagió Ruiz Matose.
“Ahora, esperar a que Cuba sea el turno más próximo para la administración estadounidense, encabezada por su presidente Donald Trump y Marco Rubio, y que podamos volver a ser cubanos, al menos en mi caso, que me quitaron hasta la nacionalidad. Entonces, de esta manera, pues estaremos en Cuba, en una Cuba nueva, en una Cuba democrática”, recalcó.
Mientras el gobierno utiliza los sucesos para reforzar su narrativa de "resistencia contra el imperialismo", sectores de la sociedad civil y la oposición ven en la caída del sistema venezolano y del iraní como un posible modelo de cambio o una señal de grave debilitamiento de sus gobernantes.
“El impacto en Cuba de la intervención militar internacional contra la tiranía religiosa en Irán tiene dos visiones diferentes. Primero, la sociedad civil está viendo que se ha capturado a Nicolás Maduro, un dictador comunista, se ha capturado y muerto a un narcotraficante muy importante que atacaba a Estados Unidos, el Mencho, y ahora cae Irán, el Ayatola, un hombre que durante más de 30 años mató a muchas personas, no solamente en Irán, era un desestabilizador”, indicó el periodista independiente Julio Aleaga Pesant, también desde la capital cubana.
Con la caída de figuras clave, los aliados de La Habana se ha reducido drásticamente, quedando limitado principalmente a Rusia y China frente a la estrategia de "máxima presión" de los Estados Unidos.
“Entonces, por una parte, el gobierno está muy preocupado porque sabe que está en la lista y que se puede ir sobre él y en la sociedad hay un entusiasmo porque se ve como que se acerca el momento en que se puede liberar Cuba”, destacó.
El gobierno cubano condenó este sábado los ataques, viéndolos como una amenaza directa a su red de apoyo internacional. La caída de Irán representa el quebrantamiento de un "escudo geopolítico” formado por regímenes similares frente a la presión de Estados Unidos.
Respecto a la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX), la mayoría de los usuarios de Facebook consideran que Cuba “siempre está del lado equivocado”, mientras otros advierten que la caída de Irán es un aviso para la dirigencia cubana, a la que ven como una próxima ficha del “efecto dominó” contra las dictaduras aliadas.
El investigador José Manuel González Rubines, del Laboratorio de Pensamiento Cívico Cuba X Cuba, opina que la nación cubana atraviesa una etapa de acelerada reconfiguración geopolítica marcada por la pérdida de aliados estratégicos y un creciente aislamiento internacional.
“Uno de ellos, muy importante en lo económico, que es Venezuela, otro muy importante en esta especie de bloque antioccidental en que Cuba se inscribió desde el 59”.
“El país está cada vez más solo. Incluso hemos visto como otros aliados, como México, han mostrado una postura mucho más fría respecto a Cuba y también hemos visto como las amenazas que ha formulado la administración Trump las ha cumplido, sobre todo las relacionadas con estos regímenes que han sido históricamente enemigos de los Estados Unidos”, apuntó el especialista.
González Rubines señaló que las reacciones en redes sociales reflejan un sentimiento extendido entre los ciudadanos: la percepción de que Cuba podría ser “el próximo” país en enfrentar presiones decisivas.
“Este es un año en el que no me cabe la menor duda de que sucederá algo respecto a Cuba, algo importante, trascendental. Esperemos que sea la llegada de un gobierno democrático o al menos el inicio de una transición”, puntualizó.
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