El artista plástico y opositor cubano Luis Manuel Otero Alcántara llegó este sábado a Miami tras recuperar su libertad después de cinco años en prisión en Cuba y acudió a la Ermita de la Caridad, donde ofreció una acción de gracias a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba.
Otero Alcántara, líder del Movimiento San Isidro y considerado preso de conciencia por Amnistía Internacional, arribó al Aeropuerto Internacional de Miami procedente de La Habana en un vuelo comercial, luego de recibir un permiso migratorio humanitario de Estados Unidos.
"El futuro de Cuba para mí es el cúmulo del trabajo de mucha gente durante mucho tiempo. Que ahora mismo el gobierno norteamericano nos apoya, está bien. Pero sigue estando en las manos también del cubano que tiene que reconstruir y construir todo aquello", dijo Otero Alcántara a un nutrido grupo de amigos y medios de prensa que llegaron a saludarlo a la Ermita de la Virgen de la Caridad de Miami.
"El futuro de Cuba depende de nosotros los cubanos. Gracias a todo el gobierno norteamericano, la Unión Europea... debería hacer más presión porque hay instituciones en el mundo, países, que no deberían hablar con la dictadura", agregó.
El opositor fue recibido por familiares, amigos, activistas y miembros del exilio cubano, que lo esperaban con banderas cubanas y mensajes de apoyo. A su llegada, fue envuelto en una bandera con la frase “Patria y Vida”, el himno que marcó las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 y se convirtió en símbolo de resistencia dentro y fuera de la isla.
Uno de sus primeros deseos del artista al llegar a Miami era visitar la Ermita de la Caridad para dejar una ofrenda de agradecimiento. Allí llevó una imagen rota de la Virgen María que trajo desde Cuba y que describió como una metáfora de las heridas de la isla, del exilio y de él mismo.
“Cuba rota, pero todos podemos restaurarla”, dijo.
Al ser preguntado quién estaba realmente roto, respondió: “Todos estamos rotos”.
Pintaba desde prisión
El artista dijo sentirse “más sano mentalmente” tras cinco años de prisión, aunque admitió que todavía desconoce el impacto físico de su encarcelamiento. Contó además que durante la reclusión las autoridades penitenciarias le permitieron pintar y que logró sacar de Cuba más de 4.000 obras realizadas en prisión, aunque unas 200 fueron retenidas por su contenido.
“Ellos sabían que si yo no pintaba me moría”, afirmó.
Otero Alcántara aclaró que esa posibilidad no fue, a su juicio, una concesión del régimen, sino resultado de la presión internacional y del precedente construido por generaciones del exilio cubano.
El líder del Movimiento San Isidro descartó tomarse un largo descanso en Estados Unidos y aseguró que su prioridad será continuar trabajando por la libertad de Cuba.
“Me voy a divertir, por supuesto. Pero vengo a trabajar”, dijo. “Un minuto que pierda es un minuto más de dictadura”.
No más Castro en el poder
También fue directo al referirse a la permanencia de la familia Castro en el poder.
“La dictadura se tiene que acabar y se tiene que acabar también el imperio ese de los Castro”, dijo. “Siempre que haya un Castro en el poder va a haber corrupción”.
El artista defendió además el papel del arte como herramienta de transformación política.
“El arte no es una pintura en la pared”, afirmó. “Una canción cambió las cosas, un performance cambió las cosas. Yo vengo a seguir poniendo la piel”.
Otero Alcántara insistió en que el exilio tiene la responsabilidad de ayudar a los cubanos dentro de la isla a comprender y defender sus derechos, no solo a protestar por necesidades inmediatas como comida, aceite o electricidad.
“Armar de un pensamiento cívico al pueblo cubano es lo que nos toca a nosotros”, sostuvo.
Marco Rubio y congresistas celebran su llegada
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó su llegada y celebró su liberación.
“El único ‘crimen’ de Otero Alcántara fue negarse a permanecer en silencio y usar su arte para exigir las libertades básicas que se les han negado a los cubanos de a pie durante casi siete décadas”, dijo Rubio en un comunicado.
El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart celebró la excarcelación del artista y su llegada a Estados Unidos, al tiempo que pidió mantener la presión por la liberación de todos los presos políticos en Cuba.
“Luis Manuel, líder del Movimiento San Isidro y reconocido artista, enfrentó años de represión y condiciones inhumanas en una prisión de máxima seguridad bajo el régimen castrista”, dijo Díaz-Balart en un comunicado.
En su mensaje a las familias de los presos políticos, Otero Alcántara insistió en que su trabajo continuará enfocado en la libertad de Cuba.
“Cuba tiene que ser libre para que no haya más presos políticos”, sostuvo.
Otero Alcántara fue detenido precisamente el 11 de julio de 2021, cuando intentaba sumarse a las manifestaciones populares que estallaron en varias ciudades de Cuba. En 2022, un tribunal cubano lo condenó a cinco años de prisión por desacato, desórdenes públicos y ultraje a los símbolos de la patria de carácter continuado, cargos que él siempre rechazó.
La semana pasada, el artista fue sacado del penal de Guanajay, al oeste de La Habana, poco antes de cumplir íntegramente su condena. Durante varios días, activistas y organizaciones de derechos humanos denunciaron que se desconocía su paradero y alertaron sobre una posible desaparición forzada.
La organización Cubalex presentó un recurso de habeas corpus a su favor, mientras la activista Anamely Ramos denunció que las autoridades cubanas mantenían a Otero Alcántara bajo control de la Seguridad del Estado y condicionaban su salida de prisión a su exilio.
Falta Maykel Castillo
Su salida de Cuba ha sido celebrada por activistas, organizaciones de derechos humanos y legisladores estadounidenses, aunque sus defensores recordaron que otros presos políticos continúan encarcelados, entre ellos el rapero Maykel “Osorbo” Castillo Pérez, coautor de “Patria y Vida” y compañero de causa de Otero Alcántara.
El artista recurrió a una metáfora para explicar dónde, a su juicio, debe concentrarse el esfuerzo opositor.
“Hace mucho tiempo me di cuenta de que el problema no es el cristal. El problema es la fábrica que está en candela. Entonces, vamos a ir a por la fábrica”, dijo.
La llegada de Otero Alcántara a Miami marca el fin de una etapa de encarcelamiento, pero también abre un nuevo capítulo de exilio para uno de los rostros más reconocidos del arte contestatario cubano.
Desde la Ermita de la Caridad, frente al mar y bajo la imagen de la patrona de Cuba, el artista inició su nueva etapa lejos de la prisión, pero con el reclamo intacto por la libertad de quienes todavía permanecen tras las rejas en la isla.
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