Enlaces de accesibilidad

La OEA prueba que Nicaragua es una prioridad en el hemisferio

56ª Asamblea OEA. Junio 2026.
56ª Asamblea OEA. Junio 2026.

La OEA, reunida en Panamá, aprobó una declaración que exige a Nicaragua respetar derechos humanos y retomar el diálogo.

Getting your Trinity Audio player ready...

Durante la 56ª Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada esta semana en Panamá la situación de Nicaragua regresó a la agenda del organismo hemisférico.

Los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en la capital panameña suscribieron una declaración en la que retoman el impulso político por la defensa de la institucionalidad democrática y los derechos humanos ante las violaciones cometidas por el régimen sandinista de los Ortega-Murillo.

El texto aprobado en la primera sesión plenaria del quincuagésimo sexto período ordinario de sesiones celebrada del 22 al 24 de junio “insta” al Estado de Nicaragua a cumplir con sus obligaciones nacionales e internacionales en materia de derechos humanos, a cooperar y retomar el diálogo con los mecanismos internacionales y regionales pertinentes, y a adoptar todas las medidas necesarias para prevenir, poner fin e investigar las violaciones y abusos de los derechos humanos, restablecer el respeto por las libertades fundamentales y adoptar medidas que habiliten el ejercicio legítimo y democrático del poder.

Una amplia delegación de nicaragüenses asistió a las sesiones celebradas en Ciudad de Panamá y algunos de ellos fueron consultados por Martí Noticias para conocer su valoración sobre la adopción de esta declaración después de que en 2025 la situación de Nicaragua no estuvo en la agenda de la máxima instancia de la OEA.

Para Juan Sebastián Chamorro, quien asistió en representación del movimiento opositor Concertación Democrática Monte Verde, la declaración adoptada este año “es importante simbólica y políticamente porque la dictadura quiere simplemente enviar un mensaje de que al estar fuera de la OEA se desentiende del organismo y la OEA se desentiende de Nicaragua”.

“Estamos demostrando con estas gestiones que no es el caso” aseveró Chamorro y celebró que “efectivamente Nicaragua todavía está en la agenda de la OEA con un lenguaje condenatorio como debe serlo”.

Para Jonathan Duarte, de la Fundación para la Libertad, “la resolución tiene un impacto directo a la ciudadanía nicaragüense porque la OEA continúa con el escrutinio del mandato de la carta democrática Interamericana” y destacó que su expectativa “es que los Estados miembros continúen comprometidos con la presión que se debe ejercer contra la dictadura sandinista”.

Duarte destacó el discurso del presidente José Raúl Mulino durante la sesión inaugural de la Asamblea General donde el mandatario panameño “denunció al régimen augurando paz y un mejor futuro para Nicaragua”.

Chamorro coincidió con Duarte en celebrar las expresiones del presidente Mulino que, en su juicio, fueron “bastante contundentes con relación a Nicaragua y eso nos llenó de mucha satisfacción”.

Para Ana Margarita Abaunza, de Iniciativa por el Cambio (IPC) que forma parte de la Unión Republicana FDN, la resolución de la OEA “demuestra que la crisis en Nicaragua sigue siendo prioritaria para los Estados Miembros” al tiempo que apuntó que “los temas que aborda el texto y sobre los que ejerce presión son los mismos de nuestra organización: la liberación de todos los presos políticos y los grandes retos a la seguridad hemisférica”.

Abaunza, sin embargo, señaló “que esperaba un llamado a la acción más concreto no solo en el tema de Nicaragua, también sobre Venezuela y Cuba” y que si bien “diplomáticamente fue un llamado enérgico sobre todo de países como Estados Unidos y Panamá, estas resoluciones no resuelven los problemas reales de nuestra población dentro del país ni en el exilio”.

Tampoco, agregó la dirigente opositora, “nos da herramientas para hacer que los regímenes cumplan con los postulados de la Carta Democrática, que debería ser lo primordial de esta resolución y de esta entidad”. Confesó que al leer la resolución quedó con la sensación de que “nuestra ciudadanía sigue abandonada y desprotegida”.

Abaunza criticó la parte de la resolución que insta a que el Estado de Nicaragua -entiéndase el régimen sandinista- retorne a la OEA, luego que en el año 2023 salió oficialmente del organismo. “Llamar a una marioneta del régimen Ortega Murillo a sentarse en el seno de la OEA a representarnos a nosotros no tiene sentido”.

Una organización “sin colmillo político”

Chamorro coincidió con Abaunza en cuanto a que la resolución no tendrá “ningún efecto real sobre la dictadura. Ya sabemos que la OEA es una organización que no tiene colmillo político y que por lo tanto tampoco va a pasar más allá de una declaración política”.

El dirigente de Monteverde agregó que la resolución “pudo haber sido más contundente y fuerte” y destacó que su organización ha sostenido “que Ortega no entiende el lenguaje diplomático” sin embargo, anotó que “toca respetar las posiciones de los países”.

“La OEA es un espacio eminentemente político y no hay mucho más que se pueda hacer en términos operativos”, subrayó Chamorro, pero rescató que “sí es útil para ejercer presión porque al poner sobre el tapete a Nicaragua países como Estados Unidos que sí pueden tomar acciones toman nota de esto”.

Por su parte, Duarte, de la Fundación para la Libertad, recordó que “la OEA ha declarado ilegítimas las elecciones del 2021 y el grupo de expertos de Naciones Unidas sobre Nicaragua concluyó que Ortega Murillo y otros altos funcionarios son responsables de graves violaciones de Derechos Humanos algunas constitutivas de crímenes de lesa humanidad así que lo que pedimos es que los Estados miembros traten al régimen como lo que es: un régimen ilegítimo”.

Más de 30 organizaciones presentes en Panamá

“Venimos como parte de una comitiva de más de 30 agrupaciones y en todas estamos todos, es decir no hemos generado ningún tipo de actividad que no sea donde participen todos”, explicó Chamorro con respecto a la amplia representación nicaragüense que estuvo presente en Ciudad de Panamá durante las sesiones de la OEA.

Tanto Chamorro como Abaunza destacaron positivamente la oportunidad que tuvieron de participar en actividades en las que compartieron con exiliados y expresos políticos de Cuba y Venezuela y el contacto con el líder opositor cubano José Daniel Ferrer.

Abaunza destacó que durante la Asamblea General de la OEA en ciudad de Panamá hubo “una presencia grande de nicaragüenses, como de ningún otro país, con actividades alternas a la Asamblea General” aunque aclaró que “solo hubo acceso presencial al panel de sociedad civil”.

La dirigente de derecha que representó la Iniciativa por el Cambio "Unión Republicana FDN" también detalló “que las organizaciones o fundaciones que presentaron actividades fueron en su mayoría de la izquierda democrática y centro, como lo es comúnmente en estos eventos”, sin embargo explicó que la colaboración es posible si existe "objetivos claros y respeto mutuo".

En este sentido, Duarte señaló que “si bien es cierto somos una oposición amplia y muy diversa estamos claros que tenemos que hacer un frente unido para poder desmantelar esta dictadura y eso lo demostramos esta semana en la Asamblea General de la OEA”.

Foro

XS
SM
MD
LG