El obsceno baile de Nicolás Maduro

Nicolás Maduro (c), junto a su esposa, la primera dama, Cilia Flores (i) y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López.

En la trágica semana en que se contabilizaron 37 muertes, el Hombre de Miraflores celebró con bailes ridículos la brutal represión de los venezolanos donde ya hasta las tropas están cansadas.

Mientras Venezuela afronta la peor represión de su historia, el causante de todo el caos baila en los sitios públicos y en su programa, haciendo mofa de las víctimas y el dolor del pueblo.

Con lo que el cree que son ritmicos movimientos, se contonea celebrando sus "hazañas" que cada vez hunden aún más al país que tan torpemente dirige.

Mientras los venezolanos son asesinados por francotiradores y ahogados y heridos por cientos de bombas en cada protesta, el "presidente" mueve su trasero al ritmo de la música que suena en su loca cabeza o la que hace tocar en su honor a los que le rodean.

Mientras los jóvenes, uno a uno perecen en su lucha por ser libres, el mandatario sigue bailando indecentes ritmos al compás de su chifladura.

En la trágica semana en que se contabilizaron 37 muertes, el Hombre de Miraflores celebró con bailes ridículos la brutal represión de los venezolanos donde ya hasta las tropas están cansadas.

Por eso, ha ordenado que se acreciente el número de criminales con presos extraidos de las cárceles, que se han unido a las avispas negras cubanas disfrazadas con uniformes y a los colectivos en sus motocicletas, para seguir matando a los opositores.

Maduro, ha celebrado danzando sus mandatos,pero entre y danza y danza debería tener en cuenta lo que le pasó al dictador rumano en el fin de año de 1989.

El dictador rumano Ceaucescu y su esposa, ejecutados por genocidio


26 de diciembre de 1989. Fueron ejecutados el ex presidente de Rumanía, Nicolae Ceaucescu, de 71 años, y su esposa y mano derecha, Elena, de 70, después de un juicio sumarísimo ante un tribunal militar, según anunciaron la radio y la televisión rumanas.

El Frente de Salvación Nacional, Gobierno de facto, informó también que los combates registrados desde el inicio de la revuelta popular se han cobrado ya entre 60.000 y 80.000 víctimas.

Ceaucescu y su mujer, Elena, vicepresidenta del Gobierno, en el momento de su detención.



Nicolae Ceaucescu y su mujer gobernaron el país durante 24 años con mano de hierro, con un culto a la personalidad de ambos insólito en Europa y una represión de monstruosas proporciones. La magnitud de tal represión ha sido comprensible en estos últimos siete días, cuando las, fuerzas de seguridad han causado entre 60.000 y 80.000 víctimas, según las últimas estimaciones oficiales.

Ceaucescu y su mujer, Elena, vicepresidenta del Gobierno y presidenta de la Comisión de Control del partido, fueron pasados por las armas tras una sentencia condenatoria por delitos de genocidio, demolición del Estado y acciones armadas contra el Estado y el pueblo, destrucción de bienes materiales y espirituales, destrucción de la economía nacional y evasión de mil millones de dólares hacia bancos extranjeros.

De zapatero a dictador

La condena impuesta fue la de pena capital y confiscación de todos sus bienes materiales. "La condena es definitiva y ha sido ejectutada", señaló el comunicado oficial. La ejecución del matrimonio Ceaucescu, los dos seres mas odiados por el pueblo rumano, se produjo ocho días después de conocerse los primeros datos sobre la salvaje represión ejercida por las fuerzas especiales y de la policía secreta del régimen en algunas regiones del país.

La ejecución de laque era una intocable pareja fue anunciada por el Frente de Salvación Nacional (Gobierno provisional que tomó momentáneamente las riendas del Estado).

Los ataques de la temida Securitate -policía secreta- y otras fuerzas comprometidas con la represión del régimen de Ceaucescu , mientras empiezan a llegar los primeros convoyes de ayuda humanitaria para socorrer a los miles de personas afectadas por los enfrentamientos de las últimas semana de represión.

No se puede desestimar el paralelo entre la pareja presidencial de Venezuela y la de Rumania.

Para evitar un desenlace parecido Maduro debería oir la voz del pueblo y no seguir danzando sus obscenos ritmos porque podría terminar bailando colgado de una cuerda.

Maduro dice que todo el mundo tiene que bailar mientras la GN reprime en las calles.