Cuatro jóvenes cubanos del proyecto “Fuera de la Caja” apuestan por fomentar el pensamiento crítico, el debate político y la libertad individual como pilares para el futuro del país.
El grupo está integrado por Amanda Beatriz Andrés Navarro (20 años), Abel Alejandro Andrés Navarro (22), Mauro Reigosa Pérez (20) y Karel Daniel Hernández Bosques (20), residentes en el municipio Cerro de La Habana.
Desde ese territorio capitalino han construido una presencia activa en plataformas digitales, donde analizan la realidad política y social de Cuba. A través de sus contenidos, buscan incentivar la formación de criterio propio y contribuir a una cultura cívica basada en la libertad y la participación.
En entrevista a Martí Noticias, Amanda Beatriz Andrés Navarro explicó que, en una futura Cuba democrática, aspiran a promover el debate en universidades y espacios públicos.
“En una futura Cuba libre, a nosotros nos gustaría fomentar el debate político, como lo que hacía Charlie Kirk: ir a las universidades, hablar con la juventud cara a cara y fomentar la creación de criterio propio y sentido común, que a día de hoy es el menos común de los sentidos”, dijo.
Para Abel Alejandro Andrés Navarro, la libertad es un elemento esencial para el desarrollo nacional. Según afirmó, los países con mayor libertad económica suelen exhibir mejores niveles de vida y prosperidad.
“La libertad es fundamental para el desarrollo de una nación, porque la prosperidad y la libertad van de la mano. Todos los años se publica el índice de libertad económica, que no es más que el ranking de los países más libres del mundo, y no es casualidad que los países que ocupan los primeros lugares tengan mejor nivel de vida y mayor riqueza”, señaló.
Del adoctrinamiento al pensamiento propio
Mauro Reigosa Pérez relató que durante su infancia replicaban consignas oficiales, como muchos niños en Cuba, pero con el tiempo comenzaron a cuestionar el sistema político y económico.
“Cuando éramos niños no teníamos la madurez suficiente para tener un criterio propio. Éramos producto del adoctrinamiento del país. Repetíamos todo lo que escuchábamos: ‘hay que ser como el Che’, ‘muerte al imperialismo’. Pero, a medida que fuimos creciendo y entendiendo mejor cómo funciona el mundo, nos fuimos acercando cada vez más hacia la derecha”, explicó el joven.
El proyecto “Fuera de la Caja”, según Karel Daniel Hernández Bosques, surgió como un espacio para expresar ideas y educar políticamente a quienes se declaran neutrales.
“Fuera de la Caja nació, de cierto modo, para desahogarnos y, de paso, alfabetizar sobre temas políticos a esas personas que supuestamente dicen ser neutrales y no tienen conocimiento de cómo eso puede afectar directamente a un país y a sus propias vidas”.
Identidad liberal en un sistema socialista
Los jóvenes aseguran que identificarse como liberales o libertarios en Cuba no les genera vergüenza, pese a los riesgos que ello implica.
“Para nosotros, identificarnos como liberales en un país socialista no es ninguna vergüenza. Si otros pueden decir públicamente que son comunistas después de todas las atrocidades que el comunismo ha causado alrededor del mundo, ¿por qué nosotros íbamos a tener vergüenza de querer libertad? Somos conscientes de las consecuencias que eso puede traer, pero creemos que es peor quedarnos callados y no dar la batalla cultural”, apuntó uno de los entrevistados.
Abel Alejandro Andrés Navarro considera que Cuba necesita cambios estructurales profundos, tanto en lo político como en lo económico.
“Más que reformas, este país necesita un cambio radical a nivel gubernamental y económico, pasando por una carta de derechos que respete la vida, la propiedad y la libertad, y que defienda al individuo frente al Estado”.
Sobre el debate en torno a la desigualdad, Mauro Reigosa Pérez sostuvo que el objetivo principal debe ser erradicar la pobreza y garantizar igualdad de oportunidades.
“Para quienes creen que el liberalismo traerá desigualdad, pues sí, habrá desigualdad. Pero en esa desigualdad reside la verdadera libertad, porque nadie es igual a nadie. No creemos en la igualdad de resultados, sino en la igualdad de oportunidades. Una sociedad que pone la igualdad por delante de la libertad termina sin igualdad ni libertad; esa igualdad impuesta por la fuerza iguala hacia abajo y termina en manos de quienes la usan para su propio beneficio”.
En materia social, el grupo propone un modelo de salud y educación privadas, con mecanismos de apoyo para quienes no puedan costear los servicios.
“Somos partidarios de que tanto la salud como la educación sean 100 % privadas para incentivar la competencia y mejorar los servicios, porque nada es gratis. Si queremos servicios de calidad, hay que pagarlos de alguna forma. Para las personas que no puedan permitírselo proponemos un sistema de váucheres o becas, subsidiando la demanda y no la oferta”.
Una Cuba abierta y solidaria
Amanda Beatriz Andrés Navarro afirmó que una economía abierta puede coexistir con la solidaridad social y el fortalecimiento de valores.
“Creemos en una Cuba económicamente abierta y socialmente solidaria, y tenemos la certeza de que así será, porque mientras mayor capacidad económica y nivel de vida tenga cada individuo, mayor será su capacidad de ayudar al prójimo”.
A través de iniciativas como “Fuera de la Caja”, estos jóvenes buscan preparar el terreno para una Cuba donde la libertad individual y la prosperidad económica formen parte del proyecto nacional.
“Una sociedad que pierde sus valores es una sociedad fácilmente manipulable, por lo que debemos fomentar que Cuba retome los valores fundamentales que hicieron grande la cultura occidental”, subrayó Andrés Navarro.
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