La incertidumbre rodea la integridad física del preso político cubano Félix Navarro Rodríguez, tras reportarse una violenta agresión en su contra el pasado jueves en la prisión de Agüica, en Colón.
La demanda de su esposa, Sonia Álvarez Campillo es clara y urgente: fe de vida.
Ante el silencio oficial y el bloqueo de las comunicaciones, la sociedad civil y los familiares exigen que se permita una visita inmediata o una llamada telefónica que confirme que Navarro sigue con vida y en qué condiciones se encuentra.
"Desde el jueves pasado, que supimos de la golpiza de Félix Navarro en Agüica, no hemos sabido más nada", declaró Álvarez en un audio enviado a Martí Noticias.
La falta de acceso telefónico, un derecho elemental incluso bajo régimen penitenciario, ha disparado las alarmas de que Navarro podría estar incapacitado o bajo represalias severas.
En un mensaje contundente, Álvarez señaló nombres específicos dentro de la jerarquía represiva de la provincia: responsabiliza directamente a la dirección del penal, mencionando a Emilio Cruz y al Jefe del Orden Interior Noslen Pedroso Sotolongo, así como al jefe de la Seguridad del Estado en Colón, Orlando Figueroa.
"Pienso que no lo hayan sacado a llamar y yo los responsabilizo de lo que le pueda haber pasado a Félix", enfatizó su esposa.
Según la denuncia, la agresión del jueves habría terminado con Navarro esposado y trasladado a una celda de castigo.
El director del Centro de Denuncias Defensa CD, Juan Carlos Vargas, ha advertido repetidamente que cualquier agresión física contra el opositor pone en riesgo inminente su vida.
"Estamos hablando de una persona que tiene una medida cautelar de protección por parte de la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos). El Estado sabía perfectamente que tenía la obligación internacional de resguardar su vida e integridad. Aun así, lo golpean estando esposado. Eso no es un exceso, es una decisión".
La preocupación no es infundada. Félix Navarro, de 72 años y figura histórica de la oposición en la isla, padece de condiciones de salud preexistentes que se han agravado durante su encierro.
Cumple nueve años de privación de libertad, en una condena relacionada con las protestas antigubernamentales del 11 y 12 de julio de 2021.
Hasta el momento de redactar esta nota, las autoridades cubanas no han proporcionado a la mujer ninguna información sobre el incidente en Agüica ni sobre el paradero actual de Navarro dentro del sistema penal.