A continuación, un editorial que refleja la opinión del Gobierno de los Estados Unidos:
El presidente Donald J. Trump está tomando medidas para proteger a Estados Unidos de la amenaza que representa el régimen de Cuba.
El 29 de enero, el Presidente firmó una Orden Ejecutiva que declara una emergencia nacional y establece un proceso para imponer aranceles a los productos de los países que venden o suministran petróleo a Cuba, protegiendo la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos de las acciones y políticas perjudiciales del régimen cubano.
La Orden impone un nuevo sistema arancelario que permite a Estados Unidos imponer aranceles adicionales a las importaciones de cualquier país que, directa o indirectamente, suministre petróleo a Cuba. Además, autoriza al Secretario de Estado y al Secretario de Comercio a tomar todas las medidas necesarias, incluida la emisión de normas y directrices, para implementar el sistema arancelario y las medidas relacionadas a la Orden.
El Presidente podrá modificar la Orden si Cuba o los países afectados toman medidas significativas para abordar la amenaza o se alinean con los objetivos de seguridad nacional y política exterior de Estados Unidos.
El régimen cubano se alinea con numerosos países hostiles y actores malintencionados, albergando sus capacidades militares y de inteligencia. Por ejemplo, Cuba alberga la mayor instalación de inteligencia de señales de Rusia en el extranjero, dedicada a robar información confidencial de seguridad nacional de Estados Unidos.
Cuba proporciona refugio a grupos terroristas transnacionales, como Hezbolá y Hamás, y apoya a adversarios en el hemisferio occidental, socavando las sanciones estadounidenses y la estabilidad regional.
El régimen persigue y tortura a opositores políticos, niega la libertad de expresión y de prensa, se beneficia de forma corrupta de la miseria del pueblo cubano e incita al caos al propagar la ideología comunista en la región.
Estas acciones constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, lo que exige una respuesta inmediata para proteger a los ciudadanos e intereses estadounidenses.
El presidente Trump continúa los esfuerzos iniciados durante su primer mandato para apoyar al pueblo cubano y exigir responsabilidades al régimen. Durante su primer mandato, el presidente Trump implementó una política firme hacia Cuba, revirtiendo el acuerdo unilateral de la administración Obama que flexibilizó las restricciones sin obtener reformas significativas para el pueblo cubano.
En junio de 2025, el presidente Trump impuso restricciones parciales de viaje a los ciudadanos cubanos debido al papel de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo, su falta de cooperación y de intercambio de información policial con Estados Unidos, su histórica negativa a aceptar la repatriación de sus ciudadanos deportables y su alta tasa de permanencia ilegal de visados.
Ese mismo mes, el presidente Trump firmó un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM) para fortalecer la política de Estados Unidos hacia Cuba.
El presidente Trump está abordando los abusos del régimen comunista cubano mediante acciones decisivas para responsabilizar al régimen cubano por su apoyo a actores hostiles, al terrorismo y a la inestabilidad regional que ponen en peligro la seguridad y la política exterior estadounidenses.