El presidente Donald Trump aseguró este martes en la Casa Blanca que tiene garantías de que Irán no desarrollará armas nucleares ni enriquecerá uranio, como parte de un posible acuerdo para terminar los ataques, supervisado por el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
“Estamos hablando con un grupo de personas, no los conocemos personalmente pues todos los líderes que conocíamos están muertos y el actual quedó muy mal, pero dijeron que harían algo y lo hicieron”, dijo el mandatario, quien no ofreció más detalles de las conversaciones en curso.
De acuerdo con el republicano, Estados Unidos recibió un “regalo muy significativo” relacionado con gas y petróleo de parte de los iraníes, sin precisar de qué se trata. “Tenemos que conversar con alguien y lo estamos haciendo, y parece que dará resultados”, precisó.
Al ser cuestionado sobre el mencionado “presente”, el presidente Trump solo comentó que tiene que ver con el paso por el Estrecho de Ormuz, la vía marítima por la cual transita cerca del 20 por ciento del crudo mundial. No obstante, afirmó que sigue la gestiones para que aliados asistan en el área.
El presidente Trump aseveró que las fuerzas militares estadounidenses e israelíes no han perdido de vista los objetivos originales de la operación y la defendió, nuevamente, pues “si Irán hubiese tenido un arma nuclear, sin dudas la hubieran usado, contra Israel o en el Medio Oriente”, agregó.
“Tenemos el mejor Ejército del mundo y lo demostraron en Venezuela, y la operación en Irán ha sido un éxito”, destacó el republicano, que agradeció el trabajo de los militares así como del Secretario de Guerra y otros funcionarios involucrados en la Operación Furia Épica en Irán.
Las declaraciones del presidente Trump tuvieron lugar en el Despacho Oval, donde la fiscal general Pan Bondi le tomó juramentación al recién confirmado Secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, quien había sido nominado a inicios de marzo en sustitución de Kristi Noem.
“Estar en el Despacho Oval, cerca del presidente de Estados Unidos, hablando de mí y de mi familia, cuyos nombres conoce, me llena de humildad”, expresó el secretario Mullin. “Fallar no es una opción, gracias por la oportunidad, no lo defraudaré”, le dijo al presidente Trump.
Por su parte, en declaraciones previas a la juramentación, el presidente Trump destacó el trabajo de Mullin, quien después de una exitosa carrera deportiva y empresarial, empezó a trabajar en el servicio público, primero en el Congreso federal y luego en el Senado, también en Washington.
“Todo lo que toca se convierte en oro, ha tenido éxito en el mundo empresarial, fue el primer descendiente indígena en el Senado y el primer miembro de la nación Cherokee en un Gabinete. Ha sido excepcional, un aliado de la seguridad de la frontera y de hacer EEUU seguro y grande”, dijo.
El presidente Trump aseguró que el secretario Mullin asume la jefatura de un Departamento que actualmente está cerrado debido a la falta de fondos, por un desacuerdo del Senado que no permite su financiamiento. “Al tener el control luchará por la seguridad nacional, para hacer EEUU seguro y fuerte”, acotó.
Según el mandatario, su Administración continuará “los esfuerzos para deportar a los criminales del país, y te protegerá cada vida inocente estadounidense” y reiteró que los “inmigrantes con antecedentes penales deben salirse del país”.
El nuevo Secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, sirvió como miembro de la Cámara de Representantes, durante cinco mandatos, hasta que asumió como Senador federal en 2023, con “un trabajo tremendo representando a la maravillosa gente de Oklahoma”, había dicho Trump.
El secretario Mullin ocupará su cargo a partir del 31 de marzo, tras ser confirmado por el Senado este martes con una votación de 54 a 45. De esta forma, sustituirá a la ex gobernadora de Dakota del Sur, Kristi Noem, quien fue secretaria de Seguridad Nacional desde enero de 2025.