Sumario
- "Volvemos a Estados Unidos sin haber llegado a un acuerdo. Hemos dejado muy claras cuáles son nuestras líneas rojas", dijo el vicepresidente JD Vance tras las conversaciones con Irán en Islamabad.
Las conversaciones directas entre Estados Unidos e Irán concluyeron sin un acuerdo concreto tras más de veinte horas de negociaciones en Islamabad este fin de semana, según confirmaron fuentes oficiales de ambos países y del gobierno de Pakistán, que actuó como mediador del diálogo.
El vicepresidente estadounidense J. D. Vance, jefe de la delegación de Washington, informó que las negociaciones finalizaron sin avances sustantivos debido a la falta de un compromiso explícito por parte de Teherán de renunciar al desarrollo de armas nucleares.
"La mala noticia es que no hemos llegado a un acuerdo, y creo que eso es una mala noticia para Irán mucho más de lo que lo es para Estados Unidos", dijo Vance. "Así que volvemos a Estados Unidos sin haber llegado a un acuerdo. Hemos dejado muy claras cuáles son nuestras líneas rojas", afirmó.
Al abandonar la capital pakistaní, Vance señaló que Estados Unidos presentó lo que calificó como su "última y mejor oferta".
"Lo cierto es que necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán un arma nuclear, ni las herramientas que les permitirían obtenerla rápidamente", subrayó el vicepresidente estadounidense. "Ese es el objetivo principal del presidente de Estados Unidos, y eso es lo que hemos intentado lograr a través de estas negociaciones... No hemos visto eso todavía", concluyó.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Irán confirmó que las conversaciones no lograron cerrar un entendimiento final, aunque reconoció que en algunos puntos se alcanzó una “comprensión mutua”.
El portavoz de la cancillería iraní indicó que persistieron discrepancias en dos o tres cuestiones clave, sin detallar su contenido, y subrayó que el proceso diplomático no se da por terminado.
Las negociaciones de Islamabad representaron el primer contacto directo de alto nivel entre Washington y Teherán en más de una década y se desarrollaron en el marco de un frágil alto el fuego de dos semanas vigente desde principios de abril.
Entre otras condiciones para alcanzar un acuerdo, Irán exige el control del estrecho de Ormuz, el pago de reparaciones de guerra y un alto el fuego en toda la región, incluido el Líbano, según informes de la televisión estatal iraní citados por Reuters.
Teherán también quiere cobrar tasas de tránsito en el estrecho de Ormuz.
El viernes, el presidente Donald Trump dijo que el régimen iraní estaba usando el control que ejerce sobre el Estrecho de Ormuz como una herramienta de extorsión internacional, y advirtió que esta situación no sería permanente.
"Los iraníes no parecen darse cuenta de que no tienen cartas, que no sea de una extorsión a corto plazo al mundo mediante el uso de las vías navegables internacionales", escribió en la red social Truth. "¡La única razón por la que siguen con vida hoy es para negociar!", afirmó tajante el presidente de EEUU.
A pesar del resultado, las autoridades pakistaníes expresaron su disposición a seguir facilitando el diálogo. El ministro de Exteriores de Pakistán llamó a ambas partes a mantener el alto el fuego y no descartó una nueva ronda de conversaciones en los próximos días si existen condiciones políticas para ello.
Desde Teherán, funcionarios iraníes reiteraron que las negociaciones podrían retomarse, mientras que Washington insistió en que cualquier avance futuro dependerá de garantías verificables sobre el carácter exclusivamente pacífico del programa nuclear iraní.
El sábado, antes de concluido el diálogo, el presidente Trump dijo a periodistas que el resultado no era primordial para EEUU. "Llevan muchas horas reunidos... Ya veremos qué pasa. En cualquier caso, ganamos... Quizás lleguen a un acuerdo; quizás no. Da igual. Desde el punto de vista de Estados Unidos, ganamos", afirmó.
Trump también dijo el sábado que Estados Unidos había comenzado el proceso de despejar el Estrecho de Ormuz, la estratégica ruta marítima bloqueada por Irán por la que transita cerca del 20 % del petróleo que se comercializa en el mundo.