El mismo día que el gobernante Miguel Díaz-Canel negó en la televisión estadounidense que Cuba encarcela a personas por motivos políticos, el influencer cristiano David Espinosa y su esposa, Laidy García, recibieron una citación de la Seguridad del Estado.
En un video en sus redes sociales, Espinosa explicó los detalles del interrogatorio, en otro episodio de presión contra los cubanos que expresan públicamente sus críticas al régimen de La Habana.
Los oficiales insistieron, relató, en la frase bíblica: “A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”, con la intención de silenciarlos e influir en sus comportamientos en redes sociales.
"Si el César nos está dando algo injusto, algo que va en contra de los principios de Dios, se está entrometiendo en el lugar que le pertenece a Dios. De Dios es nuestra vida como individuos, como ciudadanos, debemos respetar y honrar al César, pero por encima del César está Dios. Si el César se quiere entrometer en las cosas de Dios, de mi parte siempre va a haber un no rotundo”, afirmó el joven.
Espinosa aseguró además que durante el interrogatorio intentaron que emitiera declaraciones que no correspondían a la realidad. “Una de las cosas que trataron de hacer fue que yo dijera mentiras, que proyectara algo que realmente no ocurrió”, indicó.
Otras denuncias recientes de creadores de contenido reportan amenazas similares, en lo que organizaciones independientes como CUBALEX definen como un patrón dirigido a limitar el alcance de voces críticas o influyentes en redes sociales.
“A esta hora no tengo WhatsApp, estoy restringido. Nuestras cuentas también intentaron ser hackeadas”, precisó Espinosa.
Tanto él como su esposa son cercanos al grupo Fuera de la Caja y a la influencer Anna Sofía Benítez, quienes han sido también hostigados en las últimas semanas por la Seguridad del Estado.
Poco antes de la citación ambos acompañaron a Ghelmis Rivero, hermana de Benítez, a una citación de la policía política horas antes de su regreso a Estados Unidos.
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