En la madrugada de este sábado 1 de agosto de 2026, un atentado con carro bomba y múltiples explosiones sacudió las inmediaciones del comando del Departamento de Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, dejando al menos ocho policías y tres civiles heridos, según reportes preliminares de las autoridades y medios locales.
El ataque se produce en un contexto de alta tensión política, a pocos días de la posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella el 7 de agosto, y mientras el mandatario saliente Gustavo Petro realiza su último viaje oficial a Cuba, donde aterrizó el viernes para reunirse con su homólogo Miguel Díaz-Canel y expresar apoyo a “la Cuba agredida”, en un gesto de distanciamiento de su sucesor.
El Director General de la Policía Nacional de Colombia, el general William Oswaldo Rincón Zambrano, calificó lo ocurrido como un "cobarde y despiadado ataque terrorista que dejó ocho uniformados lesionados y la muerte de un canino inocente".
"Atentar contra quienes velan por la seguridad de los colombianos es un ataque contra la tranquilidad de todos. Ya están desplegadas todas las capacidades institucionales para identificar y capturar a los responsables, quienes deberán responder ante la justicia", dijo el oficial.
Fuentes del Gobierno de Petro, incluida la viceministra para la Estrategia y Planeación del Ministerio de Defensa, Angélica Verbel, rechazaron “con absoluta contundencia los actos terroristas” y anunciaron el despliegue de todas las capacidades para identificar y capturar a los responsables, ofreciendo una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información.
Las investigaciones continúan sin autoría confirmada, en una región fronteriza históricamente afectada por disputas entre el ELN, disidencias de las FARC y otros grupos criminales.
El presidente electo Abelardo de la Espriella ha prometido mano dura contra grupos armados ilegales, a los que ha dado plazos para entregarse bajo amenaza de operativos militares una vez asuma el poder.
"Condeno con absoluta firmeza el cobarde atentado terrorista perpetrado en Cúcuta contra nuestra Policía Nacional. Mi solidaridad con los uniformados heridos, sus familias y con todos los ciudadanos que hoy viven momentos de angustia. El terrorismo no intimidará a Colombia ni doblegará la voluntad de los colombianos de vivir en paz y con seguridad. Los responsables deberán ser identificados, capturados y llevados ante la justicia con todo el peso de la ley", escribió el próximo mandatario.
Su rival en los comicios, el senador Iván Cepeda, líder de la oposición del Pacto Histórico, emitió un comunicado en el que también condenó de manera enfática los “atentados o planes terroristas dirigidos contra la población, la Fuerza Pública, actos políticos de la oposición o el acto de posesión de Abelardo de la Espriella”, subrayando que “por encima de cualquier diferencia política […] siempre debe prevalecer el respeto por la vida y la seguridad de las personas” y que “la violencia nunca es un instrumento justificable de la acción política”. Confió en que las autoridades esclarezcan los hechos y lleven a los responsables ante la justicia.
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, también repudió el ataque y anunció coordinación permanente con las autoridades para dar con los autores, expresando solidaridad con los heridos y sus familias; la Alcaldía de Cúcuta se sumó al rechazo y al respaldo a los uniformados afectados.
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