Sumario
- EEUU lanzó una respuesta rápida y coordinada tras los terremotos en Venezuela, combinando recursos gubernamentales, sector privado y ONGs para entregar ayuda humanitaria.
- Washington comprometió más de 300 millones de dólares destinados a atención médica, alimentos, agua, refugio y logística.
- Cuatro equipos de búsqueda y rescate urbano con más de 300 especialistas y 23 perros trabajan en localización de sobrevivientes y evaluación estructural.
- Se planifica la recuperación a mediano y largo plazo, con énfasis en vivienda para desplazados.
La administración del presidente Donald Trump ha puesto en marcha una respuesta rápida, integral y coordinada tras los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio, con el objetivo de salvar vidas y llevar ayuda urgente a la población afectada, informó este lunes el Departamento de Estado.
La estrategia, encabezada por la propia cancillería estadounidense, combina recursos gubernamentales con el apoyo del sector privado y ONGs para ampliar el alcance y acelerar la entrega de asistencia humanitaria.
Como parte de este esfuerzo, Washington elevó su compromiso financiero a más de 300 millones de dólares, tras identificar necesidades urgentes sobre el terreno a través de equipos de primera respuesta.
La suma incluye una asignación adicional de 50 millones de dólares destinados a operaciones de organizaciones asociadas, lo que eleva a 200 millones el total canalizado para la ayuda, distribuidos entre financiamiento bilateral y aportes al fondo común de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (UNOCHA), precisa el comunicado.
Los equipos estadounidenses de búsqueda y rescate en acción en Venezuela, salvando vidas rescatadas de entre los escombros.
Los recursos están siendo dirigidos a entidades con amplia capacidad operativa como UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Internacional para las Migraciones, la Cruz Roja, Catholic Relief Services, Samaritan’s Purse, International Medical Corps y Project Hope, entre otras, para garantizar atención médica de emergencia, suministro de alimentos, agua potable, saneamiento, refugio, protección y logística.
El gobierno estadounidense también está utilizando capacidades propias especializadas, tanto civiles como militares, para apoyar labores de búsqueda y rescate, transporte y distribución de suministros previamente almacenados en centros de respuesta a desastres, incluyendo instalaciones estratégicas en Miami. Estas capacidades buscan asegurar una respuesta más rápida y eficiente en las zonas más afectadas.
A la par, el Departamento de Estado destacó la colaboración con el sector privado, en particular con la organización Global Empowerment Mission (GEM) y la cadena Walmart, para canalizar donaciones y suministros desde el sur de Florida hacia Venezuela. GEM ya opera centros de recolección en el área de Miami y coordina esfuerzos con autoridades locales, organizaciones religiosas y la diáspora venezolana, mientras que Walmart promueve campañas en sus tiendas para informar a los ciudadanos sobre los productos necesarios y los puntos de entrega.
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EEUU amplía su despliegue militar para apoyar las labores de rescate en VenezuelaEn el terreno operativo, el apoyo del ejército estadounidense ha sido clave. El Comando Sur (SOUTHCOM) está desplegando capacidades aéreas, navales y logísticas para sostener la operación humanitaria. Entre las acciones más destacadas figura la rápida rehabilitación del aeropuerto internacional Simón Bolívar de Caracas, lo que ha permitido reanudar vuelos de ayuda internacional.
Estados Unidos ha asumido un rol central en la coordinación de las operaciones aéreas, con equipos especializados de la Fuerza Aérea encargados de gestionar el tráfico, facilitar el aterrizaje seguro de aeronaves y asegurar una distribución ordenada de la ayuda.
Asimismo, el buque USS Fort Lauderdale se encuentra frente a las costas de La Guaira, desde donde marinos y unidades anfibias están trasladando suministros a las zonas costeras más impactadas. Paralelamente, equipos especializados trabajan en la reparación del puerto de La Guaira para restablecer su operatividad en las labores humanitarias.
Las operaciones incluyen también el despliegue de aeronaves como los C-17 Globemaster III, C-130 Hércules, Osprey, Chinook y Blackhawk, utilizadas para reconocimiento aéreo, transporte de equipos de rescate y distribución de suministros en áreas de difícil acceso.
Según el Departamento de Estado, todas las operaciones militares estadounidenses son autosuficientes y no dependen de recursos locales, lo que evita presionar aún más a las comunidades afectadas.
En cuanto a las labores de rescate, Estados Unidos ha enviado cuatro equipos de búsqueda y rescate urbano de nivel internacional, integrados por más de 300 especialistas y 23 perros entrenados, provenientes de los cuerpos de bomberos de Fairfax, Los Ángeles, Miami-Dade y la ciudad de Miami.
Estos equipos trabajan sin descanso en la localización de sobrevivientes, atención médica inmediata y evaluación estructural en las zonas más golpeadas por el desastre.
Mientras se despliega esta respuesta de emergencia, el gobierno estadounidense también comenzó a planificar la fase de recuperación a mediano y largo plazo, con especial atención a las necesidades de vivienda para miles de personas que perdieron sus hogares, subraya el comunicado de la cancillería.
El Departamento de Estado reiteró además que la seguridad de los ciudadanos estadounidenses es una prioridad, y mantiene activos servicios de asistencia consular para quienes se encuentren en Venezuela, así como líneas de atención permanente para sus familias en Estados Unidos, en medio de las labores de recuperación tras la tragedia.