A más de cinco meses de su aprehensión, los jóvenes creadores de contenido Kamil Zayas Pérez y Ernesto Ricardo Medina, fundadores del proyecto audiovisual independiente El 4tico continúan en prisión preventiva, sometidos a un proceso de investigación penal que aún no ha concluido.
“Los muchachos siguen en las mismas, en la prisión provincial, en espera de decisiones que yo me imagino que vienen de instancias bien superiores”, dijo a Martí Noticias, la madre de Ernesto Ricardo Medina, Mileydis Machín.
Las autoridades cubanas han denegado sistemáticamente todas las peticiones de cambio de medida cautelar para que puedan esperar el juicio en libertad.
“Desde el día 12 de junio, ya va a ser casi un mes, el abogado nos informó que el instructor penal está pendiente de ir nuevamente a verlos y tomarles declaraciones porque ya terminó la pericia a todos los equipos que les incautaron el día de la detención y que, por supuesto, no encontraron nada, excepto los videos que están en internet, que está al acceso de todo el mundo”, recalcó Machín.
La legislación cubana establece que el acto de declaración no puede realizarse sin la presencia del abogado defensor.
“Entonces están pendientes que vaya el instructor”, agregó la madre, quien ha tenido un papel importante en la difusión de información sobre las presiones de la Seguridad del Estado que ha sufrido su hijo tras su arresto.
De forma preliminar, ambos enfrentan cargos de "propaganda contra el orden constitucional" e instigación a delinquir por abordar la crisis sistémica que asola a Cuba y criticar la gestión del régimen.
Diversas organizaciones como el Comité Para la Protección de los Periodistas han condenado el encausamiento de los jóvenes creadores por coartar la libertad de expresión.
El procesamiento de ambos jóvenes ha generado protestas virtuales y campañas exigiendo su liberación inmediata.
Recientemente, Kamil Zayas envió una carta en la que cuestiona al régimen que ha convertido el derecho a pensar distinto en delito y la intención de perpetuarse en el poder a cualquier costo como una bandera.
La grave crisis que atraviesa el sistema penitenciario cubano se agudiza por las condiciones de reclusión y el hacinamiento que coloca a los reclusos en extrema vulnerabilidad.
Esta sobrepoblación facilita las agresiones, ya que la falta de espacio, la escasez de recursos y la nula supervisión crean un entorno donde los presos más violentos imponen su ley, aumentando drásticamente las tasas de violencia intracarcelaria.
“Hoy exactamente están haciendo cinco meses que ellos están presos. Se encuentran con presos comunes, por lo menos la compañía donde está Ernesto es una compañía de bastante peligrosidad, hay presos de asesinato, de alta delincuencia. Gracias a Dios él se lleva bien con todos y hasta ahora no ha habido ningún tipo de problema, pero está en un lugar que puede propiciar cualquier tipo de incidencia”, lamentó la madre.
“Aún no hay una petición fiscal pero el abogado cree que sí, que van a juicio, pero al cabo de cinco meses todavía no hay una conclusión, no hay una petición fiscal”, denunció.
Foro