El régimen de Nicaragua anunció la excarcelación de "más de 2.000" personas privadas de libertad en el país con motivo del 47º aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, que se conmemora cada 19 de julio.
"El Día de la Alegría – en el que se celebra la huida del dictador Anastasio Somoza Debayle el 17 de Julio de 1979- estaremos participando del traslado a conveniencia familiar de más de 2.000 personas que han estado resguardadas en el Sistema Penitenciario Nacional", indicó el lunes Rosario Murillo en declaraciones a la prensa oficialista.
Esta liberación será la cuarta ordenada por los Ortega Murillo en lo que va de año, elevando así a 6.400 las personas liberadas. Sin embargo, a criterio de defensores de derechos humanos, no se trata de una rectificación de sus constantes olas represivas y encarcelamientos arbitrarios, sino una estrategia para ganar simpatías con los familiares de reos comunes mientras mantiene en la cárcel a medio centenar de presos políticos.
Para Salvador Lulio Marenco, coordinador del Colectivo de Derechos Humanos Nunca Más, este medida anunciada por Murillo “evidencia que el régimen continúa utilizando la liberación de las personas o la libertad de las personas como una prebenda política”.
“El régimen ha venido haciendo esto en contexto electorales o cuando se le señala de violaciones a derechos humanos como una cortina de humo y también para tratar de disminuir una presión social y para tratar de ganar cierta base social” comentó Marenco a Martí Noticias.
Para el defensor de derechos humanos la medida anunciada en ocasión del 19 de julio “evidencia la manipulación plena del Poder Judicial de Nicaragua que ha perdido independencia e imparcialidad y al día de hoy está en total sumisión a la pareja presidencial”.
De forma similar, Claudia Pineda, Directora de la Asociación Memoria y Justicia por Nicaragua, señaló que el anuncio de Murillo “es parte de la propaganda del régimen para manipular sobre una supuesta benevolencia en favor de sectores menos favorecidos que son, en general, los encarcelados por motivos comunes”.
Doble rasero con los presos políticos
Pineda aseguró que “las personas presas políticas no se benefician de las excarcelaciones masivas que realiza el régimen en fechas determinadas”.
Marenco coincidió con Pineda en que las personas presas políticas, actualmente medio centenar, no serán beneficiarias de esta anuncio y recordó que la última excarcelación de presos políticos tuvo lugar el 10 de enero de este año, “fecha en la que el régimen se vio obligado a excarcelar a al menos 24 personas presas políticas tras la presión internacional por la detención de Nicolás Maduro”.
“Esto básicamente es un doble rasero”, denunció el defensor de derechos humanos alegando que “mientras el régimen intenta comprar o ganarse voluntades a través de la liberación de estas personas, al mismo tiempo siguen castigando a las personas presas políticas, muchas de ellas recluidas en condiciones de tortura permanente”.
“Las personas presas políticas se encuentran una indefensión total no pueden poner abogados, no hay nadie que reclame por ellas y sus familiares se encuentran bajo una constante amenaza”, subrayó Marenco para quien detrás de esta liberación masiva “no hay ningún tipo de acto de bondad sino un acto calculado por parte del régimen mientras se sigue incrementando la crueldad contra las personas presas políticas”.
En este sentido, Pineda apuntó que “la cárcel es como un agujero negro” y recordó que “hay decenas de personas en desaparición forzada dentro de las cárceles de Nicaragua, algunos ya cumplieron más de dos años sin contacto con sus familias, son personas adultas mayores con padecimientos crónicos y en los últimos 9 meses ya han muerto 4 personas bajo custodia del Estado”.
La Directora de la Asociación Memoria y Justicia por Nicaragua también explicó a Martí Noticias que el régimen de convivencia familiar es distinto para las personas excarceladas por razones comunes y aquellas encarceladas por motivos políticos.
“Los presos comunes en general no tienen restricciones cuando los liberan y se conocen casos de reincidentes de los mismos delitos por los que fueron apresados. En cambio, las personas presas políticas son controladas en sus movimientos y su comunicación con su entorno. No son realmente liberaciones, son excarcelaciones controladas y sometidas al chantaje para evitar que actúen o expresen libremente su descontento con el régimen” detalló Pineda.
La también socióloga nicaragüense destacó que las personas presas políticas “sufren condiciones carcelarias deplorables, mala alimentación, agua contaminada, poco acceso al sol, no tienen atención médica adecuada y muchos no reciben visitas de sus familiares. Son acusados sin pruebas y no se puede acceder a sus expedientes judiciales. Esto no pasa con los presos comunes”.
Excarcelaciones “arbitrarias”
El régimen sandinista ha liberado de prisión y puesto bajo el régimen de convivencia familiar a un total de 55.164 reos comunes en los últimos diez años según cifras oficiales. El año 2025, con 9.900 beneficiados con régimen de convivencia familiar, fue el año con la mayor cantidad.
En este sentido, Marenco señaló que las nuevas liberaciones masivas anunciadas por Rosario Murillo para este viernes “son arbitrarias y contrarias al derecho de la víctima”.
“En principio cada uno de estos casos debería de obedecer a un análisis individualizado conforme al cumplimiento de la pena y el nivel de resarcimiento de la víctima”, reclamó el defensor de derechos humanos al tiempo que denunció que “se está dejando de lado a la víctima de estas personas que en su momento fueron condenadas por diversos tipos de delitos y no se está pensando en la seguridad de las víctimas ni en su reparación integral”.