El presidente Donald Trump confirmó este sábado que Estados Unidos ha comenzado el proceso de despejar el Estrecho de Ormuz, la estratégica ruta marítima por la que transita cerca del 20 % del petróleo que se comercializa en el mundo.
A través de una publicación en Truth Social, difundida rápidamente por Fox News y otros medios, Trump presentó la operación como un servicio global. “Estamos comenzando ahora el proceso de limpiar el Estrecho de Ormuz como un favor a países de todo el mundo, incluyendo China, Japón, Corea del Sur, Francia, Alemania y muchos otros. Increíblemente, ellos no tienen el coraje ni la voluntad para hacer este trabajo ellos mismos”, escribió el presidente.
Trump detalló además que la capacidad militar de Irán ha quedado prácticamente destruida. “Su Armada se fue, su Fuerza Aérea se fue, su sistema antiaéreo es inexistente, el radar está muerto y sus fábricas de misiles y drones han sido en gran parte obliteradas”, señaló. Según él, los 28 barcos lanzaminas iraníes “yacen también en el fondo del mar”.
Con tono irónico, el mandatario añadió que “buques petroleros vacíos de muchas naciones se dirigen todos a Estados Unidos de América para cargar petróleo”.La publicación llega mientras avanzan las negociaciones de paz con Irán, mediadas en parte por Pakistán, y en medio de la fuerte presión estadounidense para lograr la reapertura total y segura del estrecho.
Trump ha insistido en que esta acción beneficia directamente a la economía global y criticó a otros países por no asumir ellos mismos la responsabilidad de mantener libre la navegación en una de las vías marítimas más importantes del planeta.
Poco después, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció que dos destructores de la Marina estadounidense, el USS Frank E. Petersen Jr. (DDG-121) y el USS Michael Murphy (DDG-112), cruzaron este sábado el Estrecho de Ormuz y operan ahora en el Golfo Pérsico.
Esta maniobra marca el inicio de una operación de desminado destinada a establecer un corredor marítimo seguro, después de que Irán —a través del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC)— colocara minas navales durante el reciente conflicto en la región.
Con esta acción, Washington busca restaurar el libre tránsito por una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, vital para el flujo global de petróleo.
Foro