El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel volvió a presentarse en uniforme verdeolivo este sábado para supervisar los ejercicios militares del Día Nacional de la Defensa, en una escalada de la retórica bélica con EEUU tras los sucesos en Venezuela y las advertencias del presidente Donald Trump al régimen de la isla.
Díaz-Canel encabezó una comitiva de altos funcionarios que recorrieron unidades de tanques, brigadas civiles y sistemas antiaéreos y pronunció un discurso en el que destacó la importancia de la preparación militar y la "unidad del pueblo" ante lo que describió como amenazas externas.
"La mejor manera de evitar una agresión es que el imperialismo tenga que calcular cuál sería el precio de agredir a nuestro país", afirmó el gobernante, en clara referencia a la política de Washington hacia la isla.
Díaz-Canel cargó contra lo que considera una ofensiva hegemónica de Estados Unidos y subrayó que la defensa del país requiere cohesión y compromiso de todos los sectores. "Cuando nosotros nos hemos unido, la historia ha demostrado que siempre hemos logrado victoria", aseguró.
La aparición de Díaz-Canel con uniforme y la intensificación de los discursos beligerantes ocurren poco después de que el Consejo de Defensa Nacional de Cuba anunciara la aprobación de los llamados "planes y medidas del paso al estado de guerra".
La medida, que ocurre meses antes del calendario regular, busca incrementar y perfeccionar el nivel de preparación del personal militar y civil, en consonancia con la doctrina estratégica conocida como la “Guerra de todo el Pueblo”, un enfoque de defensa nacional que contempla la movilización masiva en caso de agresión.
Este sábado, los estudiantes universitarios fueron llamados a participar activamente en los ejercicios militares. "No estamos jugando, estamos preparándonos para la defensa...", dijo uno de ellos en un video posteado en redes sociales por el Ministerio de las Fuerzas Armadas.
"La Patria es lo más sagrado", afirmó el joven, con la cara embadurnada de barro a modo de camuflaje. Los comentarios en el post. muchos de ellos satíricos, señalan la precariedad no solo de las fuerzas militares en Cuba, sino de todas las esferas de la vida en el país.
"Yo no entiendo como chamacos jóvenes se prestan para estas tallas, que Girón de que, ya Cuba no tiene ejército ni para defenderse contra el hambre", escribió Livan Jaramillo, residente en el exterior.
"¿Para que se pintan tanto si no hay agua?", cuestionó Belys Martínez, del municipio capitalino de Playa.
Desde Nicaragua, Edgar De Jesús envió un consejo a los estudiantes disfrazados de guerreros: "Les aconsejo alejarse, no vale la pena morir por unos cuantos tiranos opresores multimillonarios como Canel y los Castros, vean como aguanta hambre el pueblo cubano. Los vemos en las noticias todos los días sin agua, sin luz, sin alimentos, sin medicinas...".
Otro usuario recordó el papel represor de los militares cubanos contra los ciudadanos que disienten del sistema. "El MINFAR participó en repartir palo en la única manifestación a favor de la libertad en Cuba. Ahora tienen el cinismo de pedirle a la juventud que defienda la patria. Ese pueblo admira sus verdugos", comentó José Luis Caballero.
El clima de confrontación entre La Habana y Washington se ha intensificado tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro a principios de enero, un hecho que Cuba ha condenado enérgicamente y que ha servido de telón de fondo para la retórica oficial de "defensa de la soberanía".
¿De quién se defiende el régimen?
Algunos analistas y opositores dentro de la sociedad cubana han observado que la ampliación de ejercicios militares y el anuncio de los planes para el paso al "estado de Guerra" responden más a un mensaje de control político y de sus propias fuerzas armadas que a una situación de conflicto inminente con EEUU.
"Desde los días posteriores a la intervención militar estadounidense en Venezuela, se han sucedido imágenes y videos difundidos por medios estatales cubanos y cuentas afines en los que se muestran ejercicios militares en la Isla. En ellos se insiste en la arenga ideológica sobre las supuestas capacidades defensivas de Cuba ante una eventual intervención extranjera. El mensaje es reiterativo y busca proyectar fortaleza, aunque la realidad material que exhiben las imágenes apunta en otra dirección", escribe en un artículo sobre el "Estado de Guerra y la Guerra del Estado" el abogado de Derechos Humanos Fernando Almeyda.
Publicado por el laboratorio de pensamiento cívico CubaXCuba, el texto recuerda que meses atrás, el ejército venezolano realizaba ejercicios similares, pero con sustancial diferencia en el despliegue de armamentos. Almeyda señala con ironía que el ejército cubano parece no haber «recibido el memorando».
"El armamento que muestra [Cuba] se limita casi exclusivamente a medios de apoyo a la infantería ligera: no se aprecian formaciones blindadas relevantes y las pocas unidades BTR60 y T55 son vehículos obsoletos y de escasa relevancia operativa en un escenario moderno. Se observan algunos sistemas antiaéreos portátiles de corto o medio alcance, lanzacohetes RPG y poco más. Las maniobras son de escasa envergadura, centradas en infantería atrincherada en posiciones defensivas y en simulaciones de combate de baja intensidad".
El analista señala, además, que el "Estado de Guerra" en Cuba no sería tanto para controlar a la población civil, ya ampliamente vigilada, como para mantener ocupadas, fragmentadas y bajo supervisión estricta a las propias fuerzas armadas.
"Se trataría de un mecanismo de advertencia y de reforzamiento del control sobre las cadenas de mando. No es un movimiento estratégico, sino desesperado: el régimen ha perdido su principal sostén económico, enfrenta el colapso energético y carece de un horizonte político viable. Lo único que le queda es recurrir a lo que históricamente lo sostuvo en el poder: el terror y la violencia", concluyó.
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