Economistas cubanos prevén un alza en el precio de los productos y servicios que ofrecen las empresas privadas en la isla, luego que el Estado impusiera un límite al consumo energético a todos estos negocios.
Las autoridades cubanas dijeron que estas reglas forman parte de una política más amplia para enfrentar la crisis electroenergética en la isla, que priorizan el ahorro, y que a la larga terminarán fomentando la transición a fuentes renovables en el sector no estatal.
Algunas de estas mipymes no podrán disponer de capital para invertir en paneles solares, señaló a Martí Noticias el economista cubano Omar Everleny Pérez Villanueva.
"De dónde va a sacar un pequeño mipyme , 40 mil, 30 mil, pa poner paneles solares que le de servicio a todas sus actividades. Es muy difícil, muy complejo, y entonces lo que hay es una restricción entonces de producciones, por lo tanto, los precios aumentan porque hay menos oferta y al final es el mismo ciclo. Los que están contribuyendo hoy al "bienestar" de los cubanos son las mipymes, son las que están importando arroz, las que están importando frijoles, porque la libreta de abastecimiento no funciona. Entonces, es lógico que esas instalaciones cada vez crezcan, crezcan más en el barrio... otra mipyme, otro negocio, y realmente el consumo del sector no estatal va creciendo, pero eso es lógico, no lo puedes restringir ahora a un problema que no tienes tú generación eléctrica", apuntó el que fuera profesor titular de Economía en la Universidad de La Habana durante más de 34 años.
Ahora los llamados planes mensuales de consumo eléctrico se aplicarán a nivel nacional, teniendo en cuenta lo que demandaba cada entidad en el mismo mes de 2024.
En zonas como La Habana y Varadero habrá una reducción adicional del 15% porque son regiones menos castigadas por los apagones.
Las nuevas reglas impactarán a la totalidad de 470 mil actores económicos no estatales y, en algunos casos, pudieran enterrar el negocio, comentó Pérez Villanueva en entrevista con Amado Gil para el programa de Radio Martí Las noticias como son.
"Muchos van a tener que parar su actividad, porque los planes de consumo de electricidad no son amplios, le están poniendo unos planes muy bajos, muy cortos, y en medio de cortes eléctricos de 22 horas", dijo el académico.
"Yo creo que eso va a ser para mí un fracaso. Si a un negocio lo van a limitar por energía eléctrica, va a tener que parar su producción, y su producción estaba destinada principalmente para el mercado interno, un mercado interno que está desabastecido", señaló el que fuera director del Centro de Estudios de la Economía Cubana de la Universidad de La Habana.
La Habana dijo que estas reglas forman parte de una política más amplia para enfrentar la crisis electroenergética, priorizando el ahorro y la transición a fuentes renovables en el sector no estatal, mientras se mantiene el subsidio estatal en límites controlados.
Para el economista cubano Julio Fernando Smith Casacó, experto en contabilidad de empresas privadas en la isla, esta medida lo que hace es limitar "directamente la capacidad productiva de cualquier empresa".
"Al estar restringidos a un límite de consumo energético, ya sea diario o mensual, esto está restringiendo directamente su capacidad productiva. Por lo general, la energía eléctrica en temas de costo se considera un consumo indirecto. Al restringir el acceso a este recurso, ellos tienen que repartir más costos en menos productos y por lo general va a tender a un alza de los precios finales de los productos", analizó.
También, al limitar las capacidades productivas generales en la economía, "va a generar un efecto escasez que siempre tiende a elevar los precios finales", agregó.
Smith Casacó fue tajante al calificar la medida como "inflacionaria".
"No resuelve ningún problema de la situación actual de la economía cubana. Desde mi óptica, refuerza aún más que el Estado está centrado en administrar la pobreza y no en generar más riqueza", sentenció.
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