Sumario
- En Cuba, la resistencia contra el régimen ha tomado un nuevo rumbo, pasando de la confrontación en las calles a una batalla cultural y digital que erosiona su discurso oficial. La nueva generación de disidentes, respaldada por sus padres, enfrenta la represión con creatividad y firmeza.
El doctor cubano Amilcar Andrés Bravo, padre de dos de los integrantes del grupo Fuera de la Caja, defendió la libertad de expresión de sus hijos y respaldó su activismo político, rechazando las amenazas de la Seguridad del Estado.
En entrevista con Martí Noticias aseguró que se trata de "jóvenes muy valientes, con ideas muy claras".
"Ellos conocen, como nadie, la realidad del país y, en este sentido, no son ingenuos. Saben que lo que hacen es arriesgado, que pueden ir presos por eso, pero su decisión es firme y van a continuar haciéndolo como han expresado en videos donde dan respuestas a las amenazas y su manera de protegerse es haciendo videos educativos, donde sí se denuncia a la dictadura, pero sin mencionar nombres ni tampoco haciendo llamados a manifestaciones”, dijo.
En Cuba la disidencia ha renovado sus estrategias. Ya no se trata solo de la confrontación directa en las calles, sino de una batalla cultural y digital que está desmantelando el discurso del régimen desde sus cimientos. A diferencia de generaciones pasadas, la nueva ola de críticos cuenta con el respaldo silencioso, pero firme, de sus padres.
El médico manifestó su admiración por jóvenes que, como sus hijos, “han entendido y asumido el papel histórico que le has tocado, en un momento tan crucial como este, donde está en juego la libertad de Cuba”.
“Fuera de la caja” es un colectivo, nacido a inicios de 2026, que promueve el debate político y la libertad individual para fomentar un cambio en Cuba. Utilizan las redes sociales para debatir la realidad política y social cubana, denunciar la represión y el adoctrinamiento.
Debido a sus publicaciones, los integrantes, Karel Daniel Hernández Bosques, Amanda Beatriz Andrés Navarro, Abel Alejandro Andrés Navarro y Mauro Reigosa Pérez, han reportado acoso, amenazas, hackeo de cuentas y represión por parte de la Seguridad del Estado.
Andrés Bravo se refirió al interrogatorio que, sin previo aviso, le hiciera la policía política en su centro de trabajo, a principios de marzo, en el que, tras ser amenazado con la detención de sus hijos, le exigieron frenar los vídeos de denuncia que estos publicaban.
Bravo se negó a tales coerciones, defendiendo el derecho constitucional de sus hijos, así como de las personas con las que se reúnen.
Los agentes de la policía política le mostraron una fotografía de sus hijos acompañados de varias personas a las que intentaron desacreditar, la influencer Ana Sofía Benítez Silvente (Ana Bensi) y su madre Cary Silvente, los activistas cristianos Iván Daniel Calas y David Espinosa y la periodista independiente Camila Acosta.
“Les contesté que los conocía a todos porque nos hemos reunido, incluso en mi casa, y que todos me parecían excelentes personas”, apuntó el galeno.
Asimismo, rechazó debatir sobre la revolución, argumentando que su cambio de pensamiento tras años de adoctrinamiento le impedía coincidir con los agentes.
“Ellos me insisten en los vídeos de los niños, me quieren mostrar un vídeo de ellos donde mi hija habla de lo acontecido en Venezuela el 2 de enero, que fue el primer vídeo que publicaron. Tratan de hacerme creer que están incitando al desorden público y yo le dije que este es un vídeo completamente educativo, donde hace un llamado a la concientización de las personas para que entiendan el suceso como tal, el contexto venezolano y lo compara con la realidad cubana”.
Andrés Bravo se retiró del Sector de Salud Pública en 2016. Se incorporó más adelante al Centro de Investigaciones del Deporte Cubano (CIDC) al que renunció por presiones del INDER. Durante la “entrevista” con la Seguridad del Estado fue amenazado con la prohibición de salida del país si no impedía que sus hijos continuaran haciendo videos, acción que finalmente llevaron a cabo.