Enlaces de accesibilidad

Relaciones EEUU-Cuba

Discurso a los cubanos de Barack Obama (TEXTO COMPLETO)

Presidente Castro, pueblo de Cuba:

Muchas gracias por la cálida acogida que hemos recibido yo, mi familia y mi delegación. Es un honor extraordinario estar hoy aquí. Antes de empezar, permítanme por favor, quiero comentar sobre los ataques terroristas que tuvieron lugar en Bruselas.

Los pensamientos y las oraciones del pueblo de Estados Unidos están con el pueblo de Bélgica. Somos solidarios con ellos, condenando estos indignantes ataques contra personas inocentes. Haremos todo lo que sea necesario para apoyar a nuestro amigo y aliado, Bélgica, para llevar ante la justicia a los responsables, y este es otro recordatorio más de que el mundo debe estar unido.

Debemos cerrar filas, al margen de nacionalidad, raza o creencias religiosas, en la lucha contra este flagelo del terrorismo. Podemos derrotar, y derrotaremos, a aquellos que amenazan nuestra seguridad y la de las personas en todo el mundo.

Al Gobierno y al pueblo de Cuba quiero agradecerles la amabilidad que han demostrado hacia mí, hacia Michelle, Malia, Sasha, mi suegra, Marian.

[En español] “Cultivo una rosa blanca” [aplausos] En su más célebre poema José Martí hizo esta oferta de amistad y paz tanto a amigos como enemigos. Hoy, como Presidente de Estados Unidos de América yo le ofrezco al pueblo cubano [en español] el saludo de paz [aplausos].

La Habana está a solo 90 millas de la Florida, pero para llegar aquí tuvimos que recorrer una larga distancia, por encima de barreras históricas, ideológicas, de dolor y separación. Las azules aguas bajo el Air Force One, fueron una vez surcadas por acorazados hacia esta isla para liberar a Cuba, pero también para ejercer control sobre ella.

Esas aguas también fueron surcadas por generaciones de revolucionarios cubanos hacia Estados Unidos, donde recabaron apoyo para su causa. Y esa corta distancia ha sido cruzada por cientos de miles de exiliados cubanos, en aviones y balsas rústicas, quienes vinieron a Estados Unidos en busca de libertad y oportunidades, a veces dejando atrás todo lo que tenían y a todos sus seres queridos. Como tantos, en nuestros dos países.

Toda mi vida se ha desenvuelto en una era de aislamiento entre nosotros. La revolución cubana tuvo lugar en el mismo año en que mi padre emigró a Estados Unidos desde Kenya. Bahía de Cochinos tuvo lugar en el año en que yo nací. Al año siguiente el mundo entero quedó en suspenso observando a nuestros dos países mientras la Humanidad se acercaba más que nunca antes al horror de una guerra nuclear.

Con el paso de las décadas nuestros Gobiernos se quedaron estancados en una confrontación aparentemente interminable, librando batallas a través de terceros. En un mundo que se rehizo a sí mismo una y otra vez, el conflicto entre Estados Unidos y Cuba era una constante. Yo he venido aquí a enterrar los últimos remanentes de la Guerra Fría en las Américas [aplausos] Yo he venido aquí a extender una mano de amistad al pueblo cubano [aplausos].

Quiero ser claro: las diferencias entre nuestros Gobiernos al cabo de tantos años son reales, y son importantes. Estoy seguro de que el presidente Castro diría lo mismo. Lo sé, porque he escuchado y abordado esas diferencias en profundidad. Pero antes de discutir esos problemas, también tenemos que reconocer cuantas cosas compartimos porque, en muchas formas, Estados Unidos y Cuba son como dos hermanos que han estado distanciados por muchos años, aunque llevemos la misma sangre.

Ambos vivimos en un Nuevo Mundo colonizado por europeos. Cuba, como Estados Unidos, fue en parte fundada por esclavos traídos de África. Como el de Estados Unidos, el pueblo cubano puede trazar sus ancestros hasta esclavos y dueños de esclavos. Ambos acogimos a inmigrantes que vinieron de muy lejos para empezar una nueva vida en las Américas. A lo largo de los años nuestras culturas se han entremezclado. La labor del Dr. Carlos Finlay en Cuba allanó el camino para generaciones de médicos, entre ellos Walter Reed, que se basó en el trabajo del Dr. Finlay para ayudar a combatir la fiebre amarilla.

Tal como Martí escribió su obra más famosa en Nueva York, Ernest Hemingway hizo de Cuba su hogar y encontró inspiración en las aguas de estas costas. Compartimos el mismo pasatiempo nacional [en español]: la pelota. Y hoy mismo, más tarde, nuestros jugadores van a competir en el mismo terreno habanero donde jugara Jackie Robinson antes de debutar en las Grandes Ligas [aplausos]. Y se dice que nuestro más grande boxeador, Mohamed Alí, rindió homenaje una vez a un cubano con el que nunca pudo pelear, diciendo que lo más que podía alcanzar era un empate con ese gran cubano, Teófilo Stevenson.

Así que aun cuando nuestros Gobiernos devinieron adversarios, nuestros pueblos compartían estas pasiones comunes, particularmente con la llegada a Estados Unidos de tantos cubanos. En Miami o La Habana usted puede encontrar lugares donde bailar cha-cha-cha o salsa; donde comer “ropa vieja”; la gente en nuestros dos países ha cantado con Celia Cruz, Gloria Estefan, y ahora escuchan el reggaetón de Pitbull.

Millones de los nuestros tienen una misma religión, una fe a la que yo he rendido tributo en la Ermita de la Caridad de Miami: la paz que los cubanos encuentran en La Cachita.

A pesar de nuestras diferencias, cubanos y estadounidenses comparten valores comunes en sus vidas: un sentido de patriotismo y de orgullo, un gran orgullo; un profundo amor a la familia; la pasión por nuestros hijos; un compromiso con su educación. Y es por eso que creo que nuestros nietos mirarán este período de aislamiento como una aberración, y como apenas un capítulo en una historia más larga de familiaridad y amistad.

Pero no podemos ni debemos ignorar las diferencias reales que tenemos, acerca de cómo organizamos nuestros Gobiernos, nuestras economías y nuestras sociedades. Cuba tiene un sistema de partido único; Estados Unidos es una democracia multipartidista. Cuba tiene un modelo económico socialista; Estados Unidos, uno de mercado abierto. Cuba ha enfatizado el papel y los derechos del Estado; los Estados Unidos fueron fundados en los derechos de la persona individual.

A pesar de estas diferencias, el 17 de diciembre del 2014 el presidente Castro y yo anunciamos que Estados Unidos y Cuba comenzarían un proceso de normalización de las relaciones entre nuestros países [aplausos].

Desde entonces, hemos establecido relaciones diplomáticas y abierto embajadas. Hemos puesto en marcha iniciativas para cooperar en la salud y la agricultura, la educación y la aplicación de la ley. Hemos llegado a acuerdos para restaurar los vuelos y el servicio de correo directos. Hemos ampliado los lazos comerciales, e incrementado la capacidad de los estadounidenses para viajar a Cuba y hacer negocios aquí.

Y estos cambios han sido bien recibidos, a pesar de que todavía hay quienes se oponen estas políticas. Pero aún así, muchas personas en ambos lados de este debate se han preguntado: “¿Por qué ahora?" "¿Por qué ahora?”.

La respuesta es simple: Lo que Estados Unidos estaba haciendo no estaba funcionando. Tenemos que tener el valor de reconocer esa verdad. Una política de aislamiento diseñada para la Guerra Fría tenía poco sentido en el siglo XXI. El embargo sólo estaba perjudicando al pueblo cubano en lugar de ayudarlo. Y yo siempre he creído en lo que Martin Luther King, Jr. llamó "la feroz urgencia del ahora": No debemos temer al cambio, debemos abrazarlo. [aplausos]

Esto me conduce a una razón mayor y más importante de estos cambios [en español]: Creo en el pueblo cubano. Creo en el pueblo cubano [aplausos]. Esto no es sólo una política de normalización de las relaciones con el Gobierno cubano. Estados Unidos de América están normalizando sus relaciones con el pueblo cubano. [aplausos]

Y hoy, quiero compartir con ustedes mi visión de lo que puede ser nuestro futuro. Quiero que el pueblo cubano –especialmente los jóvenes– entienda por qué creo que ustedes deben ver el futuro con esperanza. Y no es la falsa promesa que insiste en que las cosas son mejores de lo que realmente son, o el optimismo ciego que dice que todos sus problemas podrán desaparecer mañana. Es una esperanza que tiene sus raíces en el futuro que ustedes pueden elegir, y pueden conformar, y pueden construir para su país.

Yo tengo esa esperanza porque creo que el pueblo cubano es tan innovador como cualquier otro pueblo del mundo.

En una economía global, impulsada por las ideas y la información, el mayor recurso de un país es su gente. En Estados Unidos, tenemos un claro monumento a lo que el pueblo cubano es capaz de construir: se llama Miami. Aquí en La Habana, vemos ese mismo talento en los cuentapropistas, las cooperativas, los autos antiguos que todavía ruedan [en español]. El cubano Inventa del aire. [aplausos]

Cuba cuenta con un extraordinario recurso: un sistema de educación que valora a cada niño y cada niña [aplausos]. Y en los últimos años, el Gobierno cubano ha comenzado a abrirse al mundo, y a abrir aún más espacio para que el talento florezca. En pocos años, hemos visto como los cuentapropistas pueden salir adelante, mientras conservan un espíritu netamente cubano. Ser trabajador por cuenta propia no significa ser más como Estados Unidos, significa ser uno mismo.

Miren a Sandra Lídice Aldama, que decidió comenzar un pequeño negocio. Los cubanos, dice, podemos "innovar y adaptar sin perder nuestra identidad... nuestro secreto está en no copiar o imitar sino, simplemente, en ser nosotros mismos".

Es ahí donde comienza la esperanza: con la posibilidad de ganarse la vida y construir algo de lo que uno pueda estar orgulloso. Es por eso que nuestras políticas se centran en el apoyo a los cubanos, y no en hacerles daño. Es por eso que nos deshicimos de los límites en las remesas: para que los cubanos tengan más recursos. Es por eso que estamos alentando los viajes, que construirán puentes entre nuestros pueblos, y traerán más ingresos a las pequeñas empresas cubanas. Es por eso que hemos ampliado el espacio para el comercio y los intercambios, de modo que los estadounidenses y los cubanos puedan trabajar juntos para encontrar curas a las enfermedades, y crear puestos de trabajo, y abrir las puertas a más oportunidades para el pueblo cubano.

Como Presidente de Estados Unidos, he exhortado a nuestro Congreso a levantar el embargo [aplausos]. Es una carga obsoleta sobre el pueblo cubano. Es una carga para los estadounidenses que quieren trabajar y hacer negocios o invertir aquí en Cuba. Es hora de levantar el embargo. Pero incluso si se levantara el embargo mañana, los cubanos no se darían cuenta de su potencial sin una continuidad de los cambios aquí en Cuba [aplausos].

Debiera ser más fácil abrir un negocio aquí en Cuba. Un trabajador debiera poder conseguir un trabajo directamente con las empresas que invierten aquí en Cuba. Dos monedas no deben separar el tipo de salarios que los cubanos pueden ganar. Internet debe estar disponible en toda la isla, para que los cubanos puedan conectarse con el resto del mundo [aplausos] y con uno de los grandes motores del crecimiento en la historia humana. Estados Unidos no limita la capacidad de Cuba para tomar estas medidas. Depende de ustedes. Y puedo decirles como amigo que en el siglo XXI la prosperidad sostenible depende de la educación, la salud, y la protección del medio ambiente. Pero también depende del intercambio libre y abierto de ideas. Si uno no puede acceder a la información en línea, si no puede estar expuesto a diferentes puntos de vista, no alcanzará su máximo potencial. Y con el tiempo, la juventud va a perder la esperanza.

Sé que estos son temas sensibles, sobre todo viniendo de un presidente estadounidense. Antes de 1959, algunos americanos veían a Cuba como algo que explotar, ignoraban la pobreza, facilitaban la corrupción. Y desde 1959, hemos estado boxeando con nuestras sombras en esta batalla de la geopolítica y las personalidades. Conozco la historia, pero me niego a ser atrapado por ella. [aplausos]

He dejado claro que Estados Unidos no tiene ni la capacidad, ni la intención de imponer un cambio en Cuba. Cualquier cambio que venga dependerá del pueblo cubano. No les vamos a imponer nuestro sistema político o económico. Reconocemos que cada país, cada pueblo, debe trazar su propia ruta y dar forma a su propio modelo. Pero después de haber eliminado de nuestra relación la sombra de la historia, debo hablar con honradez acerca de las cosas en que yo creo: las cosas en las que nosotros, como estadounidenses, creemos. Como dijo Martí, "La libertad es el derecho de todo hombre a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía".

Así que, déjenme decirles en qué creo. No puedo obligarles a estar de acuerdo conmigo, pero ustedes deben saber lo que pienso. Creo que cada persona debe ser igual ante la ley [aplausos]. Todos los niños merecen la dignidad que viene con la educación y la atención a la salud, y comida en la mesa y un techo sobre sus cabezas [aplausos]. Creo que los ciudadanos deben tener la libertad de decir lo que piensan sin miedo [aplausos] de organizarse y criticar a su Gobierno, y de protestar pacíficamente; y que el Estado de Derecho no debe incluir detenciones arbitrarias de las personas que ejercen esos derechos [aplausos]. Creo que cada persona debe tener la libertad de practicar su religión en paz y públicamente [aplausos]. Y, sí, creo que los electores deben poder elegir a sus gobiernos en elecciones libres y democráticas. [aplausos]

No todo el mundo está de acuerdo conmigo en esto. No todo el mundo está de acuerdo con el pueblo estadounidense acerca de esto. Pero yo creo que los Derechos Humanos son universales [aplausos]. Creo que son los derechos del pueblo estadounidense, del pueblo de Cuba, y de las personas en todo el mundo.

Ahora bien, no es ningún secreto que nuestros Gobiernos están en desacuerdo sobre muchos de estos asuntos. He sostenido conversaciones francas con el presidente Castro. Durante muchos años, él ha señalado las fallas en el sistema americano: la desigualdad económica; la pena de muerte; la discriminación racial; guerras en el extranjero. Eso es sólo una muestra. Él tiene una lista mucho más larga. (Risas). Pero esto es lo que el pueblo cubano necesita comprender: yo estoy abierto a ese debate público y al diálogo. Es bueno. Es saludable. No le temo.

Tenemos demasiado dinero en la política estadounidense. Sin embargo, en Estados Unidos, todavía es posible para alguien como yo –un niño que fue criado por una madre soltera, un niño mestizo que no tiene mucho dinero– aspirar al más alto cargo de la tierra y ganarlo. Eso es lo que es posible en Estados Unidos. [aplausos]

Tenemos desafíos de discriminación racial –en nuestras comunidades, en nuestro sistema de justicia criminal, en nuestra sociedad– un legado de la esclavitud y la segregación. Pero el hecho de que tengamos debates abiertos dentro de la propia democracia estadounidense es lo que nos permite mejorar.

En 1959, el año en que mi padre se trasladó a Estados Unidos, en muchos estados americanos era ilegal que se casara con mi madre, que era blanca. Cuando empecé la escuela, todavía estábamos luchando por eliminar la segregación en las escuelas de todo el sur de Estados Unidos. Pero las personas se organizaron; protestaron; debatieron estos temas; desafiaron a los funcionarios del gobierno. Y debido a esas protestas, y debido a esos debates, y debido a la movilización popular, es que yo puedo estar aquí hoy, un afroamericano, presidente de Estados Unidos. El que pudiéramos lograr un cambio se debió a las libertades que disfrutamos en Estados Unidos.

No estoy diciendo que sea fácil. Todavía hay enormes problemas en nuestra sociedad. Pero la manera que tenemos para resolverlos es la democracia. Así es como obtuvimos atención de salud para más estadounidenses. Así es como hemos hecho grandes avances en los derechos de la mujer y los derechos de los homosexuales. Así es como atendemos la desigualdad que concentra tanta riqueza en los estratos superiores de nuestra sociedad. Gracias a que los trabajadores pueden organizarse y la gente común tener una voz, la democracia estadounidense ha dado a nuestra gente la oportunidad de realizar sus sueños y disfrutar de un alto nivel de vida. [aplausos]

Ahora bien, todavía nos quedan algunas peleas difíciles. No siempre es bonito el proceso de la democracia. A menudo es frustrante. Lo pueden ver en las elecciones que tenemos allá. Pero deténganse un momento y consideren este hecho: en la campaña electoral estadounidense que está teniendo lugar en este momento hay dos cubanoamericanos del Partido Republicano, compitiendo contra el legado de un hombre negro que es Presidente, mientras aducen ser la mejor persona para vencer al candidato demócrata que, o bien va a ser una mujer, o un socialdemócrata. (Risas y aplausos.) ¿Quién lo hubiera creído en 1959? Esa es una medida de nuestro progreso como democracia. [aplausos]

Así que aquí está mi mensaje para el Gobierno de Cuba y el pueblo cubano: los ideales que son el punto de partida de toda revolución –la revolución americana, la revolución cubana, los movimientos de liberación en todo el mundo– esos ideales encuentran su expresión más auténtica, creo yo, en una democracia. No porque la democracia estadounidense sea perfecta, sino precisamente porque no lo somos. Y nosotros –como todos los países– necesitamos para cambiar el espacio que la democracia nos da. Ella da a los individuos la capacidad de ser catalizadores para pensar en nuevas formas, y reimaginar cómo debe ser nuestra sociedad, y hacerse mejores.

Ya está teniendo lugar una evolución dentro de Cuba, un cambio generacional. Muchos sugerían que viniera aquí y le pidiera al pueblo de Cuba que echara abajo algo, pero estoy apelando a los jóvenes cubanos, que son los que van a levantar algo, a construir algo nuevo [aplausos]. [En español] El futuro de Cuba tiene que estar en las manos del pueblo cubano. [aplausos]

Y al presidente Castro –a quien le agradezco estar aquí hoy– quiero que sepa, creo que mi visita aquí demuestra, que no tiene por qué temer una amenaza de Estados Unidos. Y teniendo en cuenta su compromiso con la soberanía y la autodeterminación de Cuba, también estoy seguro de que no tiene por qué temer a las voces diferentes del pueblo cubano, y su capacidad de expresarse, reunirse, y votar por sus líderes. De hecho, tengo una esperanza para el futuro porque confío en que el pueblo cubano tomará las decisiones correctas.

Y como ustedes, también estoy seguro de que Cuba puede seguir desempeñando un papel importante en el hemisferio y en todo el mundo, y mi esperanza, es que pueda hacerlo como socio de Estados Unidos.

Hemos desempeñado roles muy diferentes en el mundo. Pero nadie debería negar el servicio que miles de médicos cubanos han prestado a los pobres y los que sufren [aplausos]. El año pasado, trabajadores de la salud estadounidenses –y militares de EEUU– trabajaron codo a codo con los cubanos para salvar vidas y acabar con el Ébola en África Occidental. Creo que deberíamos continuar teniendo esa clase de cooperación en otros países.

Hemos estado en el lado opuesto de muchos conflictos en el continente americano. Pero hoy en día, los estadounidenses y los cubanos están sentados juntos en la mesa de negociación, y estamos ayudando a los colombianos a resolver una guerra civil que se ha prolongado durante décadas [aplausos]. Ese tipo de cooperación es bueno para todos. Brinda esperanza a todos en este hemisferio.

Tomamos diferentes caminos en nuestro apoyo al pueblo de Sudáfrica para la abolición del apartheid. Pero el presidente Castro y yo pudimos estar al mismo tiempo en Johannesburgo para rendir homenaje al legado del gran Nelson Mandela. [aplausos]

Y al examinar su vida y sus palabras, estoy seguro de que ambos nos damos cuenta de que tenemos más trabajo por hacer para promover la igualdad en nuestros propios países: para reducir la discriminación de las razas en nuestros propios países. Y en Cuba, queremos que nuestro compromiso ayude a levantarse a los cubanos de ascendencia africana, [aplausos] que han demostrado que no hay nada que no puedan lograr cuando se les da la oportunidad.

Hemos sido parte de diferentes bloques de naciones en el hemisferio, y vamos a seguir teniendo profundas diferencias sobre las maneras de promover la paz, la seguridad, las oportunidades y los Derechos Humanos. Pero a medida que se normalicen nuestras relaciones, creo que podremos ayudar a fomentar un mayor sentido de unidad en las Américas [en español] Todos somos americanos. [aplausos]

Desde el inicio de mi mandato, he instado a la gente en las Américas a dejar atrás las batallas ideológicas del pasado. Estamos en una nueva era. Sé que muchos de los problemas de los que he hablado carecen del drama del pasado. Y sé que parte de la identidad de Cuba es su orgullo de ser una pequeña nación insular capaz de defender sus derechos, y estremecer al mundo. Pero también sé que Cuba siempre se destacará por el talento, el trabajo duro, y el orgullo del pueblo cubano. Esa es su fuerza [aplausos]. Cuba no tiene que ser definida por ser adversario de Estados Unidos, más de lo que Estados Unidos deben ser definidos por ser adversarios de Cuba. Tengo esa esperanza para el futuro debido a la reconciliación que está teniendo lugar en el pueblo cubano.

Sé que algunos cubanos en la isla pueden tener la sensación de que los que se fueron de alguna manera apoyaron el viejo orden en Cuba. Estoy seguro de que hay una narrativa que perdura aquí, y que sugiere que los exiliados cubanos pasaron por alto los problemas de la Cuba pre-revolucionaria, y rechazaron la lucha por construir un nuevo futuro. Pero hoy les puedo decir que muchos exiliados cubanos guardan recuerdos de una dolorosa –y, a veces violenta– separación. Ellos aman a Cuba. Una parte de ellos todavía considera que este es su verdadero hogar. Es por eso que su pasión es tan fuerte. Es por eso que su dolor es tan grande. Y para la comunidad cubanoamericana que he llegado a conocer y respetar, no se trata sólo de política. Se trata de la familia: el recuerdo de una casa que se perdió; el deseo de reconstruir un vínculo roto; la esperanza de un futuro mejor; la esperanza del retorno y la reconciliación.

A pesar de las políticas, las personas son personas, y los cubanos son cubanos. Y he venido aquí –he viajado esta distancia– sobre un puente que fue construido por cubanos a ambos lados del estrecho de la Florida. Primero llegué a conocer el talento y la pasión de los cubanos en Estados Unidos. Y sé cómo han sufrido algo más que el dolor del exilio: también saben lo que es ser un extraño, y pasar trabajos, y trabajar más duro para asegurarse de que sus hijos puedan llegar más lejos en América.

Así que la reconciliación de los cubanos –los hijos y nietos de la revolución, y los hijos y nietos del exilio– es fundamental para el futuro de Cuba. [aplausos]

Uno lo ve en Gloria González, que viajó aquí en 2013, por primera vez después de 61 años de separación, y fue recibida por su hermana, Llorca. "Tú me reconociste, pero yo no te reconocí a ti", dijo Gloria después de abrazar a su hermana. Imagínese eso, después de 61 años.

Se ve en Melinda López, que llegó a la antigua casa de su familia. Y mientras caminaba por las calles, una anciana la reconoció como hija de su madre, y se puso a llorar. La llevó a su casa y le mostró un montón de fotos que incluían algunas de Melinda cuando era una bebé, que su madre le había enviado hacía 50 años. Melinda diría más tarde: "Muchos de nosotros estamos recuperando tanto ahora".

Se ve en Cristian Miguel Soler, un joven que fue el primero de su familia en viajar aquí después de 50 años. Y al encontrarse con sus familiares, por primera vez, dijo: "Me di cuenta de que la familia es la familia, sin importar la distancia entre nosotros".

A veces los cambios más importantes comienzan en lugares pequeños. Las mareas de la historia pueden dejar a las personas atrapadas en situaciones de conflicto, y exilio, y pobreza. Se necesita tiempo para que esas circunstancias cambien. Pero en el reconocimiento de una humanidad común, en la reconciliación de personas unidas por lazos de sangre y en el creer el uno en el otro, es donde comienza el progreso. En el entendimiento, y el saber escuchar, y el perdón. Y si el pueblo cubano enfrenta el futuro unido, será más probable que los jóvenes de hoy puedan vivir con dignidad y alcanzar sus sueños aquí en Cuba.

La historia de Estados Unidos y Cuba abarca revolución y conflicto; lucha y sacrificio; retribución y, ahora, reconciliación. Es ya hora de dejar atrás el pasado. Ha llegado el momento de que miremos juntos hacia el futuro [en español] un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, y habrá adversidades. Tomará tiempo. Pero mi tiempo aquí en Cuba renueva mi esperanza y mi confianza en lo que el pueblo cubano puede hacer. Podemos hacer este viaje como amigos, y como vecinos, y como familia: juntos. [En español] Sí se puede.

Muchas gracias. [aplausos]

El discurso de Barack Obama a los cubanos
please wait

No media source currently available

0:00 0:34:45 0:00

Vea todas las noticias de hoy

EEUU defiende apoyo a sector privado cubano como freno a la influencia de Rusia y China en la isla (VIDEO)

Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols, testifica ante Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, 12 de junio del 2024.
Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols, testifica ante Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, 12 de junio del 2024.
Getting your Trinity Audio player ready...

En una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, el Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols, dijo que Estados Unidos, sigue preocupado por los intentos de Rusia y China de “moldear la naturaleza del futuro de Cuba”.

La audiencia congresional investigó el tema de la "Competencia entre grandes potencias en el Hemisferio Occidental".

En el caso de Cuba, el funcionario argumentó que un mayor apoyo de Estados Unidos al sector privado cubano sigue siendo vital para contrarrestar la influencia maligna de Rusia y la República Popular China en la isla y que la promoción de la empresa privada es sólo una de las acciones de Estados Unidos en Cuba.

"Abogamos constantemente por el respeto de las libertades fundamentales de los cubanos y por la liberación de los prisioneros políticos", dijo el diplomático.

En la audiencia, la congresista por la Florida, María Elvira Salazar, preguntó por ese apoyo al sector privado, específicamente las enmiendas regulatorias aprobadas recientemente por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro que amplían para los empresarios cubanos el acceso a los servicios de Internet con sede en Estados Unidos y a los servicios financieros estadounidenses, entre ellos la posibilidad de abrir y acceder a cuentas bancarias estadounidenses desde la isla.

“No queremos que los cubanos utilicen el sistema bancario estadounidense para lavar dinero y ayudar a nuestros enemigos”, dijo la congresista de origen cubano.

A lo que Nichols contestó que “las personas que participan son examinadas y que está específicamente prohibida la participación de funcionarios del gobierno cubano”.

“El sistema financiero de Estados Unidos sigue teniendo requisitos de cumplimiento como los denominados “conoce a tu cliente”, en los que se examina a los clientes con mucho cuidado”, dijo Subsecretario de Estado.

El legislador republicano por Nueva Jersey, Thomas Kean, preguntó a Nichols si la administración del presidente Joe Biden “ha determinado que el régimen cubano ha permitido o promovido la participación de mercenarios cubanos" como parte de la agresión de Rusia a Ucrania.

“Hemos planteado esta cuestión a los funcionarios cubanos. Lo he planteado a mis homólogos cubanos. El reclutamiento de cubanos es algo que les preocupa y creo que los informes al respecto son preocupantes para todos nosotros. La relación militar de Rusia con Cuba sigue siendo una relación importante para ellos, y eso lo demuestra el hecho de que barcos rusos están visitando Cuba mientras hablamos”, explicó Nichols.

Una flota compuesta por la fragata Gorshkov, el submarino nuclear Kazan y dos naves de apoyo —el petrolero Pashin y el remolcador de salvamento Nikolai Chiker— llegó este miércoles al puerto de La Habana, luego de realizar maniobras en el océano Atlántico, que fueron monitoreadas por Estados Unidos.

Info Martí | Llegan barcos militares rusos a Cuba
please wait

No media source currently available

0:00 0:02:49 0:00

Proyecto de ley podría impedir que Estados Patrocinadores del Terrorismo puedan acceder a instalaciones sensibles de EEUU

El Aeropuerto Internacional de Miami. (AP Photo/Alan Diaz).
El Aeropuerto Internacional de Miami. (AP Photo/Alan Diaz).
Getting your Trinity Audio player ready...

El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart informó este lunes que incluyó una "fuerte prohibición" en el proyecto de ley de financiamiento de Seguridad Nacional para el Año Fiscal 2025 que bloquea el acceso a instalaciones de Estados Unidos a países que están en la lista negra de Estados Patrocinadores del Terrorismo.

En dicha lista hay cinco países: Cuba, Irán, Corea del Norte, Sudán y Siria.

El anuncio de Díaz-Balart se hace después de la polémica visita del 20 de mayo de una delegación del régimen cubano a las instalaciones de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) en el Aeropuerto Internacional de Miami. La visita fue duramente criticada por legisladores republicanos y demócratas; y la TSA, una agencia federal, ofreció disculpas.

Díaz-Balart, republicano del sur de la Florida y miembro de alto rango de la Comisión de Asignaciones de la Cámara de Representantes, dijo en un comunicado que trabajó sobre este tema con sus colegas cubanoamericanos Carlos Giménez, presidente de la Subcomisión de Seguridad Nacional de Transporte y Marítimo, y María Elvira Salazar, presidenta de la Subcomisión sobre el Hemisferio Occidental de la Comisión de Asuntos Exteriores.

"Agradezco al presidente de la Subcomisión de Asignaciones de Seguridad Nacional, Mark Amodei, por incluir una fuerte prohibición en la propuesta legislación de financiamiento para el año fiscal 2025", subrayó.

"Esta prohibición", explicó Díaz-Balart, "asegura que no se pueda utilizar dinero de los contribuyentes para permitir que individuos que trabajan para un país designado como Estado patrocinador del terrorismo tengan acceso a instalaciones sensibles del gobierno de EEUU."

"Nuevamente, estoy agradecido con el presidente Amodei por su liderazgo al priorizar nuestra seguridad nacional y garantizar que Estados patrocinadores del terrorismo no puedan visitar nuevamente instalaciones críticas de seguridad de EEUU", dijo.

Al concluir su mensaje, el congresista cubanoamericano afirmó que "ningún Estado patrocinador del terrorismo debería recibir un trato especial en cualquier aeropuerto o instalación sensible del gobierno de EEUU, punto”.

Nuevas medidas de EEUU son "concesiones preocupantes" al régimen de Cuba, alerta senador Rubio

Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro en un desfile del 1ro de Mayo de 2024.
Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro en un desfile del 1ro de Mayo de 2024.

El senador cubanoamericano Marco Rubio criticó al presidente de Estados Unidos Joe Biden por lo que calificó de concesiones "preocupantes" que ha hecho al régimen comunista de La Habana.

El político republicano se refiere a los cambios anunciados esta semana por el gobierno estadounidense y publicados hoy en el Registro Federal, que entre otras licencias, permite a los dueños de empresas privadas de la isla abrir cuentas bancarias en EEUU y acceder a ellas desde Cuba, lo mismo que las transacciones “U-turn”, en las que el dinero se transfiere de un país a otro a través de Estados Unidos.

En lo relativo a Internet el documento autoriza que los servicios basados en la nube puedan exportarse a Cuba, amplía la autorización de servicios (incluida la capacitación) para instalar, reparar o reemplazar ciertos artículos, incluso eliminando el requisito de que los artículos referenciados estén dentro de parámetros específicos de clasificación de control de exportaciones y también autoriza la exportación o reexportación de software y aplicaciones móviles de origen cubano, respectivamente, desde Estados Unidos a terceros países.

"Las concesiones del presidente Biden al régimen cubano, famoso por su opresión, son profundamente preocupantes. El 'sector privado' de Cuba es una fachada que enriquece al régimen de Castro y Díaz-Canel, como ya lo demostraron los compromisos fallidos durante la anterior administración demócrata", escribió el representante republicano en referencia al acercamiento impulsado por la Administración Obama y el gobierno de Raúl Castro y a la percepción de que el emprendimiento privado en la isla transcurre exclusivamente bajo el férreo control del Estado y que beneficia fundamentalmente a la cúpula gobernante.

La definición modificada esta semana por EEUU incluye dentro del sector privado a las cooperativas y otras empresas privadas de propiedad total o compuestas únicamente por dichas personas.

A juicio del senador, "el régimen cubano manipula la desesperación del gobierno Biden por un triunfo en su política exterior, reflejando las tácticas de Irán".

"Cualquier ayuda financiera a este vil régimen sólo fomenta una mayor represión y ataques anti-estadounidenses", agregó Rubio.

Pero La Habana esperaba más, según manifestó Johana Tablada, subdirectora del Departamento de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, quien se refirió a las medidas como “limitadas”.

El Departamento del Tesoro de EEUU explicó en un comunicado de prensa que “estas modificaciones normativas actualizan y clarifican autorizaciones en apoyo a los servicios basados en internet para promover la libertad de acceso a internet en Cuba, apoyar a los empresarios independientes del sector privado cubano y ampliar el acceso a ciertos servicios financieros para el pueblo cubano”.

“Esta autorización restablecida tiene como objetivo ayudar al pueblo cubano, incluidos los empresarios independientes del sector privado, al facilitar el envío de remesas y los pagos de transacciones en el sector privado cubano”, afirmó el comunicado.

La medida fue celebrada por políticos y organizaciones que favorecen un mayor acercamiento entre Cuba y EEUU y que reconocen al sector privado como un sector que fortalece a la sociedad civil en Cuba.

El anuncio del martes llega poco después que la Administración Biden retirara a Cuba de la lista países que considera que no cooperan plenamente en la lucha contra el terrorismo, una decisión que ha generado numerosas reacciones.

Congresista Barbara Lee aplaude las nuevas medidas: será más fácil para que los ciudadanos cubanos puedan prosperar

Barbara Lee (segunda desde la izquierda) en una imagen del 15 de julio de 2019 que celebra el poder político de mujeres latinas y afrodescendientes. (Lee/plataforma X).
Barbara Lee (segunda desde la izquierda) en una imagen del 15 de julio de 2019 que celebra el poder político de mujeres latinas y afrodescendientes. (Lee/plataforma X).

La congresista demócrata Barbara Lee aplaudió este miércoles las nuevas políticas de la Casa Blanca hacia Cuba y afirmó que los empresarios en la isla "merecen la oportunidad de crecer sin el acoso de Cuba o Estados Unidos".

"Ahora será más fácil para que los ciudadanos cubanos puedan prosperar", opinó Lee sobre las medidas de apoyo al sector privado en la isla, las cuales incluyen acceso a abrir cuentas de banco en Estados Unidos y nuevos servicios de internet.

La legisladora del Distrito 12 de California dijo en la plataforma X que el pueblo de Cuba es víctima de una "crisis brutal creada por el Hombre", la cual "es intensificada por un embargo anticuado e inefectivo".

Por más de seis décadas el embargo "ha causado un sufrimiento inmenso sin impulsar cambios positivos en Cuba", concluyó Lee en su declaración. "Y desde hace tiempo Estados Unidos debió haber puesto fin al embargo y normalizado plenamente las relaciones con Cuba".

Este mes, Lee ha abordado el tema cubano en varias ocasiones. En un conversatorio el pasado 20 de mayo, opinó que la administración Biden está usando el tema de los derechos humanos para mantener una política que causa daño al pueblo.

"Tenemos que ser sinceros cuando se trata de usar eso como arma, pero en realidad tenemos que abordar los derechos humanos en todas partes, y tenemos que abordar las cuestiones relacionadas con los presos políticos en todas partes del mundo. Pero eso no debería impedirnos avanzar para poner fin al embargo y normalizar las relaciones con Cuba", expresó la representante demócrata.

Lee criticó además la inclusión de Cuba en la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo diciendo que perjudica al pueblo y tiene un "efecto paralizador" no sólo para Cuba y Estados Unidos, sino para el resto del mundo.

También el día 20, Lee firmó un comunicado de prensa que elogió la decisión del gobierno de quitar a Cuba de la Lista de Países que No Cooperan con los Esfuerzos Antiterroristas de Estados Unidos.

"El gobierno de Estados Unidos ha estado hablando directamente con el gobierno cubano sobre esfuerzos policiales y antiterroristas, incluidos los relacionados con la extradición" y que "si bien Estados Unidos tiene muchos problemas con el Gobierno de Cuba, la mejor manera de abordarlos es mediante el compromiso y el diálogo, como lo hacemos con otros países de nuestro hemisferio", subrayaron Lee y otros legisladores en el comunicado.

Otras reacciones a favor

Este miércoles, el congresista demócrata Jim McGovern también dio su respaldo a las nuevas medidas de la Casa Blanca.

McGovern está agradecido por la decisión "de adoptar cambios en regulaciones del sector bancario e internet para respaldar al sector privado en Cuba".

El congresista, quien habla español y ha visitado Cuba en varias ocasiones, comentó que se ha reunido con emprendedores de negocios pequeños y medianos y está seguro de que "los cambios los ayudará a realizar transacciones financieras básicas".

McGovern apoyó el acercamiento del presidente Barack Obama a Cuba y es un férreo crítico del embargo.

¿Quiénes fueron los funcionarios cubanos que visitaron el Aeropuerto de Miami?

Carlos Radamés Pérez Andino y Benedicto Nelson Gutiérrez Acosta (arriba, de iz. a der.); Lorenzo de la Rosa Garcés y Nestar María Rojas (abajo, de izq. a der.). Falta la imagen de Jossue Puigvert García.
Carlos Radamés Pérez Andino y Benedicto Nelson Gutiérrez Acosta (arriba, de iz. a der.); Lorenzo de la Rosa Garcés y Nestar María Rojas (abajo, de izq. a der.). Falta la imagen de Jossue Puigvert García.
Getting your Trinity Audio player ready...

El vicepresidente del Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba y otros cuatro funcionarios de la isla cuya identidad no había sido revelada hasta hoy fueron quienes protagonizaron la polémica visita al Aeropuerto Internacional de Miami el pasado 20 de mayo.

Martí Noticias tuvo acceso a un documento del Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen cubano donde se solicita visado diplomático para los cinco oficiales, quienes recorrieron un punto de control de seguridad y “un área de control de equipaje que no está abierta al público”, de acuerdo con declaraciones a la prensa de Ralph Cutié, director del Departamento de Aviación del condado de Miami-Dade.

Portada del documento del MINREX.
Solicitud de visa del MINREX a EEUU para funcionarios cubanos

“Viajan a Estados Unidos para participar en el encuentro de trabajo entre la Agencia de Seguridad del Transporte de Estados Unidos de América (TSA) y representantes de la Aviación Civil de Cuba”, asegura el documento del Minrex, que detalla que los funcionarios saldrían de Cuba el 3 de marzo de 2024 y llegarían a Estados Unidos por los aeropuertos John F. Kennedy, de Nueva York y el Aeropuerto Internacional Washington-Dulles.

Los costos del viaje corrieron a cuenta del gobierno cubano, de acuerdo con el documento. Un vocero de TSA dijo a Martí Noticias que los funcionarios que viajaron a Miami representaban al Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba, la Corporación de la Aviación Cubana, la Aduana General de la República de Cuba y la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeroportuarios.

Visa diplomática para cinco funcionarios cubanos

El listado de cinco funcionarios del régimen cubano que viajaron a Estados Unidos está encabezado por Carlos Radamés Pérez Andino, vicepresidente del Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba que, en teoría, se subordina al Ministerio de Transporte.

De acuerdo con la información publicada en la página oficial del Instituto de la Aeronáutica Civil de Cuba, Pérez Andino se graduó en 1988 como ingeniero en motor y fuselaje en el Instituto Técnico Militar “Jose Martí” en Cuba. Desde 2015 es vicepresidente de la institución y no están claros sus grados militares. El presidente de la institución, Armando Luis Daniel López, ostenta los grados de General de Brigada.

Pérez Andino fue el encargado en 2018 de traer a Estados Unidos las cajas negras del avión chárter de la compañía mexicana Global Air (Damojh) que se accidentó el 18 de mayo de ese año y en el que murieron 112 personas.

La prensa oficial cubana no ha publicado información sobre el viaje de los funcionarios a Miami y apenas hay posibilidades de rastrear en los periódicos y canales del régimen cuáles son los cargos de quienes conformaban la delegación.

En el listado entregado por el Ministerio de Relaciones Exteriores a EEUU están los nombres de Nestar María Rojas Álvarez, Lorenzo de la Rosa Garcés, Jossue Puigvert García y Benedicto Nelson Gutiérrez Acosta. Todos recibieron un visado A2 que es entregado a los diplomáticos o funcionarios extranjeros.

Martí Noticias no pudo encontrar imágenes de Puigvert García en redes sociales ni en la prensa estatal.

Poca presencia de los funcionarios cubanos en las redes o informes de prensa

Los funcionarios cubanos que visitaron Miami apenas tienen presencia en las redes sociales. Algunas de las fotos publicadas por ellos los muestran en el mausoleo a Fidel Castro y eventos políticos.

Lorenzo de la Rosa posa en un sitio de homenaje al fallecido dictador cubano Fidel Castro. (Tomada del perfil de Facebook del funcionario)
Lorenzo de la Rosa posa en un sitio de homenaje al fallecido dictador cubano Fidel Castro. (Tomada del perfil de Facebook del funcionario)

Martí Noticias pudo comprobar que los funcionarios regresaron a la isla tras múltiples llamadas a sus viviendas.

“A él no es fácil llegarle. Es una persona muy ocupada. No puedo decir cuál es su cargo en la Aduana”, dijo Idania Gutierrez, hija de Benedicto Nelson Gutiérrez Acosta, quien posa en Facebook con un uniforme de la Aduana General de la República.

“Lorenzo viene y se va de la casa a cualquier hora por su trabajo. No puedo decirle cuál es su cargo ni darle más información sobre él”, dijo una familiar de De la Rosa Garcés, mientras que otro familiar de Jossue Puigvert García se desdijo, tras afirmar que lo conocía, cuando se reveló el motivo de la llamada.

La polémica visita a Miami

La visita de los funcionarios cubanos el 20 de mayo, día de la independencia de Cuba, generó críticas en el sur de la Florida entre políticos republicanos y demócratas. TSA se apresuró en disculparse por el hecho y aseguró que los funcionarios recibieron “una descripción general de las operaciones de seguridad de la TSA, incluido el equipo que cualquier persona inspeccionada en el punto de control puede ver, lo que demuestra las mejores prácticas en seguridad de la aviación civil”.

TSA ha realizado frecuentes evaluaciones de aeropuertos en Cuba desde 2003, y Cuba comenzó a enviar visitas recíprocas ocasionales a Estados Unidos en 2011, que continuaron durante la administración del presidente Donald Trump hasta el día de hoy.

Oficiales de TSA en Miami que hablaron con Martí Noticias bajo condición de anonimato explicaron que a los funcionarios cubanos los llevaron a la terminal sur, un área con la tecnología más avanzada del aeropuerto.

“Para poder entrar ahí deben hacerle a cada oficial una investigación ¿Cómo tú vas a traer a esa gente que son espías del régimen cubano y, además, un 20 de mayo?”, dijo un oficial.

Políticos cubanoamericanos , entre ellos el congresista Carlos A. Giménez, quien preside la Subcomisión de Seguridad Nacional de Transporte y Marítimo de la Cámara de Representantes, dijo que era “increíble” que se invitara a conocer las instalaciones estadounidenses a agentes de un régimen que está en la lista de países que patrocinan el terrorismo.

“El año pasado tuvimos que presentar una ley que impide que oficiales cubanos puedan visitar instalaciones de la Guardia Costera de los Estados Unidos. Eso está prohibido ahora, pero tenemos que hacer otro proyecto de ley para que TSA no enseñe a naciones que patrocinen el terrorismo nuestros métodos de seguridad", dijo.

Cargar más

XS
SM
MD
LG