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Tras protestas, gobierno anuncia ayuda para reparar casas dañadas por Irma


Cojímar, en La Habana, uno de los poblados dañados por el huracán Irma.

La medida llega en medio del malestar y el incremento de las manifestaciones espontáneas en varias zonas del país debido a la falta de electricidad, agua, alimentos y otros bienes materiales básicos.

El gobierno de Raúl Castro usará parte de su presupuesto para pagar la mitad de los costos de los materiales de la construcción que necesitan miles de ciudadanos, cuyas viviendas sufrieron derrumbes totales o parciales durante el paso del devastador huracán Irma.

La medida llega en momentos en que han aumentado las protestas callejeras espontáneas por el desespero que ha generado la falta de servicio eléctrico, agua, alimentos, medicamentos y la pérdida de los pocos bienes materiales con los que cuentan la mayoría de los cubanos.

"El Gobierno decidió que el Presupuesto del Estado financie el 50 por ciento del precio de los materiales de la construcción que se venderán a las personas damnificadas con la destrucción total o parcial de sus viviendas", anunció una nota oficial publicada en Granma.

El ciclón que arremetió contra Cuba entre el 8 y 10 de septiembre costó la vida al menos a 10 personas. En medio del desastre y la desesperación, muchos se cuestionan incluso a dónde irá a parar la ayuda internacional que están ofreciendo países, organismos y agencias de la ONU basadas en Cuba.

El anuncio oficial coincide también con las quejas de la población sobre la decisión gubernamental de priorizar el sector turístico, igualmente dañado por el potente huracán que barrió la costa norte de Cuba.

La nota del gobierno cubano indicó que los Consejos de Defensa certificarán la magnitud de los daños ocasionados en cada vivienda y aprobarán los recursos a asignar para solucionar las afectaciones producidas.

Múltiples han sido los pedidos al gobierno cubano para que tome medidas que alivien la vida en medio de la actual crisis.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) divulgó, por ejemplo, una petición al gobierno cubano para que elimine el impuesto del 10% al dólar americano y las trabas en la entrega de licencias a los trabajadores del sector privado.

Lo que Irma barrió

Irma fue implacable con Cuba. Los vientos huracanados, las potentes lluvias y las penetraciones marinas dañaron a 14 de las 16 provincias. Miles de viviendas fueron afectadas total o parcialmente, así como otras edificaciones sociales.

Aunque no han sido oficialmente cuantificados, se reportan daños en la agricultura, la infraestructura turística, las comunicaciones y el sector energético.

La medida anunciada el lunes es similar al trato dado a los damnificados de huracanes como Sandy (2012) y Matthew (2016). Los necesitados podrán solicitar créditos bancarios para pagar el 50% que les corresponde, con bajos intereses y largos plazos.

En el caso de los que sufrieron derrumbe total de su vivienda o del techo, el estado asumirá los intereses de esos créditos. La nota dijo que se evaluará el caso de personas de bajos ingresos, los que podrán aplicar a subsidios si lo determina el Consejo de Defensa.

Organizaciones religiosas comparten con damnificados

Cubanos consultados por el periodista Adriel Reyes, de Radio Martí, aludieron al papel de Cáritas y de grupos religiosos en la ayuda a los más necesitados.

"Eso se llama 'da de tu pobreza', es decir que con lo poco que tú tienes se comparte con el que no tiene (...) Estamos recogiendo ropas, medicinas que no estén vencidas (...) eso se lleva a las iglesias", dijo el periodista independiente Mario Echevarría.

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El pastor Alejandro Hernández Cepero, del Ministerio Apostólico y Profético Bet-El Shalom explicó cómo ayudan a los damnificados.

"Hemos ayudado con los recursos personales de nosotros (...) Hasta el momento no hemos recibido ayuda de ninguna institución del extranjero", dijo. "Lo poquito que tenemos lo hemos ido invirtiendo sobre las personas que podemos ayudar".

Nilda Leyva, de Matanzas, dijo que los religiosos de su congregación prefieren entregar directamente a los afectados, sin que medie el gobierno. "Las monjitas van a las casas directamente, dan almuerzos", comentó.

El pastor santiaguero, Alain Toledano, explicó del modo en que está ayudando el Ministerio Sendad de Justicia. "El huracán más grande que ha pasado por Cuba se llama comunismo. La Iglesia no puede cerrar los ojos ante esa necesidad (...) nosotros acá ayudamos a los niños y a los mayores en todo lo que podamos".

(Escrito por Rosa T. Valdés, con reporte de Adriel Reyes)

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