Tanquero de flota fantasma usó bandera de Nicaragua para evadir sanciones

El buque cisterna mercante MT Al Jafzia, con bandera de Nicaragua, a la deriva tras romperse su ancla en medio de las agitadas condiciones del mar por el monzón, frente a la playa de Manori en Bombay, India, el 7 de julio de 2026. REUTERS/Francis Mascarenhas

El Al Jafzia era investigado por presuntos vínculos con una red dedicada al transporte de combustible iraní evadiendo las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea.

La Guardia Costera de la India rescató el pasado 5 de julio tres petroleros que permanecían a la deriva tras un fuerte temporal frente a Bombay. Entre estas embarcaciones destacó una con bandera nicaragüense, el Al Jafzia, que llevaba meses abandonado y terminó encallado cerca de la costa.

Desde febrero el Al Jafzia era investigado por presuntos vínculos con una red dedicada al transporte de combustible iraní evadiendo las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea que buscan limitar la financiación del programa nuclear iraní.

De acuerdo con el líder opositor Juan Sebastián Chamorro, “Nicaragua ahora se une a la flota fantasma de petroleros para evadir las sanciones impuestas a Rusia e Irán” y “ya es parte de este selecto grupo de naciones que aprovechan el pabellón nacional para venderla a contrabandistas y evasores de sanciones impuestas por los Estados Unidos y por la Unión Europea”.

Chamorro señaló a Martí Noticias que “es la primera vez que se conoce que un barco de la flota fantasma tiene registro de navegación nicaragüense” y que sospecha que puede haber otros.

El expreso político y ahora exiliado explicó en un vídeo en redes sociales que lo único que tiene que hacer el régimen de Daniel Ortega es ordenar al Ministerio de Transporte e Infraestructura que solicite a la Organización Marítima Internacional de las Naciones Unidas que registre el barco con bandera nicaragüense y con un número de registro ya asignado puede hacer travesías por todo el mundo.

El también economista explicó que el barco perteneció a una empresa llamada Glory International, propiedad de un ciudadano indio llamado Brad Sigc, y que transportaba crudo principalmente entre Irán, Irak y la India.

Esta empresa fue sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. (OFAC) el 10 de abril del 2025 y pocos meses después el barco pasó de usar bandera de Gambia a bandera de Nicaragua y continuó transportando petróleo del Golfo Pérsico a la India.

Ante la pregunta de Martí Noticias sobre si el régimen podría alegar que la bandera se usó sin permiso gubernamental, Chamorro respondió que “ellos no pueden alegar nada, es decir, se usó la bandera, está registrado y es un dato público. Más bien tienen que dar explicaciones de cuánto le están pagando a Ortega por la venta de nuestra bandera”.

El opositor señaló que el cambio de bandera se dio después de la sanción de la OFAC por lo que “el régimen sabía perfectamente que esta embarcación estaba sancionada y aun así le importó poco, la nacionalizaron, la legalizaron y cobraron una sustancial suma de dinero”.

El abandono de este buque en aguas de la India “dejó en evidencia a Nicaragua y abre otra fuente de problemas para Ortega con relación a la OFAC”, explicó Chamorro a Martí Noticias e insistió en que “la oposición nicaragüense ha venido resaltando por mucho tiempo que Ortega es aliado de los iraníes y de los rusos más allá de una alianza política discursiva”.

Más “factible” de la flota rusa que iraní

Una fuente diplomática consultada por Martí Noticias se decantó por señalar que “es más factible que el buque sea parte de la flota fantasma rusa que iraní” dado que “Irán tiene suficientes barcos de este tipo y la relación con Putin es más cercana con el régimen de Ortega y da más oportunidad de hacer negocios”.

“La cercanía de los Ortega-Murillo con Putin, especialmente los constantes viajes de Laureano a Moscú, llevan a pensar que estos están contribuyendo a transportar el petróleo ruso de forma ilegal obteniendo ganancias con esta actividad”, agregó la fuente que solicitó el anonimato para por temor a represalias.

El diplomático coincidió con Chamorro en que “con su involucramiento en esta otra acción, los Ortega-Murillo se posicionan de nuevo como un aliado estratégico de los rusos y como adversario de los EEUU, demostrando su disposición a retar a los Estados Unidos en todo aquello que favorezca a los rusos pensando que podrán hacerlo impunemente como hasta ahora”.